En el caso del Plan Colombia, con el pretexto de la lucha contra el narcotráfico, Estados Unidos busca impulsar la lucha contrainsurgente y establecer un control sobre la región andina, que incluye a varios países, a donde se ha extendido la influencia de dicho Plan, y que es la puerta de entrada al Amazonas.
Al establecer el control del istmo centroamericano (principalmente desde el istmo de Tehuantepec), por un lado, y el control sobre la región andina, por el otro, Estados Unidos establecerá las nuevas geopolíticas del ALCA.
Una de las principales estrategias para establecer el control hegemónico es el desplazamiento forzado de comunidades y poblaciones de las zonas consideradas más importantes para el desarrollo de grandes proyectos geoeconómicos por parte de los capitales trasnacional, y que han estado ocupadas por comunidades campesinas (indios y mestizos) y grupos armados (insurgentes y narcotraficantes) durante mucho tiempo.
En el caso de la región Sur-Sureste de México considerada dentro del PPP, actualmente hay planes en marcha (con el pretexto de erradicar el crimen de áreas naturales, ya que si no se recuperan esas regiones de alta ingobernabilidad no llegara inversión privada, según altos funcionarios del gobierno mexicano) para tratar de desplazar a las comunidades indias asentadas en la reserva de la Biosfera Montes Azules en Chiapas, como muchas considerada base de apoyo del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), y a las comunidades indias asentadas en la región de los Chimalapas, en la selva zoque, ubicada en los linderos de Chiapas y Oaxaca (la cual trata de ser arrancada de manos de los indios para decretarla como reservación de la biosfera). Ambas zonas son consideradas entre las más ricas del mundo en biodiversidad, importantísimas para el establecimiento de bancos genéticos. Además, bajo la reserva de Montes Azules se encuentra un gran depósito de hidrocarburos.
En esta región del PPP también se busca desplazar a una gran cantidad de comunidades por la construcción de represas para el desarrollo de proyectos hidroeléctricos y el aprovechamiento del agua dulce de las cuencas hidrológicas. Además, se considera el desplazamiento de comunidades y poblaciones dispersas para concentrarlas en zonas más adecuadas (dotadas de infraestructura) para su aprovechamiento como mano de obra barata en industrias maquiladoras, grandes plantaciones, agroindustrias, embotelladoras y otros proyectos productivos.
Para el desplazamiento de estas comunidades se cuanta con el ejército y diversas policías, principalmente la Federal Preventiva (PFP), compuesta en su mayoría por militares “prestados” para esta fuerza. Además, los grupos paramilitares que actúan en Chiapas tienen un papel importante que jugar en estos nuevos desplazamientos, como lo hicieron principalmente a partir de la matanza de Acteal en diciembre de 1997. En los países Centroamericanos (Guatemala, Belice, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Panamá) encontramos la misma situación: construcción de represas, proyectos ecoturisticos, maquiladoras, plantaciones y otros proyectos financiados por el Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), las corporaciones transnacionales (como la Coca-Cola) y los gobiernos. Finalmente, el PPP es un mecanismo para controlar y regular los flujos migratorios laborales evitando su paso por México hacia Estados Unidos y redirigirlos hacia las zonas donde se requerirá mano de obra barata, lo cual no quiere decir que los migrantes no seguirán intentando ir al “norte”, pero ahora en condiciones de mayor riesgo.
Te puedes documentar e informar en nuestra página www.cnee-sur.net y enviar tus comentarios y colaboraciones a: jadc.cnee@gmail.com ó m70makkko@hotmail.com
