REFLEXIONES
EL TALON DE AQUILES DE LA CUARTA TRANSFORMACIÓN PENSAMIENTO DE LOPEZ OBRADOR.
La Cuarta transformación comienza en Tabasco cuando Andrés Manuel López Obrador renuncia al PRI ante la frágil autoridad del gobernador González Pedrero que dócilmente cedió a las presiones de Gustavo Rosario en esa época presidente municipal de Centro acompañado de otros presidentes municipales que sintieron ataduras en las manos de la corrupción se inconformaron para no ser vigilados en el manejo de los recursos públicos. Querían y lo lograron tener las manos sueltas.
López Obrador quiso desde entonces un partido inspirado en la democracia participativa y la justicia social cuidara el patrimonio de los mexicanos.
Para agradarlo González Pedrero lo nombró oficial mayor de gobierno, tal vez el gobernador fiel a la tradición política mexicana de que “quien te quiere ayudar te pone a comprar o te manda a pasear”. López Obrador dignamente no aceptó el cargo y se fue del gobierno priista y del PRI.
Más tarde como funcionario del Instituto Nacional Indigenista exaltó las virtudes de los pueblos chontales de Nacajuca como nadie antes lo había hecho. Los enseñó a organizarse y elevar el auto estima de éstos para dejar de ser una población engañada, olvidada, enseñándolos a descubrir la fuerza de su poder creativo, vivir con honestidad sin dañar a nadie y con amor al trabajo. Desde ese momento la sociedad indígena aprendió que solo el pueblo puede salvar al pueblo.
Se dice y se hace contar el tiempo desde esa fecha al primero de julio de 2018.
Tuvieron que transcurrir cerca de 35 años de caminar constante, de peregrinar incansable de pueblo en pueblo, bajo la lluvia una veces y otras bajo el frio o los rayos del sol, resistiendo toda clase de obstáculos y traiciones obtuvo la respuesta de los mexicanos que quieren un México para todos, de un México en donde sean atendido “primero los pobres” por el bien de todos.
PUNTO DEBIL O
TALON DE AQUILES.
La corrupción no es cultura del mexicano, la corrupción es una hermandad arraigada en el poder público.
La Cuarta Transformación nacional requiere de la unidad de todos los mexicanos, así lo ha pensado López Obrador como Presidente de la República, corresponde a MORENA como partido o movimiento no dejar solo al Presidente y en Tabasco al Gobernador en esta tarea de reconciliación. Es posible que la reconciliación sea un sueño irrealizable por las trágicas experiencias históricas, porque todo cambio deja resentimientos en muchos por sentir haber perdido o disminuidos sus privilegios, porque siguen pensando que “ vivíamos mejor en la corrupción “. Las revoluciones no han sido fáciles ni sencillas siempre habrán opositores a cualquier transformación y cambio.
La historia nos recuerda las fuerzas realistas y sus aliados luchando contra los insurgentes.
Los conservadores contra el movimiento de Reforma, la victoria de los defensores de la República y el testigo permanente Cerro de las Campanas,
La expropiación petrolera y sus opositores que recientemente retornaron con la unión a su favor de los partidos políticos conservadores PRI, PAN y cómplices PRD y MC.
Y ahora los conservadores disfrazados en organizaciones civiles, en instituciones creadas a modo para cubrir la huida de los saqueadores como las alentadas y promovidas por el señor X y otro que en su apellido lleva la penitencia al llamarse de Hoyos.
Estos enemigos de la cuarta transformación son visibles y eso es algo, la parte vulnerable de la cuarta transformación que tarde o temprano habrán de traicionarla son los agazapados con traje transitorio de transformadores que permanecen ocupando cargos importantes en los gobiernos morenistas, ratificados en sus cargos unos transitoriamente y otros con cargos inamovibles.
Ahí está subyacente el verdadero talón de Aquiles de la cuarta transformación, la parte vulnerable del movimiento transformador está a la vuelta, y para explicarlo no vivieron Madero ni Allende víctimas de las traiciones.
Tomando lo escrito y escrito muy bien por don Héctor Tapia en un diario local, aquí en Tabasco no hacen falta los tres sobres del relato porque estamos a tiempo de ver el horizonte.
Así sea.
López Obrador quiso desde entonces un partido inspirado en la democracia participativa y la justicia social cuidara el patrimonio de los mexicanos.
Para agradarlo González Pedrero lo nombró oficial mayor de gobierno, tal vez el gobernador fiel a la tradición política mexicana de que “quien te quiere ayudar te pone a comprar o te manda a pasear”. López Obrador dignamente no aceptó el cargo y se fue del gobierno priista y del PRI.
Más tarde como funcionario del Instituto Nacional Indigenista exaltó las virtudes de los pueblos chontales de Nacajuca como nadie antes lo había hecho. Los enseñó a organizarse y elevar el auto estima de éstos para dejar de ser una población engañada, olvidada, enseñándolos a descubrir la fuerza de su poder creativo, vivir con honestidad sin dañar a nadie y con amor al trabajo. Desde ese momento la sociedad indígena aprendió que solo el pueblo puede salvar al pueblo.
Se dice y se hace contar el tiempo desde esa fecha al primero de julio de 2018.
Tuvieron que transcurrir cerca de 35 años de caminar constante, de peregrinar incansable de pueblo en pueblo, bajo la lluvia una veces y otras bajo el frio o los rayos del sol, resistiendo toda clase de obstáculos y traiciones obtuvo la respuesta de los mexicanos que quieren un México para todos, de un México en donde sean atendido “primero los pobres” por el bien de todos.
PUNTO DEBIL O
TALON DE AQUILES.
La corrupción no es cultura del mexicano, la corrupción es una hermandad arraigada en el poder público.
La Cuarta Transformación nacional requiere de la unidad de todos los mexicanos, así lo ha pensado López Obrador como Presidente de la República, corresponde a MORENA como partido o movimiento no dejar solo al Presidente y en Tabasco al Gobernador en esta tarea de reconciliación. Es posible que la reconciliación sea un sueño irrealizable por las trágicas experiencias históricas, porque todo cambio deja resentimientos en muchos por sentir haber perdido o disminuidos sus privilegios, porque siguen pensando que “ vivíamos mejor en la corrupción “. Las revoluciones no han sido fáciles ni sencillas siempre habrán opositores a cualquier transformación y cambio.
La historia nos recuerda las fuerzas realistas y sus aliados luchando contra los insurgentes.
Los conservadores contra el movimiento de Reforma, la victoria de los defensores de la República y el testigo permanente Cerro de las Campanas,
La expropiación petrolera y sus opositores que recientemente retornaron con la unión a su favor de los partidos políticos conservadores PRI, PAN y cómplices PRD y MC.
Y ahora los conservadores disfrazados en organizaciones civiles, en instituciones creadas a modo para cubrir la huida de los saqueadores como las alentadas y promovidas por el señor X y otro que en su apellido lleva la penitencia al llamarse de Hoyos.
Estos enemigos de la cuarta transformación son visibles y eso es algo, la parte vulnerable de la cuarta transformación que tarde o temprano habrán de traicionarla son los agazapados con traje transitorio de transformadores que permanecen ocupando cargos importantes en los gobiernos morenistas, ratificados en sus cargos unos transitoriamente y otros con cargos inamovibles.
Ahí está subyacente el verdadero talón de Aquiles de la cuarta transformación, la parte vulnerable del movimiento transformador está a la vuelta, y para explicarlo no vivieron Madero ni Allende víctimas de las traiciones.
Tomando lo escrito y escrito muy bien por don Héctor Tapia en un diario local, aquí en Tabasco no hacen falta los tres sobres del relato porque estamos a tiempo de ver el horizonte.
Así sea.