Peña debe explicar protección a Abarca durante año y medio
México, DF.- Hace once meses, la oficina de comunicación social de la alcaldía de Iguala difundió una imagen en la que se veían al entonces alcalde abrazando a Peña Nieto.
El encuentro se dio en el marco de la visita de Peña Nieto a la capital de Guerrero para impulsar el Plan Nuevo Guerrero, una estrategia con la que oficialmente se pretendía paliar los estragos del paso, el 15 de septiembre de 2013, del huracán Manuel por el Estado.
Fue su novena visita como Presidente Peña Nieto a Guerrero; aunque no se tiene registro de que se hubiese reunido con Abarca o su esposa en visitas anteriores a Guerrero. Se reunió con Abarca en esa ocasión en el Salón República de la Casa Guerrero del Gobierno de Guerrero, en Chilpancingo. Abarca había llegado a candidato del PRD a la presidencia de Iguala con apoyo de la corriente interna denominada Nueva Izquierda, que en ese entonces coordinaba el actual Senador y líder del Senado, Maximiliano Barbosa Huerta.
En esa fecha, el 7 de noviembre, ya era pública la relación familiar de Pineda –esposa de Abraca- con los narcotraficantes Mario y Alberto Pineda Villa, vinculados con el cartel de Los Beltrán Leyva, así como las acusaciones que pesaban sobre Abarca Velázquez, por la muerte del fundador del PRD y dirigente de la Unión Popular, Arturo Hernández Cardona y dos de sus correligionarios, Rafael Bandera Román y Ángel Román Ramírez. La Senadora Dolores Padierna Luna y su esposo Peñaloza habían denunciado a Abraca de tales asesinatos y de sus relaciones con el crimen organizado ante Murillo Karam, Procurador General de la República en mayo de 2013; el Procurador, empleado directo de Peña Nieto, desestimó el asunto.
Después de esa fecha en la que departe y comparte con Abarca y hasta antes del 26 de septiembre en que Abarca supuestamente ordenó el deleznable acto de barbarie de secuestrar a 43 jóvenes normalistas de Ayotzinapa, Peña Nieto, como Presidente de la República –cargo al que arribó después de perpetrar el más descomunal y descarado fraude electoral- y siendo el hombre más informado del país y más poderoso –que manda sobre el Ejército y sobre el Procurador General de la República, que debe perseguir a los delincuentes y los delitos- fue a Guerrero otras 7 veces, durante las cuales se reunió, cuando menos otras 3 veces, con Abarca.
Si desde mayo de 2013, siendo Presidente sabía Peña Nieto de los vínculos de Abarca con la delincuencia organizada y que había sido señalado como autor intelectual de asesinatos de sus rivales políticos, y en noviembre 7 de 2013 -6 meses después-, ya sabiendo esto, se fotografía con él y no lo persigue ni lo procesa judicialmente y después lo protege hasta septiembre de 2014 –año y medio después-:¿por cuál motivo o razón tuvo el Presidente que esperar hasta la desaparición forzada de 43 estudiantes normalistas para lincharle y declararle delincuente?