REFLEXIONES.
“AMARILLISMO” REFUGIO DE TELEVISORAS Y MEDIOS IMPRESOS DE COMUNICACIÓN Y REPORTEROS, CONDUCTORES, Y COLUMNISTAS.
Si en un principio la sociedad reprochó al chisme y al rumor que trastornaban y alteraban la convivencia pacífica de los grupos sociales, en la actualidad nuestra sociedad está aprendiendo a condenar , criticar y desaprobar las noticias “ amarillistas” que pretenden destruir, perturbar, inquietar y agitar con sus noticias y comentarios a los radioescuchas, televidentes y lectores con el propósito de interrumpir la transformación nacional.
Volver al pasado o al origen de los medios impresos que informaban y preferían orientar de como resolver los problemas diarios y frecuentes de los grupos de población, imposible.
Los medios impresos fueron en su origen medios de comunicación de las organizaciones políticas, municipales, estatales y regionales. Los diarios, semanarios y revistas sirvieron para informar los acontecimientos sociales más importantes, los triunfos deportivos y culturales y las disposiciones de orden y buen gobierno de las autoridades.
Estos medios impresos que en su inicio nacieron ajenos a todos los interese económicos se convirtieron al pasar los años en un súper negocio lucrativo en todo el mundo de tal manera que en los países democráticos se han hecho llamar el cuarto poder.
TABASCO NO HA SIDO LA EXCEPCIÓN
El Estado y los grandes capitales y ambiciones de fortunas de políticos y empresarios corruptos convirtieron a los medios de comunicación en gigantes económicos tan poderosos que a simple vista nos parecen incontenibles.
Afirman los periodistas y empresarios de medios de comunicación que sin ellos el gobierno no podrá cumplir sus fines. Nada más falso. El fin de un gobierno honesto no es manipular a los gobernados, el fin de un gobierno virtuoso, limpio y honorable es buscar con la verdad el bienestar de las familias.
Como la política de la Cuarta Transformación pretende erradicar de raíz la corrupción no ha permitido comprar voluntades de los medios impresos .porque no tiene nada que ocultar. Ya no volveremos a escuchar el reclamo que el ex presidente López Portillo hiciera a la prensa mexicana de estarle pagando para que le pegaran; reclamo que reflejaba aparte del enojo de quien se sintió traicionado demostraba la inocencia de quien ya no había dejado de ser un buen negocio para una “prensa vendida”.
Como en los cuentos, empresarios de medios y comunicadores vivieron muchos años felices participando de los recursos públicos sirviendo de escudo cómplice a la corrupción.
Ahora estamos viviendo una nueva era. Los “chayoteros” están sueltos y cuentan con la complacencia de los jefes para encontrar la nota sensacionalista aunque destruya honras. Tal parece que los periodistas regresaron el reloj de la comunicación al año de 1897 en que nace el tipo de periodismo que conocemos como “ prensa amarilla” una prensa ideal del “chayotero” que adaptó el concepto a sus necesidades económicas.
La prensa amarilla es sensacionalista, busca resaltar en sus notas el escándalo y llamar la atención, ofende y exagera los hechos.
El amarillismo de una prensa siempre irá asociado a lo cruel y a lo cobarde de sus notas, antes que orientar siempre se encaminará a obtener un lucro , y no le importarán los medios a su alcance para lograr el aumento de sus ventas, destacando sobre las publicaciones las notas rojas, blancas o azules sin censura, usando , en su caso, música ruidosa y bulliciosa para resaltar los crímenes, adulterios, erotismo, accidentes robos y fraudes aunque no cuenten con argumentos ciertos y evidencias ciertas que soporten sus publicaciones.
El enemigo número uno de la prensa amarillista y de los “ chayoteros” lo constituyen las redes sociales, las plataformas Web, los diarios digitales están tocando a las puertas de un nuevo estilo de hacer y de decir noticias.
Así sea.
Volver al pasado o al origen de los medios impresos que informaban y preferían orientar de como resolver los problemas diarios y frecuentes de los grupos de población, imposible.
Los medios impresos fueron en su origen medios de comunicación de las organizaciones políticas, municipales, estatales y regionales. Los diarios, semanarios y revistas sirvieron para informar los acontecimientos sociales más importantes, los triunfos deportivos y culturales y las disposiciones de orden y buen gobierno de las autoridades.
Estos medios impresos que en su inicio nacieron ajenos a todos los interese económicos se convirtieron al pasar los años en un súper negocio lucrativo en todo el mundo de tal manera que en los países democráticos se han hecho llamar el cuarto poder.
TABASCO NO HA SIDO LA EXCEPCIÓN
El Estado y los grandes capitales y ambiciones de fortunas de políticos y empresarios corruptos convirtieron a los medios de comunicación en gigantes económicos tan poderosos que a simple vista nos parecen incontenibles.
Afirman los periodistas y empresarios de medios de comunicación que sin ellos el gobierno no podrá cumplir sus fines. Nada más falso. El fin de un gobierno honesto no es manipular a los gobernados, el fin de un gobierno virtuoso, limpio y honorable es buscar con la verdad el bienestar de las familias.
Como la política de la Cuarta Transformación pretende erradicar de raíz la corrupción no ha permitido comprar voluntades de los medios impresos .porque no tiene nada que ocultar. Ya no volveremos a escuchar el reclamo que el ex presidente López Portillo hiciera a la prensa mexicana de estarle pagando para que le pegaran; reclamo que reflejaba aparte del enojo de quien se sintió traicionado demostraba la inocencia de quien ya no había dejado de ser un buen negocio para una “prensa vendida”.
Como en los cuentos, empresarios de medios y comunicadores vivieron muchos años felices participando de los recursos públicos sirviendo de escudo cómplice a la corrupción.
Ahora estamos viviendo una nueva era. Los “chayoteros” están sueltos y cuentan con la complacencia de los jefes para encontrar la nota sensacionalista aunque destruya honras. Tal parece que los periodistas regresaron el reloj de la comunicación al año de 1897 en que nace el tipo de periodismo que conocemos como “ prensa amarilla” una prensa ideal del “chayotero” que adaptó el concepto a sus necesidades económicas.
La prensa amarilla es sensacionalista, busca resaltar en sus notas el escándalo y llamar la atención, ofende y exagera los hechos.
El amarillismo de una prensa siempre irá asociado a lo cruel y a lo cobarde de sus notas, antes que orientar siempre se encaminará a obtener un lucro , y no le importarán los medios a su alcance para lograr el aumento de sus ventas, destacando sobre las publicaciones las notas rojas, blancas o azules sin censura, usando , en su caso, música ruidosa y bulliciosa para resaltar los crímenes, adulterios, erotismo, accidentes robos y fraudes aunque no cuenten con argumentos ciertos y evidencias ciertas que soporten sus publicaciones.
El enemigo número uno de la prensa amarillista y de los “ chayoteros” lo constituyen las redes sociales, las plataformas Web, los diarios digitales están tocando a las puertas de un nuevo estilo de hacer y de decir noticias.
Así sea.