“Cualquier cosa que hagamos contra ese flujo y esa integración de las tres economías, va a ser un costo descomunal”, señaló el funcionario mexicano en un encuentro con consejeros del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) en la capital del país latinoamericano.
“Cuando decimos costo descomunal, eso es como teórico, son cientos o miles de empresas y millones de empleos, y repercusiones en tu competitividad y en tu nivel de presión”, afirmó el secretario.
Las declaraciones de Ebrard tienen lugar después de que el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, afirmara en una conferencia de prensa que no descarta impulsar la idea de que Canadá renegocie el tratado solamente con Estados Unidos y excluir a México.
Varios primeros ministros de territorios canadienses han dicho en los últimos días que Canadá debería negociar por separado los tratados comerciales con Estados Unidos y México con el argumento de que el país latinoamericano estaría exportando productos con la etiqueta hecho en México, pero que en realidad son de China.
La postura de los dirigentes locales canadienses se suma a la presión de Donald Trump, quien llegará al poder en enero y ya amenazó con imponer aranceles a los autos fabricados por empresas chinas, pero que son exportados a través de la frontera con México.
