EL VIEJO DISCURSO DEL JOVEN PEÑA NIETO Lénin Bocanegra Priego
Sin argumentos válidos que le den sustento a su candidatura presidencial, el priista Enrique Peña Nieto trata de convencer al electorado con promesas huecas y desgastadas que los mexicanos han venido escuchando a lo largo de 80 años de ejercicio de poder.
Las mismas promesas de un PRI octogenario que padece demencia senil; el mismo tenor, los mismos conceptos y no más, porque la demagogia ha sido su escuela política e ideológica y eso es lo que le está ofreciendo al electorado: promesas huecas y frívolas, como ha sido su vida pública y privada.
Las mismas promesas incumplidas por los gobiernos priistas que lo precedieron. Discurso tibio, acomodaticio, si profundizar en como va a resolver los grandes problemas de México. Sin mencionar, desde luego, el combate a la corrupción, quizá porque considera que ella es la madre que por siempre le ha dado sustento y razón de ser. Por el contrario, la soslaya y la abraza por ser para él y el sistema que representa, el retroalimento que los mantiene en el poder.
Las injusticias y las grandes desigualdades sociales que el pri ha prohijado; el abandono y el empobrecimiento de las mayorías y al privilegio de una minoría que al amparo del poder cada día se hace más rica es, en el fondo, lo que el de la carita bonita y el copete enbaselinado quiere vendernos a través de una nutrida campaña televisiva que ya rebasó en exceso los gastos oficiales de campaña.
Enrique Peña Nieto se monta en las propuestas de ANDRES MANUEL LOPEZ OBRADOR y pretende con ese plagio continuar la “dictadura perfecta” que una vez acertó denunciar el escrito de Vargas Llosa. Sin embargo, los mexicanos ya despertaron y solo lo ven como la guapura de una ilusión novelesca que no dará el kilo para combatir los verdaderos problemas de México y encontrar la vía del desarrollo que necesita México para superar la crítica y áspera situación que viven millones de conciudadanos.
Por eso es necesario darle valor al voto este primero de julio, el valor de cambiar de una vez por todas el destino de los mexicanos, el valor de acabar con el pasado nefasto y pernicioso, el valor de brindarle un mejor futuro a nuestros hijos y nietos, el valor de decidir de una vez por todas por un mejor destino, el valor de aventarle en la cara las migajas con las que por siempre han comprado la conciencia de quienes viven en la vicisitud, el valor de decir ya basta.
¿Acaso queremos los mexicanos que nos gobierno un político sin moral? porque Peña Nieto no la tiene, pues se hizo público –sin desmentir- que su esposa falleció en forma sospechosa, que en vida le fue infiel y tuvo hijos fuera del matrimonio e inclusive que fue demandado por pensión alimenticia por su irresponsabilidad de no cumplir con su obligación paternal de proporcionarle a su vástago los alimentos. Piénsenlo muy bien.
*Presidente de la Asociación de Abogados Progresistas
[email protected]
Las mismas promesas de un PRI octogenario que padece demencia senil; el mismo tenor, los mismos conceptos y no más, porque la demagogia ha sido su escuela política e ideológica y eso es lo que le está ofreciendo al electorado: promesas huecas y frívolas, como ha sido su vida pública y privada.
Las mismas promesas incumplidas por los gobiernos priistas que lo precedieron. Discurso tibio, acomodaticio, si profundizar en como va a resolver los grandes problemas de México. Sin mencionar, desde luego, el combate a la corrupción, quizá porque considera que ella es la madre que por siempre le ha dado sustento y razón de ser. Por el contrario, la soslaya y la abraza por ser para él y el sistema que representa, el retroalimento que los mantiene en el poder.
Las injusticias y las grandes desigualdades sociales que el pri ha prohijado; el abandono y el empobrecimiento de las mayorías y al privilegio de una minoría que al amparo del poder cada día se hace más rica es, en el fondo, lo que el de la carita bonita y el copete enbaselinado quiere vendernos a través de una nutrida campaña televisiva que ya rebasó en exceso los gastos oficiales de campaña.
Enrique Peña Nieto se monta en las propuestas de ANDRES MANUEL LOPEZ OBRADOR y pretende con ese plagio continuar la “dictadura perfecta” que una vez acertó denunciar el escrito de Vargas Llosa. Sin embargo, los mexicanos ya despertaron y solo lo ven como la guapura de una ilusión novelesca que no dará el kilo para combatir los verdaderos problemas de México y encontrar la vía del desarrollo que necesita México para superar la crítica y áspera situación que viven millones de conciudadanos.
Por eso es necesario darle valor al voto este primero de julio, el valor de cambiar de una vez por todas el destino de los mexicanos, el valor de acabar con el pasado nefasto y pernicioso, el valor de brindarle un mejor futuro a nuestros hijos y nietos, el valor de decidir de una vez por todas por un mejor destino, el valor de aventarle en la cara las migajas con las que por siempre han comprado la conciencia de quienes viven en la vicisitud, el valor de decir ya basta.
¿Acaso queremos los mexicanos que nos gobierno un político sin moral? porque Peña Nieto no la tiene, pues se hizo público –sin desmentir- que su esposa falleció en forma sospechosa, que en vida le fue infiel y tuvo hijos fuera del matrimonio e inclusive que fue demandado por pensión alimenticia por su irresponsabilidad de no cumplir con su obligación paternal de proporcionarle a su vástago los alimentos. Piénsenlo muy bien.
*Presidente de la Asociación de Abogados Progresistas
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