Palabras de Vida La raíz de los males en el matrimonio es la falta de comunicación
Cuantas veces escuchamos a hombres o mujeres comentar con alguien que no se llevan bien en el matrimonio y que no se hablan por varios días y que hay posibilidades de que se separen. Imaginemos que esto suceda en una empresa ¿Qué pasaría con ella? Verdad que sería catastrófico pues de seguro que se iría a la quiebra. Pues exactamente sucedería con el matrimonio a falta de comunicación.
Constantemente se oyen quejas como que “ella o él no me toma en cuenta” “no me dice lo que piensa, quiere o siente” Yo no puedo entenderla o si no habla en realidad no lo conozco.” “Cuando le hablo todo lo que me da es su silencio”, “no le entiendo o no nos entendemos”. “Tengo miedo de hablarle a lo mejor no me conteste por estar viendo televisión” esto y mas sucede en el matrimonio.
Algunas de las referencias anteriores son comentarios reales. No nos extrañemos pues si nuestro matrimonio esta al borde de la quiebra o en otras palabras por destruirse. Si en una empresa se planea, se organiza, se dirige y se llevan controles para que progrese cuanto mas se debe hacer en el matrimonio.
Pues este de igual manera que las empresas esta formada por un grupo de personas que son los padres e hijos y cada uno de ellos tienen sus propias funciones; pero si no se les ha comunicado que funciones les corresponde a cada uno de ellos no se puede exigir responsabilidad, es por eso que podemos percibir diariamente como hay padres desesperados sin saber que hacer por los graves problemas que se les presenta en el hogar.
Al Matrimonio lo tenemos que dirigir, valorar, planear, invertir, poner metas, precisar el como queremos vivir, definir la visión y a donde queremos llegar, en lo emocional, económico, espiritual, de modo que no perdamos el propósito de nuestro matrimonio y así lograr buenos resultados y no llegar a divorcios innecesarios.
En nuestra vida y como en el matrimonio si no desarrollamos una buena comunicación empezando por y con Dios; “de madrugada te buscare” Salmo 1-63, es mas que probable que tengamos muchas dificultades innecesarias que no sepamos como enfrentarlas o que pudimos haber evitado.
Muchas veces cuando surgen problemas en el matrimonio en vez de hablarlo con nuestra pareja para buscar soluciones no lo hacemos y dejamos pasar el tiempo que después termina en discusiones innecesarias.
Es por esa sencilla razón que la mayoría de los matrimonios sufren y cuando tienen que comunicarse no saben como hacerlo, o lo hacen con otras personas que en su mayoría no tienen ningún interés en su problema.
El matrimonio tiene parecido a las películas de acción en ellas podemos observar cuando los soldados utilizan granadas de mano para atacar a sus enemigos. También plantan minas en la tierra para que estallen tiempo después cuando alguien las pisa. Lógico que sucede una desgracia.
Algo parecido sucede en el matrimonio cuando se trata de resolver conflictos actúan de estas dos maneras estallan en el momento o entierran sus sentimientos para luego sacarlo en otros momentos de enojo. Esto es terrible lo digo por experiencia propia.
Si tu matrimonio está compuesto por dos granadas de mano, las explosiones probablemente son frecuentes, pero pequeñas, dejando heridas en tu alma.
En la Biblia, podemos encontrar cinco exhortaciones vitales para solucionar conflictos. Comuníquense con amabilidad e interés. “Eviten toda conversación obscena. Por el contrario, que sus palabras contribuyan a la necesaria edificación y sean de bendición para quienes escuchan” Efesios 4:29 Rechazo, temor y amargura destruyen la comunicación y los conflictos no se pueden resolver en un ambiente amenazante. Por lo que las parejas deben de buscar el camino de Dios al establecer un ambiente de amabilidad e interés.
Establezca una atmósfera de vulnerabilidad y transparencia mutua. “Les escribí con gran tristeza y angustia de corazón, y con muchas lágrimas, no para entristecerlos sino para darles a conocer la profundidad del amor que les tengo”, 2 Corintios 2:4. Si uno de los dos, es verdaderamente transparente, el otro sentirá que se confía en el, y se sentirá amado.
Aprende a escuchar. “Todos deben estar listos para escuchar, y ser lentos para hablar y para enojarse”, Santiago 1:19. Sin embargo, escuchar apropiadamente, resuelve las diferencias aclarando lo que nuestro conyugue realmente está sintiendo y diciendo. Consideremos estos principios para escuchar efectivamente.
Habla la verdad en amor. “sino que hablando la verdad en amor, crezcamos en todos los aspectos en aquel que es la cabeza, es decir, Cristo” Efesios 4:15. La verdad solo la verdad por que la mentira siempre se descubre. Y agravan los problemas.
Esté dispuesto a perdonar.
“Porque si perdonan a otros sus ofensas, también los perdonará a ustedes su Padre celestial”, Mateo 6:14. Dar y recibir perdón es imprescindible para resolver conflictos y crear una mejor comunicación con tu pareja. Tu capacidad para perdonar esta directamente relacionada con la habilidad de tu pareja a reaccionar ante el problema y el pecado para perdonarte a ti.
Cuando dices “no puedo perdonarte por lo que has hecho” lo que realmente estas diciendo es “no quiero perdonarte” el perdón es un acto de nuestra voluntad fundamentado en nuestra fe en Cristo.
Cuando tu pareja te hace algún mal, inmediatamente decide confiar en el Señor. “Da bien y no mal todos los días de su vida”, Proverbios 31-12 Deja que el Señor se encargue. “Bendigan a quienes los persigan; bendigan y no maldigan. Alégrense con los que están alegres; lloren con los que lloran.
Vivan en armonía los unos con los otros. No sean arrogantes, sino háganse solidarios con los humildes. No se crean los únicos que saben. No paguen a nadie mal por mal. Procuren hacer lo bueno delante de todos. Si es posible, y en cuanto dependa de ustedes, vivan en paz con todos.
No tomen venganza, hermanos míos, sino dejen el castigo en las manos de Dios, porque está escrito: “Mía es la venganza; yo pagaré”, dice el Señor. Antes bien, “Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber. Actuando así, harás que se avergüence de su conducta”, Romanos 12:14-20.
El amor absoluto es una acción no un sentimiento. Nos capacita para amar a nuestro cónyuge a pesar de sus faltas y errores, porque genera sentimientos positivos y produce abnegación y sacrificio lo cual puede ser el medio para lograr la sanidad espiritual de nuestro cónyuge.
Así como el sacrificio de Cristo en la cruz fue el medio por el cual fuimos sanados, si sufren por hacer el bien, eso merece elogio delante de Dios. Para esto fueron llamados, porque Cristo sufrió por todos nosotros, dándonos ejemplo para seguir sus pasos.
El no cometió ningún pecado, ni hubo engaño en su boca. Cuando proferían insultos; cuando padecía, no amenazaba, sino que se entregaba a aquel que juzga con justicia, 1ª. Pedro 2:20-22”.
Amado lector quieres vivir con tu familia en paz aprende a comunicarte con tu esposa e hijos y con los que te rodean. Comentarios: [email protected]
Constantemente se oyen quejas como que “ella o él no me toma en cuenta” “no me dice lo que piensa, quiere o siente” Yo no puedo entenderla o si no habla en realidad no lo conozco.” “Cuando le hablo todo lo que me da es su silencio”, “no le entiendo o no nos entendemos”. “Tengo miedo de hablarle a lo mejor no me conteste por estar viendo televisión” esto y mas sucede en el matrimonio.
Algunas de las referencias anteriores son comentarios reales. No nos extrañemos pues si nuestro matrimonio esta al borde de la quiebra o en otras palabras por destruirse. Si en una empresa se planea, se organiza, se dirige y se llevan controles para que progrese cuanto mas se debe hacer en el matrimonio.
Pues este de igual manera que las empresas esta formada por un grupo de personas que son los padres e hijos y cada uno de ellos tienen sus propias funciones; pero si no se les ha comunicado que funciones les corresponde a cada uno de ellos no se puede exigir responsabilidad, es por eso que podemos percibir diariamente como hay padres desesperados sin saber que hacer por los graves problemas que se les presenta en el hogar.
Al Matrimonio lo tenemos que dirigir, valorar, planear, invertir, poner metas, precisar el como queremos vivir, definir la visión y a donde queremos llegar, en lo emocional, económico, espiritual, de modo que no perdamos el propósito de nuestro matrimonio y así lograr buenos resultados y no llegar a divorcios innecesarios.
En nuestra vida y como en el matrimonio si no desarrollamos una buena comunicación empezando por y con Dios; “de madrugada te buscare” Salmo 1-63, es mas que probable que tengamos muchas dificultades innecesarias que no sepamos como enfrentarlas o que pudimos haber evitado.
Muchas veces cuando surgen problemas en el matrimonio en vez de hablarlo con nuestra pareja para buscar soluciones no lo hacemos y dejamos pasar el tiempo que después termina en discusiones innecesarias.
Es por esa sencilla razón que la mayoría de los matrimonios sufren y cuando tienen que comunicarse no saben como hacerlo, o lo hacen con otras personas que en su mayoría no tienen ningún interés en su problema.
El matrimonio tiene parecido a las películas de acción en ellas podemos observar cuando los soldados utilizan granadas de mano para atacar a sus enemigos. También plantan minas en la tierra para que estallen tiempo después cuando alguien las pisa. Lógico que sucede una desgracia.
Algo parecido sucede en el matrimonio cuando se trata de resolver conflictos actúan de estas dos maneras estallan en el momento o entierran sus sentimientos para luego sacarlo en otros momentos de enojo. Esto es terrible lo digo por experiencia propia.
Si tu matrimonio está compuesto por dos granadas de mano, las explosiones probablemente son frecuentes, pero pequeñas, dejando heridas en tu alma.
En la Biblia, podemos encontrar cinco exhortaciones vitales para solucionar conflictos. Comuníquense con amabilidad e interés. “Eviten toda conversación obscena. Por el contrario, que sus palabras contribuyan a la necesaria edificación y sean de bendición para quienes escuchan” Efesios 4:29 Rechazo, temor y amargura destruyen la comunicación y los conflictos no se pueden resolver en un ambiente amenazante. Por lo que las parejas deben de buscar el camino de Dios al establecer un ambiente de amabilidad e interés.
Establezca una atmósfera de vulnerabilidad y transparencia mutua. “Les escribí con gran tristeza y angustia de corazón, y con muchas lágrimas, no para entristecerlos sino para darles a conocer la profundidad del amor que les tengo”, 2 Corintios 2:4. Si uno de los dos, es verdaderamente transparente, el otro sentirá que se confía en el, y se sentirá amado.
Aprende a escuchar. “Todos deben estar listos para escuchar, y ser lentos para hablar y para enojarse”, Santiago 1:19. Sin embargo, escuchar apropiadamente, resuelve las diferencias aclarando lo que nuestro conyugue realmente está sintiendo y diciendo. Consideremos estos principios para escuchar efectivamente.
Habla la verdad en amor. “sino que hablando la verdad en amor, crezcamos en todos los aspectos en aquel que es la cabeza, es decir, Cristo” Efesios 4:15. La verdad solo la verdad por que la mentira siempre se descubre. Y agravan los problemas.
Esté dispuesto a perdonar.
“Porque si perdonan a otros sus ofensas, también los perdonará a ustedes su Padre celestial”, Mateo 6:14. Dar y recibir perdón es imprescindible para resolver conflictos y crear una mejor comunicación con tu pareja. Tu capacidad para perdonar esta directamente relacionada con la habilidad de tu pareja a reaccionar ante el problema y el pecado para perdonarte a ti.
Cuando dices “no puedo perdonarte por lo que has hecho” lo que realmente estas diciendo es “no quiero perdonarte” el perdón es un acto de nuestra voluntad fundamentado en nuestra fe en Cristo.
Cuando tu pareja te hace algún mal, inmediatamente decide confiar en el Señor. “Da bien y no mal todos los días de su vida”, Proverbios 31-12 Deja que el Señor se encargue. “Bendigan a quienes los persigan; bendigan y no maldigan. Alégrense con los que están alegres; lloren con los que lloran.
Vivan en armonía los unos con los otros. No sean arrogantes, sino háganse solidarios con los humildes. No se crean los únicos que saben. No paguen a nadie mal por mal. Procuren hacer lo bueno delante de todos. Si es posible, y en cuanto dependa de ustedes, vivan en paz con todos.
No tomen venganza, hermanos míos, sino dejen el castigo en las manos de Dios, porque está escrito: “Mía es la venganza; yo pagaré”, dice el Señor. Antes bien, “Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber. Actuando así, harás que se avergüence de su conducta”, Romanos 12:14-20.
El amor absoluto es una acción no un sentimiento. Nos capacita para amar a nuestro cónyuge a pesar de sus faltas y errores, porque genera sentimientos positivos y produce abnegación y sacrificio lo cual puede ser el medio para lograr la sanidad espiritual de nuestro cónyuge.
Así como el sacrificio de Cristo en la cruz fue el medio por el cual fuimos sanados, si sufren por hacer el bien, eso merece elogio delante de Dios. Para esto fueron llamados, porque Cristo sufrió por todos nosotros, dándonos ejemplo para seguir sus pasos.
El no cometió ningún pecado, ni hubo engaño en su boca. Cuando proferían insultos; cuando padecía, no amenazaba, sino que se entregaba a aquel que juzga con justicia, 1ª. Pedro 2:20-22”.
Amado lector quieres vivir con tu familia en paz aprende a comunicarte con tu esposa e hijos y con los que te rodean. Comentarios: [email protected]