Desde el año 2000, más de 150 periodistas han sido asesinados y 28 han desaparecido en México, señala el informe de RSF
El informe de RSF subraya la creciente fragilidad del ecosistema mediático mexicano y la alarmante connivencia entre autoridades y crimen organizado, que representan una amenaza constante para los periodistas, especialmente aquellos que cubren temas sensibles a nivel local. Las amenazas y asesinatos son una realidad para muchos profesionales. Desde el año 2000, más de 150 periodistas han sido asesinados y 28 han desaparecido en el país.
Además del peligro físico, RSF señala que México experimentó la cuarta peor caída en el indicador económico en América, lo que agrava la situación de los medios, especialmente los más pequeños, ante la alta concentración mediática.
A nivel global, la libertad de prensa también muestra un deterioro, con la sostenibilidad financiera de los medios en un nivel “crítico sin precedentes”. La concentración de la propiedad y la dependencia de anunciantes son factores clave que amenazan la independencia editorial.
“Garantizar la libertad, la independencia y la pluralidad en el panorama mediático actual requiere condiciones financieras estables y transparentes. Sin independencia económica, no puede haber prensa libre”, advirtió Anne Bocandé de RSF. El informe revela que la estabilidad financiera es un desafío para los medios en la gran mayoría de los países, incluso llevando al cierre de algunos.
En resumen, el informe de RSF pinta un panorama sombrío para la libertad de prensa en México, destacando la urgencia de abordar tanto la violencia contra los periodistas como la fragilidad económica de los medios.
