Sheinbaum hizo un llamado a defender la soberanía del país y arremetió contra quienes, dijo, prefieren buscar soluciones fuera de México:
“Lo digo fuerte y claro: solo los vendepatrias están a favor de ir a buscar ayuda al extranjero para resolver los problemas internos”.
En ese sentido, aseguró que la colaboración con Estados Unidos en materia de seguridad se mantendrá dentro de los marcos del respeto y la independencia. Si bien reconoció que México coopera por razones humanitarias —como evitar el paso de drogas como el fentanilo hacia el vecino país—, insistió en que “nunca habrá subordinación”.
“Nuestra actuación siempre tiene y tendrá como principios nuestra soberanía y el interés supremo de nuestra nación, como pensaban y como luchaban nuestros procedes, es menester siempre decirlo, no somos protectorado ni colonia de ningún país, somos un país libre, independiente y soberano”, subrayó.
La jefa del Ejecutivo federal señaló que México y Estados Unidos viven un momento especial, donde más de 40 millones de personas de origen mexicano residen en EE.UU. y más de un millón de estadounidenses viven en México. Subrayó que ambas economías están integradas y que su gobierno apuesta por la cooperación sin sumisión.
Sheinbaum sostuvo que la mejor estrategia para combatir el narcotráfico y la violencia es atender las causas, prevenir las adicciones y generar oportunidades para los jóvenes.
“No se trata solo de decomisar droga y hacer detenciones. La paz se construye con justicia”.
En su mensaje, la mandataria también evocó la postura nacionalista del presidente Venustiano Carranza frente a la invasión estadounidense de 1914, y denunció la traición de Victoriano Huerta, quien pretendía facilitar dicha ocupación.
Con esta alusión histórica, Sheinbaum reforzó su llamado a defender la soberanía ante cualquier intento de sometimiento, recordando que las decisiones de Estado deben responder al interés del pueblo de México, no a presiones extranjeras.
