Reforma energética no es inmediata, tomará 5 años
Falta definir información fundamental para estimar cuál será el alivio fiscal para Pemex y cuánto tiempo llevará la descarga fiscal, advirtió el especialista Fluvio Ruiz
México, DF., 06 de octubre.- En caso de que prospere la propuesta de reforma energética, el proceso legislativo está lejos de terminar en lo que resta del año, aseguró Fluvio Ruiz, consejero profesional independiente de Petróleos Mexicanos (Pemex). Explicó que la forma en que se presentó la propuesta energética gubernamental, sin modificaciones a la legislación secundaria, provocará probablemente que el diseño integral de la reforma energética tenga que seguirse procesando durante todo 2014. Lo anterior, dijo, llevará a que la puesta en práctica del nuevo régimen se realice en el mediano plazo y los beneficios tangibles para Pemex se verán en un periodo no menor a cinco años a partir de la conclusión de su implementación, advirtió.
De acuerdo con un documento de trabajo, elaborado por Ruiz Alarcón y su principal asesor, Carlos Huerta, destaca que la propuesta de un nuevo régimen fiscal a través de contratos de utilidad compartida tiene dos ausencias de información fundamentales: 1) el costo real por campo petrolero y, 2) la fórmula del mecanismo de ajuste que modifica los porcentajes de utilidad operativa; porcentaje de la recuperación de costos; porcentaje de la utilidad operativa para Pemex y la que le corresponde al Estado; el precio contractual de los condensados, gas natural y petróleo crudo.
Los especialistas aseveraron que “todas estas variables se desconocen, ya que se determinarán contrato por contrato y pozo por pozo”. Por ello, la tarea no será fácil: al mes de julio de 2013, la Comisión Nacional de Hidrocarburos(CNH) tiene registrados 9 mil 912 pozos en operación. Tan sólo el Activo Integral Cantarell cuenta con 217 pozos y, para el caso del Activo Terciario del Golfo, operan actualmente 2 mil 811 pozos. Del total, falta conocer cuáles serán los pozos, campos o proyectos que a Pemex le interesa migrar del actual régimen fiscal, denominado asignaciones, al nuevo esquema por contratos de utilidad compartida. Por todo lo anterior, no es posible hacer una estimación cuantitativa de cuál será el alivio fiscal para Pemex ni cuánto tiempo llevará la descarga fiscal.
Fluvio Ruiz y Carlos Huerta indicaron que el lapso requerido resulta relevante para conocer cuántos de esos recursos, que en teoría se liberarían fiscalmente con la nueva propuesta, pueden tomarse para inversión productiva adicional que impulsarían la producción primaria y la transformación industrial de toda la cadena de valor de los hidrocarburos. En la propuesta del Ejecutivo todavía no se conocen ni se precisan estos datos, pero sería muy conveniente obtener una respuesta de la Secretaría de Hacienda. Adicionalmente, la propuesta gubernamental no logra sustraer a Pemex de la égida de la Secretaría de Hacienda. La autoridad hacendaria define las metas, el techo presupuestal y los proyectos a registrarse y a ejecutarse por parte de Pemex. Deberá buscarse otro mecanismo en esta materia. Quizás el procesarlo en el consejo de administración de Pemex. Tal y como está la propuesta gubernamental, no hay garantías de una verdadera autonomía presupuestal, refirieron.