2012: continuidad, restauración, esperanza


El año próximo, la sociedad mexicana confrontará tres opciones. Esta situación resulta crucial desde el ángulo que se contemple. Marcará el rumbo del país por uno o dos decenios. En pocas palabras, será  el arribo a nuevos tiempos o a la repetición de escenarios conocidos e indeseados. Indeseados por que los sexenios precedentes para la mayoría de los mexicanos han sido destructivos, marginadores y agresivos. Para minorías privilegiadas, derivaron en un Jauja increíble. Veamos.
    Continuidad. La prolongación del ciclo panista-priísta avizora el desbarrancadero. El genocidio actual sería mantenido contra viento y marea pese a las protestas de una sociedad maniatada por los pervertidos medios de comunicación. Sin duda impera entre una mayoría social, la desinformación mediática al servicio de un gobierno que se autoelogia y gasta en ese propósito goebbeliano el presupuesto del país. La desinformación se suma a la intensa vulgarización de los mensajes; personajes impresentables son «estrellas» al servicio del statu quo. Por cierto una aclaración: llamo ciclo panista-priìsta al que realmente solo cambió de piel: el presidente panista mantuvo y profundizó la política económica y social del PRI, sin tocar algo. Reproducción simple y llana que revela la esterilidad del pensamiento retrógrada. La desinformación ha alcanzado grados increíbles: importantes segmentos de la sociedad consideran que la «guerra contra los narcos» debe mantenerse. Más aún, en grupos de patética pobreza intelectual como el Verde ?Ecologista?. alegremente propusieron la pena de muerte-arcaísmo superado por las sociedades de todo el mundo, excepto el país troglodita: Estados Unidos de NA. Al fracasar en su vesánica propuesta los «niños verdes», bajaron un escalón: proponen cadena perpetua. Pero indudablemente los «verdes» son herederos de un régimen, el de Calderón, que aplica el «ojo por ojo» aunque como lapidariamente Gandhi concluyó: «ojo por ojo y todos quedaremos ciegos» La continuidad panista está cancelada. Calderón no pudo con todo el aplastante poder federal imponer a «Cocoa» en Michoacán. Menos podrá poner a una «intelectual» como Chapina que escribió «Dios mío házme viuda». Cordero va disciplinado a su bíblico fin: el sacrificio y Creel, a su camino obligado: la derrota. La suerte de Calderón está echada: pensar en el equivalente al Dublín de Salinas de Gortari para disfrutar las riquezas provenientes de su apoyo irrestricto a empresas auríferas canadienses y españolas diseminadas en todo el país y la economía. A menos que sus tropelías lo coloquen en el banquillo de los acusados en cortes internacionales. Sus colaboradores, lo han sido hasta el día aciago del auténtico «michoacanazo»: la derrota de la hermana. Ahora, deben reflexionar como superar las denuncias por peculado que les vienen en  catarata.       
    Restauración. El PRI topa con una realidad ineludible: su histórica incongruencia. Después de casi ocho decenios en que mantuvo postulados nacionalistas, verbalmente democráticos y de arraigo popular, en patética desbarrada y ante la evidencia del anacronismo ideológico del partido, Beatriz Paredes en la que pretendió una jugada maestra, inopinadamente declaró que los priístas ahora eran socialdemócratas. Albarda sobre aparejo. Ya el hecho de ser «revolucionario institucional»· reveló la incongruencia que se mantuvo decenios. O se es institucional o revolucionario. La institucionalidad priísta embalsamó su dizque aire revolucionario. Pero declararlo socialdemócrata añadió error al error anterior. Socialdemócratas son reformistas y a lo largo de toda su vida el PRI fue apenas reformista, cuando no retrógrada como cuando sancionó la contrarrevolución agraria impulsada por Miguel Alemán. Con Salinas fue el descaro; la extranjerización del país y su futuro. En ambos casos, sin chistar líderes y bases priístas.
    Ahora el PRI tiene como candidato a un actor mediocre forjado por Televisa. Pobre de entendederas: llegó a afirmar que ·»hay que ser audaces». Su «audacia» significa ampliar la privatización   de PEMEX que Calderón ha llevado a grados extremos. Además «mantener la guerra contra los narcos».
    Idea de singular brillo que despertó el aplauso de un auditorio yanqui que avizoró garantizados la venta de más armas y la expansión de los narconegocios.
    Finalmente, Des-Peña Nieto se comprometió a acentuar el nexo de la economía mexicana con la de los gringos. Esta «troika· de ideítas del nuevo Tlatoani-to» priísta revela que los cuadros medios y bases, obvio con la nomenclatura de ancianos al frente, aceptan todo, así consista en la venta del país, con tal de volver a Los Pinos.
    El cinismo del priísmo en plena «bufalada» revela lo que le espera a México y a los mexicanos de abajo en caso de la restauración priísta: pobreza, emigración y desempleo. Adobado con la más intensa corrupción.
    Por si fuera poco Des-Peña Nieto se asocia con Elba Esther Gordillo, la que boicoteó a Madrazo, la que fue expulsada del PRI, la que apoyó con todo a Felipe Calderón El Espurio. Como cereza del pastel tambièn se asocia a los «Verdes ¿Ecologistas?», los que antes se la jugaron con Fox y que son prototipos de la corrupción entre la juventud. Niños viejos, mercachifles de apenas cientos de votos recompensados como marajás. La vileza de sus «socios» revela la «integridad» de Des-Peña Nieto y del PRI.   
    Esperanza. Después de un tortuoso proceso contra las «izquierdas partidocráticas» AMLO ha logrado un «frente amplio». Obvio, su cimiento sólido es «MORENA» producto de su tenaz diálogo y concientización popular sostenido por años.
    «Frente amplio» por que aún habrá de luchar contra el «chuchismo» y su manejo innoble de las estructuras y recursos económicos partidarios. No es  poca cosa. Aún pueden ponerle «cuatros».
    Además contra un proceso acelerado de infiltración de supuestos expriístas promovidos desde las gubernaturas que pretenden ampliar su radio de acción ahora caciquil, a partir que el foxismo y el calderonismo no controlaron a los nuevos señores de horca y cuchillo...contra las arcas estatales.  Otros escollos ha de superar AMLO: la carencia de cuadros en MORENA; la debilidad y discutible lealtad de las estructuras estatales y la ineludible intención de comprar a sus representantes en las casillas. En lo personal: medir la flexibilidad con los poderes fácticos.
    El riesgo de desdibujar su propuesta es permanente. Igual el de anticipar propósitos al triunfo de 2012: primero es ganar.
    Los compromisos con el pueblo están registrados en el «Nuevo Proyecto de Nación». Finalmente, una labor a encargar a las bases y estructuras partidarias estatales es que formulen su «Nuevo Proyecto Estatal» respectivo.
    Los llamados «Planes Estatales de Desarrollo» o están archivados o lucen en los libreros de los burócratas. Nadie los consulta y frecuentemente en los estados se ejercen los recursos, con criterio de comerciantes pueblerinos: a base de «latidos».
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