Tiene que haber justicia, para evitar la justicia por propia mano: Cantón
No basta que el gobernante sea honorable, sino que debe rodearse de colaboradores igual de honestos, porque hemos visto a cada pillo embolsarse el dinero, señala el Senador del PRD durante un diálogo que sostuvo con habitantes de la ranchería González.
VILLAHERMOSA, TABASCO, 15 DE JUNIO.- No basta con ser honorable en el ejercicio de gobierno, sino que se deben establecer mecanismos de rendición de cuentas para que quienes formen parte de una administración se mantengan, hasta el final de su gestión, honorables, consideró el Senador del PRD, Arturo Núñez Jiménez. En un diálogo con habitantes de la ranchería González, primera sección, sector Punta Brava, municipio de Centro, antes quienes detalló sus actividades legislativas, dijo que si algo le ha hecho mucho daño al estado es la corrupción de sus gobernantes.
No es suficiente ser popular o carismático para gobernar Tabasco, se requiere de honestidad, honorabilidad, eficiencia y capacidad, manifestó Núñez Jiménez. Indicó que de nada sirve que un gobernante sea honorable si se rodea de colaboradores que no lo son, pues hay “cada pillo” que en lugar de aplicar los recursos en beneficio de los tabasqueños los desvían a sus bolsillos. Por ello son necesarios mecanismos de rendición de cuentas que garanticen un manejo honesto de los recursos públicos, como crear una auditoría superior colegiada para que en lugar de uno haya cinco auditores y así el riesgo de corrupción es menor, agregó.
Además, abundó Núñez Jiménez, el fiscal superior debe ser propuesto por la oposición para evitar que la revisión de las cuentas públicas se haga al modo y al gusto del gobernante, pues actualmente el auditor del estado está más ocupado en perseguir a ex alcaldes perredistas y tapar las corruptelas de los gobiernos del PRI. El Vicepresidente del Senado de la República estimó que para que ello no siga ocurriendo se debe contar con una contraloría social que vigile y fiscalice el des- empeño del fiscal superior, como sucede en países desarrollados, para que haya una verdadera rendición de cuentas y se castigue la corrupción. Aseguró que a pesar que Tabasco es el estado que más participaciones federales recibe por habitante en el país, no hay dinero para hacer obra pública, ni para los programas sociales ni para pagar la parte que le corresponde para acceder a los recursos del Fonden y por ello el gobierno pidió otro préstamo por mil 500 millones de pesos de deuda.
La corrupción, dijo Núñez Jiménez, es lo que más ha sangrado las finanzas públicas, lo que ha dañado el bienestar de los tabasqueños, por eso se tiene que integrar un gabinete honorable para que “no haya pícaros” que se queden con los recursos públicos. El que quiere robar, expuso, no busca un equipo de trabajo, sino cómplices y eso ya no se puede seguir permitiendo, expresó el legislador tabasqueño.
No es suficiente ser popular o carismático para gobernar Tabasco, se requiere de honestidad, honorabilidad, eficiencia y capacidad, manifestó Núñez Jiménez. Indicó que de nada sirve que un gobernante sea honorable si se rodea de colaboradores que no lo son, pues hay “cada pillo” que en lugar de aplicar los recursos en beneficio de los tabasqueños los desvían a sus bolsillos. Por ello son necesarios mecanismos de rendición de cuentas que garanticen un manejo honesto de los recursos públicos, como crear una auditoría superior colegiada para que en lugar de uno haya cinco auditores y así el riesgo de corrupción es menor, agregó.
Además, abundó Núñez Jiménez, el fiscal superior debe ser propuesto por la oposición para evitar que la revisión de las cuentas públicas se haga al modo y al gusto del gobernante, pues actualmente el auditor del estado está más ocupado en perseguir a ex alcaldes perredistas y tapar las corruptelas de los gobiernos del PRI. El Vicepresidente del Senado de la República estimó que para que ello no siga ocurriendo se debe contar con una contraloría social que vigile y fiscalice el des- empeño del fiscal superior, como sucede en países desarrollados, para que haya una verdadera rendición de cuentas y se castigue la corrupción. Aseguró que a pesar que Tabasco es el estado que más participaciones federales recibe por habitante en el país, no hay dinero para hacer obra pública, ni para los programas sociales ni para pagar la parte que le corresponde para acceder a los recursos del Fonden y por ello el gobierno pidió otro préstamo por mil 500 millones de pesos de deuda.
La corrupción, dijo Núñez Jiménez, es lo que más ha sangrado las finanzas públicas, lo que ha dañado el bienestar de los tabasqueños, por eso se tiene que integrar un gabinete honorable para que “no haya pícaros” que se queden con los recursos públicos. El que quiere robar, expuso, no busca un equipo de trabajo, sino cómplices y eso ya no se puede seguir permitiendo, expresó el legislador tabasqueño.