Juan José Martínez Pérez, coordinador de la fracción parlamentaria del PRD, dijo que se insistirá en que comparezcan los principales colaboradores de Granier (Foto: Joel Arias)
El presidente del órgano de gobierno de la Cámara de Diputados, José Carlos Ocaña Becerra, dijo que esas dos propuestas se han presentado y que en la próxima reunión de sus integrantes se podría definir la fecha, el formato y el número de secretarios que comparezcan como parte de la glosa del cuarto informe de gobierno.
Juan José Martínez Pérez, coordinador de la fracción parlamentaria del PRD, dijo que se insistirá en que comparezcan los principales colaboradores de Granier para que expliquen qué es lo que han hecho en el ámbito de sus responsabilidades, porque a simple vista no se aprecia que hayan realizado algo en beneficio del estado.
Aseguró que las comparecencias no deben verse como una concesión graciosa del PRI y del gobierno, sino que es una obligación constitucional que se tiene que cumplir, sobre todo para que informen a los tabasqueños sobre el quehacer gubernamental.
El líder de la bancada perredista, confió en que se podrá llegar a un acuerdo conjunto para que los secretarios comparezcan y rindan cuentas, porque eso es lo que están esperando los tabasqueños.
En tanto, el coordinador de la fracción parlamentaria del PAN, Juan Francisco Cáceres de la Fuente, dijo que su bancada propuso que la comparecencia de los secretarios se realice a partir del próximo once de enero.
Expresó que se propuso esa fecha porque en lo que resta del actual periodo ordinario de sesiones la atención de los diputados se centrará en la calificación de las cuentas públicas, la aprobación de las leyes de ingresos y el Presupuesto de Egresos del estado, de modo que las comparecencias se pueden convertir en una “cortina de humo” en la discusión de esos temas.
Ocaña Becerra, señaló que otra propuesta plantea que en diciembre comparezcan tres secretarios y el resto lo haga en comisiones en el periodo de receso, y apuntó que en la próxima reunión de la JCP se podría llegar a un acuerdo en cuanto al formato y las fechas, así como en la lista de los comparecientes.
Entrevistado por separado, Cáceres de la Fuente, indicó que, por ley, tienen que comparecer todos los secretarios del gobierno de Andrés Granier; la bancada del PRI está de acuerdo, en la lógica de que vengan tres antes de que concluya este periodo, y el resto en enero, cosa que a mí parece correcto, agregó.
Desde el momento que la bancada del PRI acceda a que vengan, expuso el legislador del PAN, “lo demás es cosa de irlo moderando”, y estimó que en la glosa del informe se tiene que preguntar y saber todo relacionado con el ejercicio de gobierno, porque “hay algo que se hizo y mucho que no se hizo, lo más importante es que vengan y lo hagan en sesiones públicas para que pueda asistir cualquier ciudadano.”
En un escrito dirigido al presidente de la JCP, la bancada panista plantea como prioritaria las comparecencias de los titulares de Finanzas, José Manuel Saiz Pineda; de SAOP, Héctor López Peralta, así como la directora del ISSET, Hilda Santos Padrón, y que éstas se realicen en el vestíbulo del Congreso para que “sean públicas y abiertas a la sociedad en su conjunto”. En ese escrito, propone un formato para las comparecencias. Plantea que el secretario que comparezca hable durante 20 minutos para que exponga “la situación actual del ramo en que se trate”, a continuación una ronda de preguntas y respuestas y réplica y contrarréplicas.
Pero advierte que “bajo ninguna circunstancia los diputados podrán ser reconvenidos sobre el contenido de sus cuestionamientos, comentarios u observaciones, relacionados con las dudas que hayan surgido a consecuencia del informe presentado con antelación por el ejecutivo estatal”.
En cuanto a la comparecencia de Saiz Pineda, al secretario de Finanzas se le preguntará sobre la situación del empleo y desempleo en el estado, la deuda pública, los ingresos y egresos del gobierno, el manejo del gasto público, la obra pública, los ahorros y medidas de austeridad y la llamada reingeniería financiera.
