El Plan B reforma electoral ya fue recibido por el Senado y su discusión formal comenzó con el turno a comisiones. El presidente de la Junta de Coordinación Política, Ignacio Mier, dijo que la propuesta podría aprobarse antes de que inicie la Semana Santa, el 29 de marzo, aunque aseguró que no se procesará por la vía rápida.
Para la población, el alcance inmediato es legislativo: todavía no hay cambios en vigor ni trámites abiertos. Lo que sí está en juego es una reforma que plantea reducir gasto en el Congreso de la Unión, en congresos estatales y en ayuntamientos, además de modificar reglas sobre la revocación de mandato.
La recepción de la iniciativa fue encabezada por la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, junto con el enlace de la Secretaría de Gobernación con el Congreso, Juan Ramiro Robledo Ruiz. Después, la propuesta fue enviada a las Comisiones Unidas de Estudios Legislativos y Puntos Constitucionales para su análisis.
Mier sostuvo que el Plan B reforma electoral seguirá el procedimiento legislativo ordinario. Eso implica revisión en comisiones, elaboración de un dictamen, circulación del proyecto conforme a los tiempos del reglamento y, en su caso, discusión posterior en el Pleno del Senado.
Entre los puntos descritos en la iniciativa está la reducción del gasto electoral, recortes salariales a funcionarios y ajustes en la estructura de congresos locales. También mantiene la consulta ciudadana para la revocación de mandato del titular del Ejecutivo federal, con la regla de que solo pueda solicitarse una vez y dentro de los tres meses posteriores al segundo o tercer año del periodo constitucional.
La iniciativa ya está en comisiones del Senado y podría votarse antes del 29 de marzo.
Según el planteamiento enviado al Senado, esa consulta se realizaría mediante voto libre, directo y secreto de personas inscritas en la lista nominal, el primer domingo de junio del tercer o cuarto año de ejercicio. El insumo no precisa aún cómo quedarían redactados de forma definitiva otros artículos ni la fecha exacta de una eventual votación en el Pleno.
Mier agregó que los congresos estatales tendrían que hacer adecuaciones para definir el número de regidores en cada cabildo, con un mínimo de siete, de acuerdo con población, orografía y topografía de cada entidad. Aclaró además que en el Congreso de la Unión no se plantea una reducción en el número de integrantes.
El siguiente paso para el Plan B reforma electoral es el análisis en comisiones. Solo si esas instancias aprueban un dictamen, la reforma pasará al Pleno del Senado, donde podría votarse antes del arranque de Semana Santa, según la previsión expresada por el coordinador legislativo.
#TomaNota
- Fecha clave: la posible aprobación se prevé antes del 29 de marzo, inicio de Semana Santa.
- La revisión quedó a cargo de las Comisiones Unidas de Estudios Legislativos y Puntos Constitucionales del Senado.
- Por ahora no hay cambios vigentes: la propuesta sigue en trámite legislativo ordinario.
- La iniciativa incluye recortes de gasto público y ajustes a la revocación de mandato.