REFLEXIIONES
LA PAZ APARENTE, DESARROLLO SIMULADO DEL PORFIRISMO. TABASCO NO ES SOLAMENTE VILLAHERMOSA.
Caminando por el parque de la paz después de visitar la iglesia de la Santa Cruz con los amigos adictos al café iniciamos nuestra plática recordando la decisión del porfirismo de ocultar la realidad política, económica y social del país, de un pueblo oprimido por los hacendados conservadores.
Don Porfirio sembró en todas las ciudades monumentos a la paz, en la ciudad de México se realizaron obras ostentosas, costosas y señoriales con el propósito de aparentar y de ocultar la realidad del México pobre y esclavizado.
Esa idea del porfirismo tuvo grandes efectos en la sociedad catrina adinerada nacional e internacional que hicieron llamar a la capital de la república “ la ciudad de los palacios”.
Pero también la otra sociedad “ no tonta porque otros eran los tontos” afirmaba que saliendo de la ciudad de México todo era Cuautitlán.
Muchos gobernantes tabasqueños han pensado como don Porfirio realizar obras ostentosas que produzcan dos efectos :dinero para sus bolsillos y maquillar la miseria y rezago de los municipios.
Conocedores que el turismo aterriza en la capital, vistieron a Tabasco de un falso oropel adornando la capital del estado para no invertir en caminos, carreteras, servicios de agua, drenajes, atención de salud , y educación, abandonando a su paso el campo y la ganadería.
El saqueo y destrucción de la economía tabasqueña se arraigó en Tabasco desde 1995 con más fuerza en los dos gobiernos anteriores priistas y perredistas.
Bien podriamos parafrasear diciendo que saliendo de Villahermosa todo es Tamulté de las sabanas.
El Tabasco de hoy pinta distinto, Adán Augusto López Hernández ha hecho renacer la esperanza de los tabasqueños, es el último jalón, es incansable ,dialoga y resuelve los problemas de las comunidades por muchos años olvidadas y combate la corrupción.
Adán Augusto, como le llaman los tabasqueños, cuenta con el apoyo total de Andrés Manuel López Obrador.
El gobernador López Hernández apoya al empresario local, estimula y apremia el empleo, impulsa la producción y la independencia alimentaria desarrollando una política social y económica capaz de lograr el crecimiento y florecimiento serio, positivo, auténtico y realista.
Esta nueva forma de hacer política encaminada a lograr el bienestar social requiere de un equipo unido, no admite traiciones y deslealtades, no se valen pedradas por la espalda al compañero de trabajo, ni zancadillas ni descontones para ganar la raya, las viejas prácticas priistas deben quedar archivadas por el bien de todos.
Así sea.
Quien tenga oídos para oír que oiga...”
Así sea
Don Porfirio sembró en todas las ciudades monumentos a la paz, en la ciudad de México se realizaron obras ostentosas, costosas y señoriales con el propósito de aparentar y de ocultar la realidad del México pobre y esclavizado.
Esa idea del porfirismo tuvo grandes efectos en la sociedad catrina adinerada nacional e internacional que hicieron llamar a la capital de la república “ la ciudad de los palacios”.
Pero también la otra sociedad “ no tonta porque otros eran los tontos” afirmaba que saliendo de la ciudad de México todo era Cuautitlán.
Muchos gobernantes tabasqueños han pensado como don Porfirio realizar obras ostentosas que produzcan dos efectos :dinero para sus bolsillos y maquillar la miseria y rezago de los municipios.
Conocedores que el turismo aterriza en la capital, vistieron a Tabasco de un falso oropel adornando la capital del estado para no invertir en caminos, carreteras, servicios de agua, drenajes, atención de salud , y educación, abandonando a su paso el campo y la ganadería.
El saqueo y destrucción de la economía tabasqueña se arraigó en Tabasco desde 1995 con más fuerza en los dos gobiernos anteriores priistas y perredistas.
Bien podriamos parafrasear diciendo que saliendo de Villahermosa todo es Tamulté de las sabanas.
El Tabasco de hoy pinta distinto, Adán Augusto López Hernández ha hecho renacer la esperanza de los tabasqueños, es el último jalón, es incansable ,dialoga y resuelve los problemas de las comunidades por muchos años olvidadas y combate la corrupción.
Adán Augusto, como le llaman los tabasqueños, cuenta con el apoyo total de Andrés Manuel López Obrador.
El gobernador López Hernández apoya al empresario local, estimula y apremia el empleo, impulsa la producción y la independencia alimentaria desarrollando una política social y económica capaz de lograr el crecimiento y florecimiento serio, positivo, auténtico y realista.
Esta nueva forma de hacer política encaminada a lograr el bienestar social requiere de un equipo unido, no admite traiciones y deslealtades, no se valen pedradas por la espalda al compañero de trabajo, ni zancadillas ni descontones para ganar la raya, las viejas prácticas priistas deben quedar archivadas por el bien de todos.
Así sea.
Quien tenga oídos para oír que oiga...”
Así sea