La Verdad no peca…
Una de pescadores
En la reciente gira del Presidente por Veracruz, y para ser más preciso en las inmediaciones de Tuxpan, sitio que se dijo en algún momento, pudo ser ideal para la construcción de una refinería, por su vocación, infraestructura y sus legendarios astilleros., se gestó algo realmente inusual en México. Algo que solo podría darse durante el mandato de Andrés Manuel.
Y es que en el emblemático puente portuario, por donde pasaría la comitiva del mandatario tabasqueño, representantes, todos líderes de pescadores de las principales federaciones y cooperativas pesqueras de los estados de Tamaulipas, Veracruz, Tabasco, Campeche, Quintana Roo y Yucatán, pudieron abordarlo y ser escuchados. Le explicaron al Ejecutivo que desde el 20 de abril del 2010 demandaron pagos a British Petróleum por el ¨accidente¨ de la plataforma Deepwater Horizon, sin obtener hasta ahora una respuesta positiva a sus justos reclamos.
Atento, López Obrador tomó nota de la principal petición que hoy le hacen más de 30 mil pescadores afectados del Golfo de México, para que organice una consulta popular en la que se ponga de manifiesto la imperante necesidad de sacar de litorales nacionales a la empresa BP, eso incluye mares y costas, por sus malos antecedentes operativos y legales, ya que cuando ocurre una catástrofe ambiental, ninguna en la historia de semejante dimensión, que hoy día después de décadas sigue generando muerte y destrucción de especies y áreas protegidas, lo mínimo resultante es el pago justo de indeminizaciones. De hecho, al momento de radactar este artículo, afirmó con toda seguridad que en las playas de nuestra Nación, se registra el arribazón de enormes islotes de alcaloide y en consecuencia la muerte masiva de peces, bancos de delfines en su totalidad. Me permito precisar que en la Unión Americana, el entonces Presidente Barak Obama, asumió medidas –como una suspensión de actividades de BP en sus aguas, que permitieron a los afectados de Texas, Florida y Lousiana pagos en billones de dólares, mientras que de nuestro lado, Felipe Calderón fue omiso, agachón e indiferente. La presión de Obama demostró además, que el negocito de BP es lo más rentable del mundo, sobre todo cuando no se cumplen con las normas mínimas de seguridad social y ambiental que contempla la ley, por el irreversible daño al ecosistema. Hablamos de billones y billones de dólares.
Más allá de la ficción, y aunque se quedaron cortos, atestiguamos en una película que llegó al cine protagonizada por actores muy taquilleros, lo que ocurrió por la codicia de los mandos de BP en el 2010, hace ya nueve años. En la realidad el crimen por lo ocurrido en el pozo Macondo, en aguas del Golfo, sigue impune. ¿Cómo es posible que mediante todo tipo de argucias dilatorias y legaloides, se les niegue a pescadores mexicanos que han llevado su lucha pacífica y justificada el pago de las compensaciones que demandan y merecen?
Los abogados de BP se niegan a cumplir con la ley, cuando todos sabemos que para las especies marinas no hay fronteras. Tal vez lo peor, sea que los responsables de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) no solo no los descalifiquen, sino que les avalen su participación en la licitación de bloques petroleros. Incluso le asignaron contratos de gas y crudo a BP del bloque denominado Cuenca Salinas más de cinco mil kilómetros cuadrados.
Que a estas alturas no salgan con que el enojo y frustración de miles de familias empobrecidas y desposeídas de su ancestral forma de vida, es causa de la industria de la reclamación. El sector pesquero está pidiendo al Presidente –que conoce de raíz estos temas- algo justo y enmarcado en el Derecho, que seamos los mexicanos en general, quienes decidamos si este tipo de voraces e insaciables monstruos, se queden o se vayan.
Por lo pronto, López Obrador escuchó y reiteró públicamente que la Consulta Popular va. Y es bueno que así sea.