PARA DIOS REHUSAR A PEDIR PERDON ES UN PECADO
Sin el ánimo de polemizar o entrar en controversia sobre el comentario que hiciera el Dip. Charlie Valentino en torno a la colonización de España a tierras Mexicanas hace ya más de 500 años, lo cierto es y así lo dice la historia o al menos la no oficial la que he leído, que las personas que acompañaron al navegante genovés Cristóbal Colón, en el primer viaje que piso y tuvo contacto con los habitantes de América, no fueron peritas en dulce, ni mucho menos investigadores, eruditos o valientes guerreros, cabe recordar que por ser un viaje inhóspito, incierto y peligroso no cualquiera se arriesgaría a ir por voluntad propia, salvo Colon que era un clásico aventurero ambicioso, los demás tripulantes y marinos, que acompañaran al genovés colon nos dice algunos escritos de la historia, fueron aventureros , delincuentes de todo tipo, en sí lo más granado, la elite de la delincuencia de aquel país nos colonizo. Bajo esta mescolanza de sangre se dieron los primeros mestizajes en américa y desde luego en territorio mexicano, de este primer mestizaje no podría salir nada positivo en el entendido que los supuestos sementales venían con genes contaminados de la maldad y la delincuencia, aunado a ellos las múltiples enfermedades que trasmitieron a los habitantes de estas tierras, diezmando gran parte de la población mexicana.
Muchos autores, como el Filósofo Español Joaquín Trincado, coinciden en señalar que Colon era de Galicia, específicamente de Pontevedra. Así mismo el historiador Nectáreo María aseguro que era Español de origen judío, “UN PIRATA NEGRERO LLENO DE CRUELDAD, AVARICIA, EGOÍSMO Y SOBERBIA. Colon como conquistador lejos de ser victima resulto victimarios, más que ser un descubridor fue un usurpador, y más que un explorador un explotador. Como diría la hija de Peña Nieto la pura prole invadió a este país, hasta nuestros días, pero ahora por la frontera sur.
Posteriormente siguieron entrando personajes de España y Europa, con otro nivelito político y económico, pero con claros propósitos e interés, el sometimiento, la esclavitud, la imposición de costumbres, el saqueo y explotación de las riquezas. Lo paradójico es que a 500 años de estos hechos consumados aún está presente en pleno siglo XXI los mismos vicios y claros propósitos de aquellos filibusteros, solo que ahora les llaman inversionistas, pero con el mismo propósito seguir saqueando las riquezas nacionales, explotando y esclavizando a los ciudadanos mexicanos, mediante otros métodos convenidos como la banca usurera, convenios y tratados internacionales. Considero que es tanto el agravio hecho a nuestro país por los colonizadores españoles y europeos, que arrodillarse le es más barato para ellos, ya que el “perdón, que dios se los conceda si es que tienen perdón de dios”.