James A. Robinson, Premio Nobel de Economía 2024, consideró la iniciativa -que en su momento presentó el presidente López Obrador– como un proceso democrático al que se le debe tener fe.
Al mismo tiempo mencionó que es una buena manera de darles la oportunidad a los ciudadanos de estar a la altura de las circunstancias. Por lo tanto, se les tendría que otorgar el beneficio de la duda y probar los alcances de la nueva reforma.
James A. Robinson vio con buenos ojos la elección de ministros, magistrados y jueces mediante voto popular destacando que sería una buena estrategia para tener el control del Poder Judicial.
“No sé si va a funcionar o cuáles serían las consecuencias económicas, creo que no hay muchos precedentes en este sentido, pero lo que el presidente (Perón) hizo es diferente en México: Él escogió seleccionar a los jueces. Aquí hay un proceso democrático”.
Al mismo tiempo agregó:
“Hay que darles fe a los ciudadanos de México, hay que tener fe a que la democracia va a poder ser atendida y será vista como un desafío, porque también esto puede ser un desafío para invertir en la sociedad, en la educación, en todo esto. Yo no soy un experto, pero hay que darles una oportunidad a los ciudadanos mexicanos para ver si pueden estar a la altura de los desafíos”.
Durante una conferencia en territorio mexicano, el politólogo fue cuestionado sobre los impactos económicos que puede tener la reforma constitucional para elegir a todos los juzgadores por voto popular. A lo que respondió:
“Tenemos un problema con el Estado de derecho en México; hablo de eso en mi libro y por supuesto que es un tema que se tiene que atender ¿Cómo atenderlo? Esa es la pregunta. ¿Cuál es la forma práctica de entenderlo? Bien, pues me parece que este intento de tener un control del sistema judicial es una estrategia para ello, quizá muy populista, pero es una estrategia”.
