La fotoperiodista narra la historia de Mahmoud Ajjour, un niño que resultó gravemente herido mientras huía de un ataque israelí en la ciudad de Gaza en marzo de 2024. Al regresar con su familia, una explosión provocó que le amputaran ambos brazos, pero permaneció con vida.
Mahmoud Ajjour y su familia fue evacuada a Catar, ubicado en el oeste de Asia en la península arábiga, donde recibió tratamiento médico y más tarde se dispuso a aprender a jugar, escribir y movilizarse usando sus piernas mientras está a la espera de unas prótesis para poder vivir como cualquier persona.
La historia de este niño es una de miles que se repitieron en medio de la guerra y particularmente la fotografía pertenece a una serie de imágenes del proyecto «Fuerza de Gaza» de la fotoperiodista Samar Abu Elouf.
Se trata de un proyecto que narra diferentes historias de ciudadanas y ciudadanos palestinos heridos en la guerra de Gaza y que fueron trasladados a Catar para recibir atención médica. Sin embargo, como significado se explora como sus vidas han cambiado desde su cuerpo, sus historias y su hogar.
La fotoperiodista Samar Abu Elouf fue evacuada de Gaza en diciembre de 2023 y vive en el mismo complejo de apartamentos que Mahnoud en Doha donde lo conoció. Desde entonces, ha documentado a los gazatíes sobrevivientes y gravemente heridos, logrando obtener el reconocimiento del concurso anual del World Press Photo.
LA HISTORIA DE SAMAR ABU ELOUF
De acuerdo con el artículo «This is worth diying for» de la CNN, desde hace más de 10 años Samar Abu Elouf se convirtió en fotoperiodista desafiando los roles de género en Palestina. Ahora tiene 40 años y cuatro hijos, pro continúa documentando las secuelas de la guerra entre el territorio israelí y palestino llevandola a ganar el Premio Anja Niedringhaus al Valor en el Fotoperiodismo de 2024 y un Premio George Polk.
Según narró al medio, tomar fotografías de cadáveres le duele, siendo que anteriormente fotografió 170 cuerpos apilados: «Estos son seres humanos, no solo sacos de carne, sangre y huesos. Cuerpos de todos los tamaños, desde recién nacidos hasta abuelos. Estas son personas que soñaban con vivir hasta mañana y tenían la esperanza de sobrevivir a la guerra», mencionó.
Cuando la invasión de Israel a Palestina comenzó el 7 de octubre de 2023, a Samar Abu Elouf no le quedó de otra que dormir en su Jeep. En su nueva forma de vida, solo iba una vez al baño en el día y dosificó la poca comida que encontró mientras condujo por la ciudad en busca de los ataques israelís para documentarlos, pese que algunas bombas alcanzaron a miembros de su familia y destruyeron su hogar.
Varios años antes de la guerra, cuando tenía 26 y tres hijos, decidió perseguir su sueño y salir de los patrones de géneros tradicionales característicos de la región al sentir que era joven y «su vida no le pertenecía» como la falta de oportunidades para estudiar. «No es solo una foto, es el alma que veo detrás de la foto (…) Puedes echar un vistazo a la vida de alguien, sentirte cerca de un completo desconocido y con la emoción tirando de tu corazón.» -Samar Abu Elouf
Tras un año de documentar la situación de Palestina, sus fotografías fueron seleccionadas para una exposición universitaria y posteriormente ganó un concurso de fotografía del Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (OOPS) por una fotografía de niños palestinos celebrando un cumpleaños en un campamento de refugiados.«Ser periodista en Gaza se siente como si estuvieras muriendo por dentro una y otra vez», apuntó Samar Abu Elouf al medio. Desde su experiencia, no ha sido fácil enfrentarse a los peligros de cubrir conflictos armados y su peor miedo ha sido es que la guerra alcance a sus hijos.
No fue hasta diciembre de 2023 que tuvo que abandonar Gaza para poder mantener a su familia a salvo en Catar, por lo que ahora, Samar Abu Elouf ha pasado sus días ayudando a la población palestina en lo que puede mientras sabe qué pasará con su carrera en el fotoperiodismo.
