REFLEXIONES.
EL NOTARIO PÚBLICO ES EL PROFESIONAL MÁS VULNERABLE UNA ORGANIZACION COLEGIADA SIN BRUJULA MALEANTES EN EL GREMIO?
El notariado en Tabasco es una institución que ha gozado de prestigio y reconocimiento nacional y por su fortaleza moral ha resistido las arremetidas de quienes movidos por intereses perversos ofenden y agreden al notario en funciones o bien a quien siendo notario y que por méritos propios ocupa un cargo público
En Tabasco como en todo el país la fe pública y el ejercicio del notariado está a cargo del Poder Ejecutivo quien por ley regula la función notarial sin perder de vista su carácter de orden público y el interés social de la función notarial así como la importancia social del notario público que algunos tratadistas consideran esta función como una prolongación del Poder Ejecutivo para servir con eficacia a los gobernados.
Durante la conversación, estas explicaciones me las dio uno de los notarios más estudiosos del estado con el ánimo que yo comprendiera la personalidad del notario público convertido en cada lugar de su actuación en consejero, orientador, servidor comprometido con la sociedad, moralmente ejemplar, explicaciones detalladas hechas con la intención de que me diera cuenta que el notario resulta ser el más vulnerable de todos los profesionales y que por tal razón, está expuesto a la calumnia, al chantaje, a toda clase de exageradas falsedades, chismes y murmullos de mala fe.
Me relataba como algunas personas inducidas por sus abogados tramposos y deshonestos pretenden ganar los litigios, no con argumentos jurídicos sólidos y razonados porque no son procedentes sus argumentos maliciosos y temerarios sino que para justificarse ante sus clientes recurren y usan los medios a su alcance para culpar de su ignorancia al notario público.
Es más, me ponía de ejemplo la etapa de agresiones que los notarios públicos de Tabasco sufrieron de parte de un funcionario esquizofrénico que al frente del jurídico de la Secretaria de Gobierno sin ton ni son iniciaba juicio contra el notario público y lo sentaba en el banquillo de los acusados con la tolerancia de sus jefes en turno quienes sin ponerse a pensar el daño que causaba lo consentían y lo celebraban. Esta mala actuación de funcionarios abrieron la brecha para que se comenzara a perder el respeto al notario público y que la sociedad perdiera el concepto de honorable y digno del cargo, el notario perdió en Tabasco, desde ese entonces, la personalidad solemne, serio, honrado, íntegro y noble.
Quien no recuerda a Eduardo Alday, Pablo Garcia Avalos, Antonio Ocampo Ramírez y a Payambé López Falconi actualmente en funciones ?, se preguntó así mismo.
No se puede negar - me dijo - que dos o tres con antecedentes de malhechores, estafadores o litigantes maleantes se colaron en el gremio de notarios y este descuido contribuye al deterioro de tan noble institución.
Que hacer para rescatar esa imagen del Notario? , le pregunté.
Y sin titubeos me contestó, que la organización colegiada de los notarios « salga al quite», defienda como debe ser a sus agremiados, que deje de ver pasar las cosas en las sombras, que no sea « aguado» y defienda como debe ser el buen nombre de los notarios, porque de otra manera se convierte en cómplice.
Así sea.
En Tabasco como en todo el país la fe pública y el ejercicio del notariado está a cargo del Poder Ejecutivo quien por ley regula la función notarial sin perder de vista su carácter de orden público y el interés social de la función notarial así como la importancia social del notario público que algunos tratadistas consideran esta función como una prolongación del Poder Ejecutivo para servir con eficacia a los gobernados.
Durante la conversación, estas explicaciones me las dio uno de los notarios más estudiosos del estado con el ánimo que yo comprendiera la personalidad del notario público convertido en cada lugar de su actuación en consejero, orientador, servidor comprometido con la sociedad, moralmente ejemplar, explicaciones detalladas hechas con la intención de que me diera cuenta que el notario resulta ser el más vulnerable de todos los profesionales y que por tal razón, está expuesto a la calumnia, al chantaje, a toda clase de exageradas falsedades, chismes y murmullos de mala fe.
Me relataba como algunas personas inducidas por sus abogados tramposos y deshonestos pretenden ganar los litigios, no con argumentos jurídicos sólidos y razonados porque no son procedentes sus argumentos maliciosos y temerarios sino que para justificarse ante sus clientes recurren y usan los medios a su alcance para culpar de su ignorancia al notario público.
Es más, me ponía de ejemplo la etapa de agresiones que los notarios públicos de Tabasco sufrieron de parte de un funcionario esquizofrénico que al frente del jurídico de la Secretaria de Gobierno sin ton ni son iniciaba juicio contra el notario público y lo sentaba en el banquillo de los acusados con la tolerancia de sus jefes en turno quienes sin ponerse a pensar el daño que causaba lo consentían y lo celebraban. Esta mala actuación de funcionarios abrieron la brecha para que se comenzara a perder el respeto al notario público y que la sociedad perdiera el concepto de honorable y digno del cargo, el notario perdió en Tabasco, desde ese entonces, la personalidad solemne, serio, honrado, íntegro y noble.
Quien no recuerda a Eduardo Alday, Pablo Garcia Avalos, Antonio Ocampo Ramírez y a Payambé López Falconi actualmente en funciones ?, se preguntó así mismo.
No se puede negar - me dijo - que dos o tres con antecedentes de malhechores, estafadores o litigantes maleantes se colaron en el gremio de notarios y este descuido contribuye al deterioro de tan noble institución.
Que hacer para rescatar esa imagen del Notario? , le pregunté.
Y sin titubeos me contestó, que la organización colegiada de los notarios « salga al quite», defienda como debe ser a sus agremiados, que deje de ver pasar las cosas en las sombras, que no sea « aguado» y defienda como debe ser el buen nombre de los notarios, porque de otra manera se convierte en cómplice.
Así sea.