"No se trata de confrontar, sino de proteger. La instrucción es clara: evitar accidentes, preservar el orden y, sobre todo, cuidar la vida", declaró el subsecretario Rodríguez Cisneros.
El evento, que inició el 15 de mayo sin contar con autorización oficial, atrajo a cientos de motociclistas que participaron en desfiles, competencias y convivencias. A pesar de la falta de permiso, las autoridades implementaron operativos de seguridad para prevenir accidentes y proteger a los asistentes.
Durante el primer día, se confirmaron dos accidentes con saldo de dos muertos y un herido. El segundo día sumó cuatro fallecidos más, en su mayoría provenientes del Estado de México y la Ciudad de México. El tercer día registró cuatro accidentes viales en diferentes zonas de Acapulco, resultando en seis personas lesionadas.
En respuesta a los incidentes, se desplegaron más de 4,000 elementos de la Guardia Nacional, 500 de la Secretaría de Marina, 400 de la Secretaría de la Defensa Nacional, 500 de la Policía Estatal y personal de la Policía Municipal. Se instalaron más de 15 filtros de seguridad en puntos estratégicos para inhibir conductas de riesgo como acrobacias, exceso de velocidad o consumo de alcohol en vía pública. Hasta el 16 de mayo, más de 200 motocicletas fueron remitidas al corralón por irregularidades.
El subsecretario Rodríguez Cisneros reconoció que el evento no cuenta con autorización oficial, pero su realización genera una afluencia masiva de visitantes. "No se trata de confrontar, sino de proteger. La instrucción es clara: evitar accidentes, preservar el orden y, sobre todo, cuidar la vida", comentó en conferencia de prensa.
El festival está previsto para finalizar el 18 de mayo, con actividades que promueven el turismo en la región.
