Saltar al contenido principal
La Verdad del Sureste

Que le da un gobierno a la gente; ¿lo que quiere o lo que necesita?


Creo que una de las peores confrontaciones que podemos tener las personas en nuestra vida es cuando tenemos que tomar la decisión entre que lo que queremos o lo que necesitamos, batalla, que si la analizamos cuidadosamente como tal terminamos perdiendo, siempre, la enfoquemos como la enfoquemos.
Siempre hay un precio que pagar en este sentido, mismo que será más alto cuanto más encarnizada sea esa lucha entre estas dos dimensiones que se nos enfrentan. Por contra, ese precio será menor, e incluso podrá transformarse en inversión si esa lucha termina con un buen acuerdo de paz y conciliación No es fácil a veces, no es imposible.
Ahora imaginemos esta encrucijada a quien tienen la responsabilidad de gobernar, se puede encontrar en un riesgo de no cumplir las expectativas de todos, pues mientras haya quienes sepan distinguir entre necesitar y querer, se encuentra también otro sector que solamente añora saciar o sentir satisfacción en lo que quiere, aún que no sea en realidad lo que necesita.
Un ejemplo simple podría ser: estas de compras. Llegas a la vitrina y ves un objeto que llama tu atención, pides que te lo muestren, observas el precio y estás cerca de tomar la decisión, y antes de pagar te generas la pregunta ¿de verdad lo necesito o sólo lo quiero? Es entonces cuando analizamos nuestras necesidades y prioridades y si estas superan en importancia a lo que estamos a punto de adquirir es cundo decimos no y nos enfocamos más a terminar y concluir los pendientes que tenemos.
Bueno en estos momentos ocurre lo mismo en el país donde nos encontramos en una vertiente de dos caminos, al decidir que se debe atender primero lo que se quiere y lo que se necesita, y que es lo que se quiere:
Estabilidad económica , seguridad y mermar la brecha de desigualdad.

Pero que necesitamos:
Fortalecer las instituciones, tener proyectos definidos y sustentados de donde o como se va garantizar que lo que se está logrando o aplicando como leyes, se cumplan y den continuidad sexenio tras sexenio, generación de empleo y desarrollo económico y la devolución de valores, morales y cívicos que tanto se ha perdido.
Recuerde que una decisión es mejor que no tomar ninguna decisión. Si tú no decides, ten por seguro que alguien decidirá por ti, o las propias circunstancias y su inercia te llevarán para u lado u otro, y ojo que cuando no eres dueño de tus decisiones, dejas de ser dueño de tu propia vida.
Considera que a veces, lo que necesitamos está más cerca de lo que queremos, y lo peor de todo es que esta circunstancia es muchas ocasiones ignorada, despreciada o vivida como un drama vital. Como si satisfacer tus necesidades más básicas fuera un sabotaje a conseguir lo que quieres. Absurdo.
Tampoco te estoy diciendo que conseguir lo que se necesite sea fácil o sea más accesible. Para nada. Ni que sea gratis. No, probablemente requiera trabajo, esfuerzo y tiempo… y sí, será un trabajo, esfuerzo y tiempo que no podrás dedicar a conseguir lo que quieres. Es así. Nuestro potencial es ilimitado, pero nuestros recursos no, nuestros recursos son escasos y de su gestión dependerá nuestra supervivencia.
Lo ocurrido en la delegación Gustavo A. Madero donde la joven Ingrid fue desollada por su pareja (nadie absolutamente nadie merece terminar así y menos ser exhibido) es el claro ejemplo de una situación que ha venido incrementando, que se tiene que terminar, pero que es el daño colateral de un problema mayor que se está gesto de mucho tiempo atrás y que en esta actualidad se está enfrentando y que debemos enfocarnos ayudar a solucionar dichos males que han sido: la falta de respeto, falta de amor y empatía, educar y criar a las personas con valores, sensibilizar de nuevo a nuestra sociedad y recuperar la empatía que tanto hemos perdido y no, no es utópico o cuentos de hadas se puede transformar en realidad.
El éxito de un gobierno en materia de seguridad (criterio propio) no es cuando fortalecemos las leyes con castigos más severos, donde tenemos un mayor cuerpo policial o donde se tienen estrategias o protocolos para cualquier delito, el éxito es cuando cuando las personas distinguen entre el bien y mal y toman siempre la decisión de hacer el bien. Y si quieren un ejemplo consulten que Holanda está cerrando sus prisiones y convirtiendo en librerías por falta dé reclusos.
¿Te fue útil? Comparte: Facebook X WhatsApp Telegram

Entérate de más