La decisión de Trump se produce después de que Von der Leyen solicitara más tiempo para alcanzar un acuerdo comercial sólido. El mandatario estadounidense aceptó la prórroga, destacando la disposición de la UE para avanzar rápidamente en las conversaciones. Actualmente, los productos europeos enfrentan un arancel del 10%, que podría incrementarse al 20% si no se logra un acuerdo antes de la nueva fecha límite.
Von der Leyen expresó optimismo respecto a las negociaciones, subrayando la importancia de la relación comercial entre la UE y EE.UU. Por su parte, Trump reiteró su compromiso de alcanzar un acuerdo beneficioso para ambas partes, aunque advirtió que, de no lograrse avances significativos, los aranceles se implementarán como estaba previsto.
La prórroga brinda una oportunidad para que ambas partes resuelvan sus diferencias y eviten una guerra comercial que podría afectar significativamente la economía global.
