Riñen por obras de NAICM en Texcoco
Estado de México, México., 19 agosto de 2016.- Ejidatarios de Texcoco y un grupo de hombres se enfrentaron a golpes y empujones por la construcción de una carretera que conectará con el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México (NAICM) en terrenos ejidales de San Miguel Tocuila, que están en litigio.
La tarde de ayer unos 80 hombres, en su mayoría jóvenes, acompañaron a trabajadores de las empresas Lince y Cypsa Vise para desalojar el campamento que los ejidatarios mantenían desde abril pasado, cuando impidieron la construcción de la utopista Pirámides-Texcoco.
El grupo de golpeadores arribó encabezado por el comisariado ejidal de San Miguel Tocuila, Humberto Lizalde, quien arguye que los terrenos ya fueron vendidos para el proyecto federal.
Sin embargo, un grupo de ejidatarios, apoyados por el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT), acusó que la acción viola el amparo número 349-2016-II otorgado por el Juzgado Noveno de Distrito el pasado 12 de abril, que impide el desarrollo de los trabajos hasta resolver el litigio.
Esta mañana el FPDT convocó a una conferencia de prensa en el lugar en disputa, sin embargo, los golpeadores los increparon y eso dio pie a una riña.
“Hasta el momento permanecen más de 50 ejidatarios apostados sobre el camino donde quieren hacer la carretera y los golpeadores trataron de dispersarlos con piedras”, indicó un enlace policiaco.
Repliegan a
ejidatarios
Luego de varios enfrentamientos, trabajadores del Sindicato de Transportistas Emiliano Zapata replegaron por la fuerza a ejidatarios de los poblados aledaños a las obras del NAICM que bloqueaban el acceso, sin que resultaran personas heridas.
Desde la tarde de ayer, los transportistas riñeron con los pobladores de San Miguel Tocuila y San Salvador Atenco, quienes impidieron que personal de la constructora entrara a descargar material dentro de los terrenos.
Al menos 200 individuos armados con palos y tubos ingresaron al terreno y obligaron a los inconformes a retirarse hacia el interior de Tocuila. Los agremiados también incendiaron un campamento, donde se resguardaban los pobladores.
Según un supervisor de obra, dichos predios ya fueron comprados por la constructora y realizaron el pago correspondiente a los antiguos dueños.