PEMEX: ESCRITO ESTÁ...
!!!! LO QUE SIEMBRAS COSECHARAS!!!!
De la borrachera petrolera a la cruda realidad.
10 DE FEBRERO 2015.- A principio del siglo pasado Pemex entra al estado de Tabasco e irrumpen nuestras actividades, que por tradición y costumbre veníamos trabajando desde muchas generaciones atrás, todo lo concernientes a las diversas actividades productivas que generaban gran dinamismo y desarrollo en las diferentes actividades primarias agropecuarias. Nos hicieron creer, que nadábamos en un mar de dinero, que éramos ricos, que dejáramos nuestras actividades productivas como mal negocio para pasar a formar parte de la estructura laboral de Pemex, “ahí pagan bien sin que te mates tanto en el sol, y si le caes bien al líder sindical hasta tu plaza te dan, a ti y tu familia”.
Nos vendieron la idea de ganar el dinero fácil, a través de la explotación de los pozos, ductos, peras o caminos que pasaran por tus terrenos. “Te la vas a llevar tranquilo. Pemex te paga por daños que ocasionen, no te preocupe, es más hasta la risa te la pagan”. Esa fue la cultura de la improductividad, que sembró Pemex en los Tabasqueños “la industria de la reclamación” Nos hicieron un pueblo mendicantes de extender la mano cual pordiosero o limosneros a ver que nos dan para subsistir.
Hoy Pemex está cosechando lo que sembró hace más de 80 años: pobreza, miseria e ignorancia. La industria de la reclamación que en su momento represento un desfogue para sus pretensiones políticas y económicas, toca fondo de manera natural -como por mandato divino- al venirse abajo no solo el precio del crudo sino la producción de barriles de petróleo en nuestra zona. Lo que hace insostenible seguir manteniendo la política de la reclamación, que por mucho les funciono. Ahora se encuentra en una situación de no saber qué hacer ante miles de Tabasqueños, que hoy ven en la explosión de un pozo su sistema de vida que por años nos acostumbraron a verlo como tal.
Hoy esta cultura en la que, Pemex y la Federación nos impusieron tiene su costo más, que político, social y productivo –en el pecado se lleva la penitencia- ahora habrá que revertir todo lo anterior para volver a ser lo que fuimos antes que nos callera la maldición de Pemex, un estado prospero, pujante en todos sus sectores productivos, con dinero y mucho trabajo. Esta tarea definitivamente le corresponde a Pemex generando proyectos de gran proporción y trascendencia, que detone a la vuelta de dos años máximo el desarrollo del Estado de Tabasco en todos los sentidos, desde infraestructura, agropecuarios, industrial, comercial, y turismo, pero sobre todo elevar el nivel educativo de excelencia.