Saltar al contenido principal
La Verdad del Sureste

REFLEXIONES

MORENA NO DEBE CORRER LA MISMA SUERTE QUE EL PRI, EL PAN Y SUS COMPARSAS


En un principio fue el PNR fundado el 4 de marzo de 1929, posteriormente el partido oficial cambió de piel bajo el nombre de PRM el 30 de marzo de 1938 y en el año de 1946 adoptó el nombre de Partido Revolucionario Institucional, fue partido gobernante sin oposición, la oposición solamente existía en el interior del mismo partido, la lucha de intereses y ambiciones llevaron a algunos integrantes a la rebelión, levantamiento más allá de un simple motín.                                                                    
No había más ruta y dirección que la indicada por el dedo índice del presidente de la república, jefe máximo, primer priista nacional, omnipotente gran elector y repartidor de canonjías y privilegios.
Miguel Enrique Guzmán fundador de la corriente conocida como el “enriquismo” pretendió retar la fuerza del “señor omnipotente. El  general Enrique Guzmán y líderes del enriquismo ganaron grandes privilegios mientras otros seguidores lograron una cruz en el panteón, otros la cárcel y el destierro.
El general Topete fue otro priista tramposo, chantajista, bribón y pícaro embaucador que conociendo a sus iguales obtuvo regalías políticas.
A estos generales les fue mejor que otros políticos que en sus fantasías de poder encontraron la muerte.
El partido en el poder fue cultivando fuerzas dividas en sectores que le permitieron controlar por muchos años la obediencia y disciplina a cambio de una buena y envidiable recompensa.
El PRI constituyó una dictadura fraccionada en sexenios sin alterar sus objetivos que le permitieron mantener el poder por muchos años.
La revolución mexicana de donde se piensa fue el nacimiento del PRI tuvo que enfrentar la embestida de la contra revolución.
Una corriente ultraconservadora, fascista y nazista bajo el nombre de Unión Nacional Sinarquista, amenazó la estabilidad del país.
Este agrupación política que dijo ser un movimiento además de político, social y cultural se fundó en la ciudad de León, Guanajuato en mayo de 1937 con la participación de la iglesia católica que le dio la suficiente  fuerza  para tener presencia en los estados de Michoacán, Jalisco, Querétaro, San Luis Potosí y Guanajuato  de 1937 a 1940, esta reunión de contra revolucionarios, aunque muchos lo nieguen, es la semilla que anteriormente germinó en el partido de acción nacional.
Las fuerzas reaccionarias se agruparon para luchar contra las conquistas revolucionarias: artículo tercero, veintisiete y ciento veintitrés constitucionales. El panismo se presentó ante el pueblo de México como una corriente política de derecha, con tendencias al democristianismo y se auto-denomina humanista. En síntesis, una organización política contraria a los postulados de la revolución mexicana.
El régimen priista procuró partidos políticos a modo que formaron parte de una oposición cómoda, “ palera” aplaudidora para ganar dádivas y migajas de poder pero muy productivas en dinero y bienes.
Así, con el paso del tiempo los grandes intereses políticos, más que ideológicos, y los berrinches de Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo, anunciaban el fin de una era de inmovilidad y quietud del partido gobernante, más errores y traiciones de otros “ distinguidos priistas” tienen al ex-partidazo al borde de la extinción.
El éxito de MORENA de ganar la presidencia de la república y la mayoría en las cámaras de diputados y senadores y otras gubernaturas es producto de la persistencia, constancia, terquedad incansable de un solo hombre que aun habiendo logrado el triunfo presidencial continúa recorriendo los caminos y pueblos recogiendo el sentimiento nacional de un México explotado, pobre y robado, de un México traicionado y engañado por panistas y priistas.
MORENA no debe correr la misma suerte que han corrido el PRI, el PAN y sus comparsas.
En MORENA no debe existir la lucha fratricida inspirada en la traición, la mentira y la ambición que han distinguido a los grupos corruptos y depredadores de gobiernos anteriores.
La honestidad y la terquedad de AMLO debe ser ejemplo para salvar a México. El morenista independientemente de su pasado partidista debe olvidarse de  las viejas estrategia política y unida disponerse a luchar por un nuevo país.
Cuando el presidente de la república Andrés Manuel López Obrador ha expresado que si MORENA se divide sería mejor cambiar de nombre para no mancharlo y que él renunciaría  a MORENA va en serio, quienes no lo conocen pensarán que es una simple amenaza. Pero no, las palabras de López Obrador van en serio y quienes dudan deben pensar que son lo que son por López Obrador y que sin él no son nada, y sin López Obrador en MORENA valdrán menos que un “cacahuate”.
Así sea.
¿Te fue útil? Comparte: Facebook X WhatsApp Telegram

Entérate de más