Durante su conferencia matutina, Sheinbaum expresó su desaprobación por las acciones del magisterio disidente, señalando que “hay cosas que no están bien” y cuestionando la necesidad de afectar a la ciudadanía cuando ya existía un diálogo establecido.
La CNTE mantiene un plantón en el Zócalo capitalino desde el 15 de mayo y ha realizado bloqueos en avenidas principales como Reforma, Insurgentes y Tlalpan, así como en el acceso al Palacio Nacional. Entre sus demandas se encuentran la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007, un aumento salarial del 100%, la eliminación de la reforma educativa, la reinstalación de docentes cesados y el incremento del presupuesto para educación y salud.
A pesar de las protestas, el Gobierno federal ha reiterado su disposición al diálogo a través de las secretarías de Gobernación y Educación Pública. Sin embargo, la presidenta Sheinbaum ha dejado claro que, bajo las actuales condiciones, no participará personalmente en las negociaciones.
“Estamos de acuerdo con la libertad de manifestación, pero para qué hacen todo eso para reunirse conmigo si ya sabían que se iban a reunir conmigo el viernes”, expresó la presidenta Claudia Sheinbaum.
