Salió Emilio Lozoya del hospital la madrugada de este sábado
Ciudad de México, 1 ago 2020.- Poco después de las tres de la mañana Emilio Lozoya Austin, ex director de Petróleos Mexicanos (Pemex), abandonó el hospital Ángeles del Pedregal y se espera que en el transcurso de este sábado acuda al Reclusorio Norte a firmar el libro de procesados.
El ex funcionario salió del nosocomio custodiado por elementos de la Policía Federal Ministerial luego de permanecer 14 días hospitalizado tras ser extraditado de España a México, y participar a través de videoconferencia en las dos audiencias en las cuales se le notificaron los cargos por los que es acusado y ser vinculado a proceso por su presunta responsabilidad en los delitos de operaciones con recursos de procedencia ilícita (en dos distintos procesos penales), cohecho y asociación delictuosa.
El ex director de Pemex está obligado a acudir a firmar el libro de procesados ante la Unidad de Medidas Cautelares que depende de la Guardia Nacional, a fin de no perder los beneficios que le fueron concedidos por los jueces federales a petición del Ministerio Público, como lo es su libertad bajo vigilancia mediante un brazalete electrónico, de lo contrario sería encarcelado.
En días pasados dos jueces con sede en el Reclusorio Norte consideraron que existen elementos de prueba suficientes para que se le vincule a proceso por haber recibido 10.5 millones de dólares como soborno por parte de Odebrecht, y tres millones de dólares del empresario Alonso Ancira; en el primer caso para otorgarle contratos de obra pública que significaron una ganancia de 39 millones de dólares, y en el segundo haber promovido y autorizado la adquisición con sobreprecio de 200 millones de dólares la empresa Agronitrogenados.
LOZOYA TIENE HASTA 5 DÍAS PARA FIRMAR LIBRO DE PROCESADOS
Emilio Lozoya Austin tiene un plazo hasta cinco días naturales para presentarse a firmar el libro de procesados como parte de las obligaciones que le impusieron dos jueces federales, tras dictarle auto de vinculación a proceso por los delitos de operaciones con recursos de procedencia ilícita, cohecho y asociación delictuosa.
Se esperaba que cumpliera la orden del juez que determinó que debía acudir a firmar el libro de procesados los días 1 y 15 de cada mes, sin embargo, en el Reclusorio Norte debido a la pandemia no hay instalaciones funcionando para recabar esta firma. Autoridades federales consultadas sobre el desahogo de este trámite no pudieron explicar con precisión el procedimiento para cumplir con este requisito, ya que ahora con motivo de las reformas al sistema de justicia, el seguimiento para las firmas no compete a los jueces, sino a la Guardia Nacional, y ni siquiera en la página de la corporación existe una dirección de las oficinas donde se lleva a cabo el trámite.
Por esa razón, aunque desde temprana hora se esperaba la llegada de Emilio Lozoya Austin al Reclusorio Norte, ello no ocurrió, surgieron versiones que podía asistir a cumplir esta obligación procesal a las instalaciones del Poder Judicial de la Ciudad de México (cosa que fue confirmada por funcionarios de la Guardia Nacional), supuestamente es la única Unidad de Medidas Cautelares y Suspensión Condicional del Proceso (UMAC) que opera en la capital del país.
Sin embargo, hay versiones de la propia Guardia Nacional que aseguran que tienen ese mismo tipo de instalaciones en avenida Constituyentes, en un inmueble donde antes laboraba personal de la Secretaría de Hacienda, pero solo atiende de 9 a 15 horas y de lunes viernes.
En la UMAC de la colonia de los Doctores, en la sede del Poder Judicial capitalino, trabajan todos los días, pero actualmente solo reciben a las personas que acuden por primera vez a registrar sus armas de asistencia de las 10 a las 15 horas, pero aquí no hay registro de que hubiera acudido el ex director de Pemex.
El personal que atiende explicó que los procesados tendrán hasta un plazo de cinco días naturales para presentar a cumplir el requisito.
Pero, tanto las autoridades locales como federales señalaron que se ha instrumentado la política de evitar que las personas que están en libertad condicional y con seguimiento, como es el caso de Emilio Lozoya, tengan que desalarse fuera de su domicilio, y para ello envían a un funcionario público a recabar la firma directamente a su domicilio.
LOZOYA FIRMA DE LIBRO DE PROCESADOS POR CORREO ELECTRÓNICO
Emilio Lozoya Austin ya cumplió el requisito de firma de libro de procesados, que era una de las condiciones que se le impuso para que enfrente sus dos causas penales en libertad y el trámite lo realizó mediante el envío de un correo electrónico.
Funcionarios federales indicaron que debido al Covid-19, las autoridades que se encargan de dar seguimiento al cumplimiento de las medidas cautelares no están atendiendo a ningún imputado que tenga libertad condicional, por lo que basta que se envié un correo electrónico informando que está a disposición de la autoridad.
Lozoya Austin de esta manera, y en este momento, cumple con las tres medidas cautelares que le fueron impuestas por dos jueces federales con sede en el Reclusorio Norte: no podrá salir del país porque entregó al impartidor de justicia su pasaporte y visas, también utiliza un brazalete electrónico que monitorea su ubicación y ya firmó el libro de procesados.
El ex funcionario salió del nosocomio custodiado por elementos de la Policía Federal Ministerial luego de permanecer 14 días hospitalizado tras ser extraditado de España a México, y participar a través de videoconferencia en las dos audiencias en las cuales se le notificaron los cargos por los que es acusado y ser vinculado a proceso por su presunta responsabilidad en los delitos de operaciones con recursos de procedencia ilícita (en dos distintos procesos penales), cohecho y asociación delictuosa.
El ex director de Pemex está obligado a acudir a firmar el libro de procesados ante la Unidad de Medidas Cautelares que depende de la Guardia Nacional, a fin de no perder los beneficios que le fueron concedidos por los jueces federales a petición del Ministerio Público, como lo es su libertad bajo vigilancia mediante un brazalete electrónico, de lo contrario sería encarcelado.
En días pasados dos jueces con sede en el Reclusorio Norte consideraron que existen elementos de prueba suficientes para que se le vincule a proceso por haber recibido 10.5 millones de dólares como soborno por parte de Odebrecht, y tres millones de dólares del empresario Alonso Ancira; en el primer caso para otorgarle contratos de obra pública que significaron una ganancia de 39 millones de dólares, y en el segundo haber promovido y autorizado la adquisición con sobreprecio de 200 millones de dólares la empresa Agronitrogenados.
LOZOYA TIENE HASTA 5 DÍAS PARA FIRMAR LIBRO DE PROCESADOS
Emilio Lozoya Austin tiene un plazo hasta cinco días naturales para presentarse a firmar el libro de procesados como parte de las obligaciones que le impusieron dos jueces federales, tras dictarle auto de vinculación a proceso por los delitos de operaciones con recursos de procedencia ilícita, cohecho y asociación delictuosa.
Se esperaba que cumpliera la orden del juez que determinó que debía acudir a firmar el libro de procesados los días 1 y 15 de cada mes, sin embargo, en el Reclusorio Norte debido a la pandemia no hay instalaciones funcionando para recabar esta firma. Autoridades federales consultadas sobre el desahogo de este trámite no pudieron explicar con precisión el procedimiento para cumplir con este requisito, ya que ahora con motivo de las reformas al sistema de justicia, el seguimiento para las firmas no compete a los jueces, sino a la Guardia Nacional, y ni siquiera en la página de la corporación existe una dirección de las oficinas donde se lleva a cabo el trámite.
Por esa razón, aunque desde temprana hora se esperaba la llegada de Emilio Lozoya Austin al Reclusorio Norte, ello no ocurrió, surgieron versiones que podía asistir a cumplir esta obligación procesal a las instalaciones del Poder Judicial de la Ciudad de México (cosa que fue confirmada por funcionarios de la Guardia Nacional), supuestamente es la única Unidad de Medidas Cautelares y Suspensión Condicional del Proceso (UMAC) que opera en la capital del país.
Sin embargo, hay versiones de la propia Guardia Nacional que aseguran que tienen ese mismo tipo de instalaciones en avenida Constituyentes, en un inmueble donde antes laboraba personal de la Secretaría de Hacienda, pero solo atiende de 9 a 15 horas y de lunes viernes.
En la UMAC de la colonia de los Doctores, en la sede del Poder Judicial capitalino, trabajan todos los días, pero actualmente solo reciben a las personas que acuden por primera vez a registrar sus armas de asistencia de las 10 a las 15 horas, pero aquí no hay registro de que hubiera acudido el ex director de Pemex.
El personal que atiende explicó que los procesados tendrán hasta un plazo de cinco días naturales para presentar a cumplir el requisito.
Pero, tanto las autoridades locales como federales señalaron que se ha instrumentado la política de evitar que las personas que están en libertad condicional y con seguimiento, como es el caso de Emilio Lozoya, tengan que desalarse fuera de su domicilio, y para ello envían a un funcionario público a recabar la firma directamente a su domicilio.
LOZOYA FIRMA DE LIBRO DE PROCESADOS POR CORREO ELECTRÓNICO
Emilio Lozoya Austin ya cumplió el requisito de firma de libro de procesados, que era una de las condiciones que se le impuso para que enfrente sus dos causas penales en libertad y el trámite lo realizó mediante el envío de un correo electrónico.
Funcionarios federales indicaron que debido al Covid-19, las autoridades que se encargan de dar seguimiento al cumplimiento de las medidas cautelares no están atendiendo a ningún imputado que tenga libertad condicional, por lo que basta que se envié un correo electrónico informando que está a disposición de la autoridad.
Lozoya Austin de esta manera, y en este momento, cumple con las tres medidas cautelares que le fueron impuestas por dos jueces federales con sede en el Reclusorio Norte: no podrá salir del país porque entregó al impartidor de justicia su pasaporte y visas, también utiliza un brazalete electrónico que monitorea su ubicación y ya firmó el libro de procesados.