Ortega no está a la altura para convertirse en la “columna vertebral” del movimiento político-social que en 2012.
En un documento que ha comenzado a circular entre la militancia, las ocho corrientes perredistas que han iniciado la “rebelión” contra su líder nacional advirtieron:
“La presidencia (del PRD) y un sector importante de la dirección nacional del partido se ha convertido en operadores políticos del gobierno de derecha; se ha constituido en un grupo político colaboracionista y legitimador de ese gobierno, que el Congreso Nacional de nuestro partido decidió no reconocer”.
El grupo, encabezado por las corrientes de Dolores Padierna, Martí Batres y Carlos Sotelo demanda los cumplimientos de los acuerdos del Congreso Nacional de diciembre de 2009 donde se planteó la renovación de todas las dirigencias en diciembre de 2010, además del cambio de línea política para no aliarse con el PAN y se redefina el proceso de refrendo y afiliación al PRD.
Sostuvieron que la dirigencia de Ortega ha impuesto una conducción sin visión estratégica y divorciada de los principales liderazgos del PRD como Andrés Manuel López Obrador y su movimiento, así como del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas.
Los detractores de Ortega Martínez sostienen que el PRD está en la antesala del 2012 y de ir construyendo la mayoría que permita a este organismo político ganar la Presidencia de la República “para cambiar de manera pacífica” al país.
Las corrientes que piden la salida de Ortega y el cambio de la política electoral señalaron: “El 2012 tiene abierta ya una disyuntiva... o bipartidismo de derecha y continuidad neoliberal, o la victoria progresista y un nuevo proyecto de nación democrática, soberana, igualitaria y libertaria”.
Agregaron que para construir la mayoría que necesitan para cambiar al país se necesita el concurso del pueblo organizado, informado y consciente; un proyecto de país que sintetice los nuevos sentimientos de la nación; las alianzas más amplias con los partidos, organizaciones y sectores progresistas.
Además “de diferenciarnos claramente de la derecha y sus dos partidos; de un liderazgo confiable, aglutinador que lo encabece (al movimiento). En esa ruta debemos trabajar incansablemente”.
Las corrientes que integran esta “rebelión”, como definió Camilo Valenzuela, presidente del Consejo Nacional del PRD, al movimiento, son:
Izquierda Democrática Nacional (IDN), de Dolores Padierna; Democracia Social (DS), del senador Carlos Sotelo; Izquierda Social (IS) de Martí Batres; Red de Izquierda Revolucionaria (Redir), de Camilo Valenzuela; Red de Unidad Nacional de las Izquierdas (RUNI), de Saúl Escobar.
Así como Unidad y Renovación a la que pertenece Gilberto Ensástiga, el Grupo de Acción Política (GAP) que encabezan Horacio Duarte y Horacio Martínez y que fue representado esta mañana por Alma América Rivera y el Frente Amplio Revolucionario Socialista (FARS).
