¿PODER CONTRAMAYORITARIO?
El Gregueriano: Resulta ahora, que un simple poder constituido se le quiere sublevar a la Constitución y desacatar la voluntad mayoritaria implícitamente expresada en la jornada electoral del 1º de julio.
Mi tesis doctoral en la Universidad de Almería, España, aborda el tema del Poder Contramayoritario de los Jueces. Fue premiada como la mejor tesis para obtener el grado de Doctor por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación en 2008.
En ella se aborda el punto de la llamada “cuestión Contramayoritaria” que se pude enunciar sucintamente en: ¿Por qué los jueces, magistrados y Ministros del Poder Judicial, cuyo “poder” no dimana de la voluntad popular ya que no son electos en las urnas por votación universal, se atreven a contradecir y contrariar a la voluntad mayoritaria?
En términos más precisos y aterrizados a la situación de hoy: ¿Con qué legitimidad, 11 ministros de la Corte, se pueden oponer –y salirse con la suya- a la voluntad de más de 30 millones de mexicanos que les exigen en el mandato popular, reduzca sus insultantes sueldos, prebendas y privilegios?
Mi tesis también aborda la cuestión de moralidad pública de jueces, magistrados y ministros del poder judicial en el mundo. Se analiza si las malas personas, pueden ser buenos jueces. Y apuntamos que en algunos países desarrollados, los jueces son sometidos al escrutinio popular y electos como lo son los miembros del Poder Legislativo y del Ejecutivo, resultando así que su legitimidad deviene del poder mayoritario y dejan de ser una clase aforada y aristocrática que se autolegitima.
Por datos trascendidos de los Ministros de la Suprema Corte de Justicia, esta clase aforada –sólo son 11-, se niegan a rebajarse su muy abultados sueldos demostrando con ello: 1) que no obedecen el mandato supremo de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que instruye que ningún funcionario público, del poder constituido que sea, deberá recibir emolumento mayores que los que reciba el Titular del Poder Ejecutivo.
2) Que, debiendo ser ellos los protectores del contenido y sentido de la Carta Magna, son los principales violentadores de ella. Por ello nunca han logrado asumir la altísima dignidad de ser un Tribunal Constitucional y han mantenido su bajo nivel de simple Tribunal Supremo de Legalidad.
3) Que es adecuado el mote que hace décadas cae sobre ellos: son una “aristocracia” de la Toga y una “clase aforada”.
4) Que pretenden sobreponerse, estar por encima de poder mayoritario. Si la Carta Magna estatuye que el poder dimana del pueblo y se instaura en beneficio de él y el 1º de julo, más de 30 millones de mexicanos –que representan más del 53 por ciento del electorado que fue a expresar su voluntad- se definió por el programa de gobierno del Lic. López Obrador que incluye la reducción de los altísimos sueldos de los Ministros de la Corte y los Magistrados en el Poder Judicial, entonces, no querer acatar esa voluntad es ir en contra del poder de la mayoría.
Es oportuno recordar aquí el hecho histórico de cuando el Presidente Ernesto Zedillo “desapareció” por casi un mes, a la Suprema Corte, demostrando así, en gran parte, lo innecesario de los ministros.
Sucedió que, por circunstancia y tiempo, la reforma a la Corte redujo de 21 a 11 los Ministros de la SCJN, pasó a retiro o “jubiló” a 10 de ellos; además, como era el Presidente de la República en su carácter de Titular del Poder Ejecutivo quien tenía que proponer a los posibles 11 Ministros de la SCJN, Zedillo tardó más de 25 días en proponer a sus 11 ministros. Así que, durante ese lapso, no hubo Suprema Corte y no hizo falta, ya que, no son un Tribunal Supremo Constitucional –y ahora con su actitud de ir en contra de lo que ordena la Carta Magna lo demuestran fehacientemente-, y las tareas de Supremacía de Legalidad la realzan lo Magistrados y Jueces del Poder Judicial de la Federación.
Realmente es un insulto, una afrenta que los Ministros de la SJCN ganen arriba de medio millón de pesos al mes. Son 11, pero tienen en su planta burocrática a centenas de personas que también perciben emolumentos insultantes, mientras más de 16 millones de mexicanos reciben en su empleo un promedio de 3,800 pesos al mes. Cabe muy bien variar la pregunta de mi tesis doctoral: en este contexto ¿pueden los jueces ser buenas personas?
También cabe hacer variación del hilo conductor de mi tesis doctoral ¿Hay legitimidad en el Poder Judicial que no emana del poder mayoritario? ¿Se sostiene en un mundo democrático el poder contramayoritario de los jueves y ministros? Masivamente el pueblo ya decidió.