Rivera Carrera destacó que México es una nación grande por diversos factores pero sobre todo por su cultura y su trayectoria.
La solución al problema de la inseguridad y la violencia no puede limitarse al sometimiento de la fuerza y por el imperio de la ley, pues aunque es necesario resulta insuficiente, aseguró el cardenal Norberto Rivera.
Durante la misa que se llevó a cabo en la Catedral Metropolitana, aseveró que las fuerzas armadas, las corporaciones policíacas y las instituciones judiciales tienen un papel imprescindible para superar la corrupción y la criminalidad, pero la solución a esos problemas requiere que se vaya al fondo de los conflictos sociales.
Al emitir un mensaje con motivo del bicentenario del inicio de la Independencia en la Catedral Metropolitana, Rivera Carrera destacó que México es una nación grande por diversos factores pero sobre todo por su cultura y su trayectoria.
México es una nación cristiana y católica en la mayoría de sus habitantes, respetuosa de la pluralidad de pensamientos, abundó en el mensaje que dio durante la misa dominical.
Sin embargo, tiene también enormes problemas como la inseguridad, fenómeno es provocado por “la violencia de muchos malos mexicanos que han equivocado su camino entregándose a la criminalidad y a la muerte, caminos que no tienen nada que ver con el heroísmo de otros tiempos, donde en medio de la violencia había ideales trascendentes”.
Norberto Rivera recordó que se emitió una Carta Pastoral en la cual se señala que ante quienes pretenden sembrar miedo y muerte mediante actividades ilícitas, que ponen en riesgo lo que se ha alcanzado, la sociedad mexicana los repudia y espera para ellos la acción de la justicia.
Mencionó que cuando los mexicanos han sido capaces de unirse, la nación avanza y progresa, pero “siempre que nos hemos desunido -y la realidad presente es ejemplo de ello-, se ha provocado un enorme atraso”.
Por ello, la reconciliación nacional “es una tarea pendiente entre políticos y ciudadanos. Sólo desde ahí podremos enfrentar mejor uno de nuestros puntos débiles, la pobreza de millones de mexicanos”, además de que se podrá potenciar la educación de jóvenes y niños que es una necesidad apremiante.
