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La Verdad del Sureste

PALABRAS DE VIDA

“DONDE ESTA OH MUERTE TU AGUIJON”



En todo nuestro país, hoy celebran el día de los muertos, es una cultura que se festeja más por tradición o costumbre, porque realmente los muertos ya no resucitan. Para ellos ya no hay memoria, lo que fue ya no será, ya no comen ni hablan.
Dios les dio la vida en este mundo para que lo disfrutasen y hagan el bien en su vida, es todo.
El hombre tiene en sus manos la dicha de ser feliz, mientras vida tenga. Dios le dio el poder de hacer lo que más le convenga ya sea para bien o para mal. En las manos de él puso Dios la libertad de hacerlo.
La vida aquí en la tierra es pasajera, empieza cuando nacemos, pero no sabemos el día de nuestro fin. Porque es como una sombra que pasa y ni siquiera se puede tocar. Así es la vida breve. Es por eso que hay personas que la viven como si fuera el último día. El Rey Salomón, hombre sabio decía que la tierra estaba envuelta de violencias, que era un valle de lágrimas para los oprimidos que no tienen quien los consuele; y la fuerza estaba en manos de sus opresores y no había quien los anime. Y que era mejor para los que murieron que los que todavía viven. Es decir que los muertos ya no piensan, ni tienen miedo, ni se preocupan de nada. Más los vivos unos padecen hambre y otros poseen riquezas, pero al fin, tanto muere el pobre como muere el rico; ninguno se escapa de esta situación. Mueren los políticos, mueren los famosos de una enfermedad u otra el caso esta que todos vamos a morir.
Hablar de la muerte para muchos es terrible, pero es tan común morir en cualquier momento. Es por eso que la vida mal termina, y no la veremos más.
Pero Dios en su infinito amor, nos da la oportunidad de prepararnos desde que nacemos, crecemos y nos desarrollamos con capacidad de entender y comprender que necesitamos andar sobre aviso para cuando llegue ese momento final de nuestros días. Ya estemos listos para irnos a gozar con el rey de reyes.
Y para eso el hombre tiene que reconocer al hijo de Dios como su único y suficiente Salvador.
Es necesario entender que Jesucristo murió y resucito, venciendo de esta manera a la muerte. La cual le hace esta pregunta “¿Dónde está, o muerte tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro tu victoria ”. La muerte fue vencida cuando Nuestro Señor Jesús expiro en la Cruz y resucito de los muertos. Para darnos a nosotros esa seguridad de que a través de Él, nosotros los que hemos creído en su palabra nos promete vida eterna después de la muerte terrenal. Mientras tanto que vivimos, estamos en paz y confiados en su promesa. Pues, si él resucito de los muertos con poder y gloria. Así también nos resucitará a nosotros en aquel gran día. “Más ahora Cristo ha resucitado de entre los muertos, primicias de los que durmieron” 1ª, corintios 15:20. “Pues el señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con la trompeta de Dios, y los muertos en Cristo se levantaran primero.”
Es por eso que nosotros los que hemos creído en su maravillosa promesa estamos confiados que el estará con nosotros hasta el último día de nuestra vida aquí en la tierra. Porque su palabra lo dice “De la mano del Seol los redimiré, los libraré de la muerte, oh muerte, yo seré tu muerte; y seré tu destrucción, oh Seol; la compasión será escondida de mi vista” Oseas 13-14. Dios no tendrá compasión de ella. Sino que llegado el momento será lanzada al lago de fuego. “Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda” Apocalipsis 20-14.
La esperanza de vida es para los que mueren en el señor, “Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el señor, Si, dice el espíritu descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen “Apocalipsis 14-13.
Tal vez usted, amado lector ha escuchado esa posibilidad de vida más allá de la muerte, pero no se ha preocupado ni siquiera un instante que puede morir en cualquier momento, porque vive la vida sin detenerse a pensar, que en cualquier instante dejará de existir, es más ni siquiera lo ha tomado en cuenta y vive la vida como si fuera a vivir en esta tierra eternamente. Como el rico insensato que dijo tener todo y que se iba a dar la dulce vida disfrutando de su trabajo sin tomar en cuenta a Dios, dueño y dador de la vida.
Así sucede, en la sociedad de hoy, no consideran a Dios en su vida, piensan que vivirán muchos años y acumulan riquezas sin temor a morirse. Y sin temor a Dios. Lo que si hacen es guardar su dinero para que no se los roben. No duermen en paz porque sus tesoros le quitan el sueño.
Jesús refiere una parábola “La heredad de un hombre rico había producido mucho.
Y él pensaba dentro de sí, ¿Qué haré, porque no tengo donde guardar mis frutos? Y dijo, esto haré; derribaré mis graneros y los edificaré más grandes, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; y diré a mi alma, muchos bienes tienes guardados, para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. Pero Dios le dijo; necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será?
Cuantos hay, que han muerto de infarto, o los han asesinado precisamente en el tiempo cuando deseaban disfrutar de todo.
La muerte no tiene compasión, ella llega de manera inesperada, nadie la puede detener, solo Dios que es el dueño de la vida. Pero le rechazan. Es más, en vez de adorarle a él, muchos le ignoran. Aun a sabiendas que de no arrepentirse de sus pecados morirán y sufrirán la muerte segunda. No, les estoy espantando, sino solamente les invito que reflexionen, sean pobres o sean ricos cristo les ama y les invita que escapen de esa muerte segunda. Hoy es tiempo mañana tarde será. Mientras hay vida hay esperanza y es única, “escapa por tu vida” arrepiéntete para que no corras la suerte del rico insensato. Comentarios [email protected]
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