Saltar al contenido principal
La Verdad del Sureste

42 mil antorchistas confirmaron este fin de semana que Antorcha sí es la organización del pueblo


 

Dirigente estatal del Movimiento Antorchista en Tabasco
30 mil antorchistas en el Masivo de la Feria de Chiapas el domingo 4, y 12 mil en el Zócalo de la capital del país el sábado 3; esas fueron los antorchistas que acudieron al llamado del Movimiento Antorchista para participar en los festejos locales por nuestros 40 años; un éxito rotundo que rebaza con mucho las metas. En el caso concreto de Chiapas se duplicó la meta, y en el D. F. se rebasó en un 20 %. Y lo mismo ha ocurrido con cada uno de los eventos que hasta el momento ha realizado el Movimiento Antorchista en los festejos por los 40 años que cumple nuestra organización luchando contra la pobreza en México. No estoy tratando de forzar la lógica “a conveniencia”; en realidad, deformar nuestra visión acerca del asunto no sería nada “conveniente” para nosotros. A nosotros lo que nos conviene es saber con certeza despiadada si estamos bien o nos echamos de reversa. 42 mil antorchistas este fin de semana y ya más de 133 mil en total, han sido los mexicanos que han acudido a la convocatoria del Movimiento Antorchista. 
    ¿Acarreados? De ningún modo. Cada Antorchista ha asistido a los eventos convencido y consciente de lo que hace; doy algunos elementos que lo hacen evidente: Todos ellos acuden organizándose en cada pueblo o comunidad y se cooperan para pagar su camión entre todos (ni modo que lleguen caminando o en burro); en el caso de que lleven una camiseta con el logotipo de antorcha nadie se las regaló, a cambio de su asistencia, sino que cada quien le pellizco a otros gastos y la compró para poder presumirla en el evento (ahora si que para ponerse la camiseta); y no se les reparte su torta y su refresco, sino que llevan su “lonche” (bastimento, itacate o cómo lo conozca usted, amable lector), para aguantar el día y hasta lleva un poco de más, por si hay que compartir con alguno de sus compañeros que no haya llevado suficiente. Y si a alguien le parece increíble todo esto y siente ganas de burlarse, será sólo porque no conoce realmente al pueblo y por ello sólo concibe en su mente enana los actos masivos con acarreados a los que se les “lleva” de algún modo (¡a veces hasta pagándoles el día, como lo hacen muchos!) Antorcha no.
    Antorcha no acarrea a la gente de los grupos antorchistas, Antorcha es la gente de los grupos.  La gente no acude a los eventos por interés o haciéndole un favor a Antorcha; ellos son Antorcha. Por ello se mueven como acabo de describir y por ello la organización no se tiene que quebrar los dedos para ver de donde saca o a “quien” le pide para moverse. Simplemente cada grupo se organiza y se cooperan entre todos para acudir a donde se les convoque. ¿Cuál otro partido u organización puede presumir eso? Ninguno, y desafío a quien sea a que me contradiga. Pero eso no es todo. En cada evento los dirigentes estatales han hecho una evaluación, también muy objetiva, de los avances y de los pendientes. Los avances no han sido despreciables, cientos de miles de obras y beneficios, equivalentes a cientos de millones de pesos, que han beneficiado a varios millones de mexicanos pobres. El corolario de los avances de nuestra lucha, en beneficio inmediato de los más necesitados, se observa y se puede tocar en los municipios en que gobierna Antorcha: Tecomatlán, Huitzilan de Serdán, Chimalhuacán, Ixtapaluca, destacadamente (y para allá van otra decena de ellos), municipios que son modelo de desarrollo y que han dejado en evidencia a muchos de los presidentes municipales y gobernantes anteriores y a muchos otros de todos los tiempos, de todo el país y de todos los partidos, quienes no han hecho sino aprovechar el cargo para robar el erario y enriquecerse a costa del dinero del pueblo. Ahora ya se sabe, sin lugar a dudas, que es falso de toda falsedad cuando un gobernante le niega soluciones a la gente humilde argumentando “falta de recursos”, pues no es que no haya, sino que estos sólo alcanzan para lo que ellos se van a robar.
    Pero sobre todo hemos destacado en cada evento los pendientes en nuestra misión, que se resumen sintéticamente en la aceptación objetiva y fiel de que nuestra labor hasta estos días resulta insuficiente para combatir a la pobreza que marcha a pasos cada vez más agigantados. Insuficiente, pero no equivocada. Antorcha no ha errado el camino, pero debe replantearse, y se replantea, una nueva estrategia que guíe su labor en los años venideros, que le permita cumplir su razón de existir: combatir con posibilidades de éxito a la  pobreza, para enfrentarla con mejores armas, las armas que otorga el poder político de la Nación. La lucha contra la pobreza, y las dimensiones de semejante enemigo, nos ponen, pues, en esta encrucijada: si queremos realmente luchar contra y derrotar a la pobreza, debemos pelear el poder político de la Nación para ponerlo en manos de quien realmente sí tiene los deseos y los atributos para derrotar a la pobreza: el pueblo pobre de México. Y no le sacamos al toro, esa es la nueva tarea y esa es la meta a la que habremos de llegar, cueste lo que cueste, como gritaron entusiasmadas 30 mil gargantas el domingo en el Masivo de la Feria en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, porque es el futuro el que está en juego y el presente también porque, ¿para qué te sirve el presente si no es para crear el futuro? pues esa meta ya la aceptamos todos los antorchistas del país, y eso es lo que también se ha dejado ver en cada uno de los eventos masivos que hemos realizado.
    Pues de esta calidad y en esta cantidad hemos logrado reunir a más de 133 mil compañeros en apenas 6 de los 33 eventos masivos que habremos de realizar a lo largo del año; pretendemos reunir en total a 600 mil asistentes (aproximadamente la mitad de las fuerzas reales de Antorcha) en 33 eventos, uno en cada entidad federativa y un acto central en el que llenaremos nuevamente el estadio Azteca, para decirle a todos los demás pobres del país: aquí está tu organización, ven y lucha con nosotros por una patria mejor, más equitativa, más justa y más humana. Con estos balances, con estos resultados y con estas pretensiones, ¡¿cómo no celebrar?!

¿Te fue útil? Comparte: Facebook X WhatsApp Telegram

Entérate de más