REFLEXIONES
NO ES LO MISMO HABLAR QUE HACER COMO DICE EL DICHO: DE LENGUA ME COMO UN PLATO.
El éxodo de ciudadanos extranjeros hacia Estados Unidos de Centroamérica obliga al paso por el territorio mexicano y a este grupo de migrantes se unen originarios del caribe, África, Suramérica y de otros lugares del mundo, desde luego, transitan sin documentos gentes buenas y malas que tratantes de niños, mujeres y drogas. Los polleros tradicionales que guiaban en un principio a los espaldas mojadas han mutado, se han organizado en bandas que lo mismo son narcotraficantes, especuladores de armas y de personas.
Hay versiones que compran los niños para hacerlos pasar como hijos de las personas que caminan de la mano junto con ellos para venderlos al mejor postor porque ellos a su vez compraron esos niños a padres desalmados o se los robaron.
Los grupos de migrantes sin orden y sin control en tales condiciones constituyen una amenaza para la seguridad nacional que debe ser atendida como lo está haciendo el gobierno mexicano apoyado por los gobernadores de la zona fronteriza en el sur de nuestro país y las organizaciones de seguridad,
Hablar por hablar es fácil, criticar por criticar es muy sencillo, como también ha sido fácil opinar con habilidad, destreza y talento (TV, periódicos radio y otros medios) en contra de las medidas que el gobierno federal ha instrumentado para ordenar legalmente la entrada de extranjeros a México.
El Episcopado Mexicano (Arzobispo de Monterrey) sostiene que hay cacería de migrantes y ya encarrerado pide que haya siempre orden, respeto a la ley y respeto al derecho de cada persona.
Bien haría el señor Arzobispo en sermonear a sus feligreses el daño que sufriríamos todos los mexicanos creyentes o no creyentes si el señor Trump cumple sus locuras de imponer altos aranceles a importaciones y exportaciones mexicanas, que la estabilidad económica del país está en peligro y pedir unidad del pueblo en torno al gobierno constituido por decisión mayoritaria y si le sobrara saliva solicitar al vaticano su solidaridad con el pueblo y gobierno mexicano.
Así sea.
Hay versiones que compran los niños para hacerlos pasar como hijos de las personas que caminan de la mano junto con ellos para venderlos al mejor postor porque ellos a su vez compraron esos niños a padres desalmados o se los robaron.
Los grupos de migrantes sin orden y sin control en tales condiciones constituyen una amenaza para la seguridad nacional que debe ser atendida como lo está haciendo el gobierno mexicano apoyado por los gobernadores de la zona fronteriza en el sur de nuestro país y las organizaciones de seguridad,
Hablar por hablar es fácil, criticar por criticar es muy sencillo, como también ha sido fácil opinar con habilidad, destreza y talento (TV, periódicos radio y otros medios) en contra de las medidas que el gobierno federal ha instrumentado para ordenar legalmente la entrada de extranjeros a México.
El Episcopado Mexicano (Arzobispo de Monterrey) sostiene que hay cacería de migrantes y ya encarrerado pide que haya siempre orden, respeto a la ley y respeto al derecho de cada persona.
Bien haría el señor Arzobispo en sermonear a sus feligreses el daño que sufriríamos todos los mexicanos creyentes o no creyentes si el señor Trump cumple sus locuras de imponer altos aranceles a importaciones y exportaciones mexicanas, que la estabilidad económica del país está en peligro y pedir unidad del pueblo en torno al gobierno constituido por decisión mayoritaria y si le sobrara saliva solicitar al vaticano su solidaridad con el pueblo y gobierno mexicano.
Así sea.