En un momento de alta tensión diplomática, la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, emitió un mensaje contundente desde la costa michoacana: la soberanía nacional es innegociable. Sus declaraciones surgen como respuesta directa a las advertencias de intervención militar del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras la reciente captura y traslado a territorio estadounidense del mandatario venezolano Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.
1. Colaboración sí, subordinación no
Durante un evento de entrega de Programas para el Bienestar, la mandataria mexicana dejó clara la postura de su administración respecto a la relación bilateral con el país vecino.
"Con Estados Unidos hay que colaborar, hay que coordinarnos, somos vecinos; pero hay algo que no se negocia y eso es la soberanía, la independencia de la patria", sentenció Sheinbaum ante una multitud en Lázaro Cárdenas.
2. Resultados frente a la narrativa de intervención
México colaborará con Estados Unidos, pero la soberanía no se negocia.
Frente a las declaraciones de Donald Trump a la cadena Fox News, donde aseguró que tras interceptar el 97% de las drogas por vía marítima ahora "actuará en tierra contra los cárteles", Sheinbaum presentó datos que respaldan la estrategia mexicana:
- Reducción del fentanilo: Afirmó que el flujo de esta sustancia hacia la frontera norte se ha reducido a la mitad (50%).
- Baja en homicidios: Destacó una disminución del 40% en los homicidios dolosos durante los primeros 15 meses de su gobierno.
- Rechazo al uso de la fuerza: La presidenta fue enfática al señalar que "no sirve de nada más violencia", marcando una distancia ideológica con la propuesta intervencionista de Washington.
3. Los dos brazos de la estrategia nacional: Causas y cero impunidad
Sheinbaum Pardo defendió que la pacificación de México no vendrá de una intervención externa, sino de un modelo de dos pilares:
- Atención a las causas: Fomentar el desarrollo económico, el empleo y el bienestar para alejar a los jóvenes de la delincuencia.
- Cero impunidad: Fortalecer las instituciones de justicia para que no haya crímenes sin castigo.
4. Un llamado a la corresponsabilidad
Finalmente, la presidenta mexicana reviró la responsabilidad del fenómeno de las drogas hacia el interior de Estados Unidos. Hizo un llamado al gobierno estadounidense para que se enfoque en atender a su propia juventud, señalando que la reducción del consumo y de las adicciones en territorio norteamericano es pieza clave para detener el mercado del narcotráfico.
"Es apoyar a los jóvenes, acercarse a ellos, pero también el desarrollo económico que permita el bienestar. Va a ir dando resultado, estoy convencida de ello", concluyó.
