Mudanzas
Matando, salando y secando al sol
1.-Mientras en Tamulté se buscaba solución, Gary Arjona “trabajaba” jugando golf, suerte que tiene
2.-Pide la presidenta Claudia Sheinbaum a partidos cumplir la ley electoral; arranca el proceso
3.-El vocero del Frente Cívico se cura en salud!; tiene una demanda, y culpa al gobierno.
¿SERÁ QUE EL SUBSECRETARIO DE Energía, Gary Arjona, continuará jugando golf? La pregunta no es gratuita, sobre todo porque mientras él parece concentrarse en otros menesteres, la tarea que tenía encomendada desde el Gobierno del Estado terminó prácticamente paralizada. Y cuando una responsabilidad pública se deja de atender, las consecuencias no tardan en aparecer. Ahí está el caso de Tamulté de las Sabanas, donde habitantes que exigían la construcción de una subestación eléctrica llegaron al extremo de cerrar durante varios días la carretera federal, provocando afectaciones a cientos de ciudadanos que transitan por esa importante vía.
EL ASUNTO PUDO HABERSE ATENDIDO CON ANTICIPACIÓN, diálogo y seguimiento. Pero quienes deberían hacerlo estaban ocupados en oootras cosas. Cuando las gestiones se estancan y las respuestas no llegan, el malestar social termina creciendo hasta convertirse en un conflicto que ya no puede esconderse debajo de la alfombra. Había que actuar.
Y EN ESTA HISTORIA NO ESTUVO SOLO ARJONA. Aunque este personaje tiene suerte, pues formó parte del gabinete de Adán Augusto desde 2019 y estaba en el equipo que debía atender los temas de energía y medio ambiente. Peeero también aparece Pablo Mora, quien recientemente asumió como secretario de Bienestar. Ambos tuvieron en sus manos una responsabilidad que, por los resultados, no terminó de caminar como se esperaba. El gobernador Javier May Rodríguez necesita colaboradores que resuelvan, que anticipen los problemas y que tengan capacidad para convertir las instrucciones en resultados. No funcionarios que esperen a que los conflictos lleguen a las carreteras para comenzar a reaccionar. Ahí está la oposición y el adancismo esperando para cachar las broncas y echarle leña al fuego.
ARRANCÓ OFICIALMENTE EL PROCESO electoral rumbo a las elecciones intermedias de 2027, y con ello comienza también una etapa en la que, inevitablemente, los partidos políticos empezarán a mover sus piezas, medir fuerzas y buscar posicionarse ante el electorado. Por eso no deja de ser significativo el llamado que hizo la presidenta Claudia Sheinbaum, quien pidió a los partidos políticos cumplir con la ley y evitar las denostaciones. La mandataria expresó su deseo de que el periodo de precampañas y campañas se desarrolle sin odio entre unos y otros.
UN LLAMADO QUE, MÁS QUE UNA simple recomendación, debería convertirse en una regla de conducta para todos los actores políticos. En democracia debe haber diferencias, debate, crítica y hasta confrontación de ideas. Lo que no debería tener cabida es la descalificación personal, la mentira deliberada o esa vieja práctica de pretender ganar una elección a partir del miedo y el odio hacia quien piensa diferente.
DESDE EL TAPANCO
QUIEN PARECE HABERSE PUESTO el impermeable antes de que comience la lluvia es Audelino Macario, conocido en el bajo mundo del argot político como “Fraudelino” (así lo bautizó Jaime Avilés). Resulta que, ante una demanda que lo tendría contra la pared, ahora salió a las redes sociales a denunciar que es víctima de acoso y acusaciones, al tiempo que asegura conocer a la persona que interpuso la querella. Hasta ahí, podría tratarse de la defensa pública de quien enfrenta un señalamiento. Lo curioso viene después: Macario también deja entrever que detrás del asunto podría estar el Gobierno. ¿Será? Porque una cosa es denunciar que alguien lo persigue o que pretenden involucrarlo en un delito, y otra muy distinta es tener elementos para demostrar que existe una operación desde el poder. Lo cierto es que él mismo ha decidido poner el tema sobre la mesa y convertirlo en un asunto público. Y cuando alguien que suele lanzar acusaciones contra propios y extraños comienza a hablar de persecución, inevitablemente surge la pregunta: ¿qué hay detrás de todo esto? Recordemos que fue y es vocero del Frente Cívico de Lorena Beaurregard.