• La Verdad del Sureste |
  • Miércoles 04 de Marzo de 2026

Sigue ex jueza de Jonuta en su lucha porque se le haga justicia

La abogada Juliana Quen Pérez presentó una demanda por la vía ordinaria civil para que se le resarzan los daños económicos, materiales y morales de los que ha sido víctima

Publicado el:

CECILIA VARGAS


A casi tres años de que, por órdenes del presidente del Tribunal Superior de Justicia del estado, le imputaran, Juliana Quen Pérez, delitos que no cometió y de los cuáles la justicia federal la ha exonerado, la ex jueza de Jonuta continúa su lucha porque se le haga justicia.
    El jueves de la semana pasada, la abogada Juliana Quen Pérez presentó una demanda por la vía ordinaria civil para que se le resarzan los daños económicos, materiales y morales de los que ha sido víctima de un procedimiento penal en el que nada tuvo que ver, declaró a La Verdad de Sureste.
    Como ha registrado este diario a lo largo de estos casi tres años, Juliana Quen Pérez, que antes del 28 de enero se desempeñaba como juez de juzgado civil en el municipio de Jonuta, fue acusada, primero de peculado.
      Dicha acción, según lo denunció públicamente en ese momento la abogada, fue a consecuencia de que se negó a responder a las presiones del presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado, Rodolfo Campos Montejo, de que convenciera a su hermano Donaciano Quen Pérez, a abandonar su pretensión de registrar un sindicato independiente de trabajadores del poder judicial del estado.
     La tentativa de conformar un sindicato independiente, cuando Juliana Quen fue suspendida de su cargo, ya le había costado el empleo a otros seis trabajadores del  Poder Judicial del Estado, uno de los cuales –Sebastian Uco Balan-  todavía hace unos meses se mantenía en plantón y con una manta reclamando infructuosamente su reinstalación.             
      En un principio, cuenta, me cesaron del Poder Judicial del estado el 28 de enero del 2008, al responsabilizarme de un faltante de 6 mil 800 pesos y como consecuencia me inician una averiguación previa por el delito de peculado, el cual, hasta la fecha aún no se resuelve.
     Posteriormente me fabrican otro delito el de prevaricación y denegación de justicia, que se imputa cuando un funcionario judicial actúa de tal manera que entorpece o impide la justicia en perjuicio de una persona- en contra de una persona para favorecer a otra.
     Me persiguieron por esos delitos de manera injusta, prosiguió y fue hasta esa fecha que  magistrados federales resolvieron en sendas resoluciones porque nada tuve que ver en esos hechos sucedidos cuando había sido cesada del cargo de juez, eso lo dejó bien claro el fiscal adscrito al Juzgado Tercero de Distrito.
      El daño que me ha causado el Presidente del Tribunal Superior de Justicia es irreparable, no solo económico porque todo procedimiento ante una autoridad no deja de causar gastos económicos para el pago de los abogados que me han asesorado.
      Lo más doloroso es el daño moral que sufre una persona al saber que es víctima de hechos en los que nada tuvo que ver  y que desafortunadamente revela que hay “personajes actuantes” cuya única intención es causar daño.
     Eso no se vale cuando una persona tiene el poder en sus manos, “la sartén por el mango” para causar el mayor daño posible.
       Ha recurrido ya a muchos recursos legales y aún no puede lograr su reinstalación como juez, se le hace ver, y responde:
     Solución a la total de procedimientos, no, admite, pero “¡bendito Dios! y gracias a mis conocimientos del Derecho logré que se resolviera a mi favor el asunto administrativo.
       El año pasado el poder judicial federal, decretó la reinstalación en mi cargo, el pago de todas las prestaciones inherentes al mismo, pero una  resolución que debió ser acatada y ejecutada en un término de 24 horas, hasta el momento no se cumple.
      Ha pasado más de un año –el 16 de octubre se cumplió- es decir el término de 24 horas se está tornando en años, hizo notar, debido a que el doctor Rodolfo Campos Montejo ha promovido tantos recursos como ha podido, ayudado de alguna manera por autoridades federales, con tal de entorpecer el cumplimiento de dicha resolución ejecutoria.
      -¿Cuántos recursos ha interpuesto Campos Montejo para impedir que se le reinstale y se le paguen salarios y prestaciones caídas? Se le preguntó.
      No tengo la cantidad precisa, lo único que le puedo decir es que en estos días estoy esperando que se resuelvan al mismo tiempo cuatro recursos que están pendientes.
     Son muchos ya he perdido la cuenta, pero creo que son más de diez.
     -¿Qué espera de esta demanda?
     Promuevo esta demanda de reparación de daños materiales y morales, en base al principio de buena fe y a la obligación que debe asumir todo hombre de respeto hacia la dignidad humana.
      Se que mi contraparte en esta demanda es el presidente del TSJ  y la presentó con la finalidad de que se me resarzan los daños patrimoniales y morales de los que he sido injustamente víctima, no por capricho.
      También porque la ley establece que esos daños deben ser resarcidos a  la persona que los sufra.
      Sin embargo creo que no hay cantidad que cubra en cien por ciento los daños sufridos, porque hay secuelas que desafortunadamente de alguna manera u otra las arrastraremos para toda la vida, expresó Juliana Quen.
      Desafortunadamente, estoy segura los mismos atropellos legales de los que he sido víctima los viviré de nuevo con este procedimiento, pero no por ello voy a renunciar a ese derecho, estoy decidida a agotar todas las instancias habidas y por haber.
     Si es necesario acudiré a Corte Internacional de los Derechos Humanos, no por las influencias del doctor Rodolfo Campos Montejo, voy a amedrentarme, tarde o temprano tendrá que resolverse la situación a mi favor y yo voy para adelante.