En la capital del país, los manifestantes marcharon del Ángel de la Independencia al Monumento a la Revolución, portando pancartas con mensajes como "No a la imposición de ministros, jueces y magistrados" y "Democracia, sí; dictadura, no". Además, colocaron ataúdes negros y coronas fúnebres frente a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, simbolizando lo que consideran la muerte de la justicia independiente.
Las organizaciones denunciaron diversas irregularidades durante la jornada electoral, como el reparto y uso de "acordeones" —listas con nombres de candidatos recomendados—, la presencia de operadores políticos disfrazados de observadores electorales y la coacción del voto. Emilio Álvarez Icaza, exsenador e integrante del Frente Cívico Nacional, anunció que se presentarán denuncias formales por estos hechos, señalando que "hay una práctica reiterada y estructural que viola el derecho de las personas a decidir".
En Nayarit, la casilla 1002 no abrió debido a la renuncia en bloque de los funcionarios electorales. En Yucatán, se detectó el uso de "acordeones" en la casilla 0908, mientras que en la sección 2591 de Iztapalapa, Ciudad de México, se colocó un cartel con la leyenda "Aquí apoyamos a Yasmín Esquivel para ministra", lo que fue considerado como propaganda indebida.
La Brigada Antimapaches, conformada por 700 personas del Frente Cívico Nacional, se encargó de monitorear la jornada electoral y documentar las irregularidades. Los organizadores de las protestas anunciaron que continuarán con acciones legales y movilizaciones para defender la independencia del Poder Judicial.
