ACABAR LA CORRUPCION: ¿CON MAS LEYES?
9 DE marzo de 2017
Unas de las frases del Filósofo y economista Francés E. Bonnot de Condillac, dichas hace ya aproximadamente tres siglos, fue en el sentido que “ en tiempos de corrupción es cuanto más leyes se dan”, lo cierto es, que por coincidencias o circunstancias, en México desde que se promulga nuestra Constitución General de la República en 1917, lleva a la fecha casi 600 reformas, a su vez emitidos diversas leyes secundarias para las diversas disciplinas.
Hoy en México está de moda, un sinfín de recomendaciones en materias a los derechos humanos para que México se someta y sea rehén de los organismos internacionales, así mismo se legisla y se implanta un nuevo sistema de justicia penal basado en leyes y reglamentos para estar acorde a otros países de los cuales tenemos tratos comerciales, y para estar acorde con los tiempos de la globalización mundial, México legisla en materia de anti corrupción, trasparencia y acceso a la información, creando una serie de leyes, reglamento y normas con el fin y propósito de acabar con la corrupción en nuestro país.
Lo cierto es que este mal endémico de la corrupción va aparejado como dijera Bennot, con la creación de más Leyes, Reformas y Reglamentos, pero la corrupción, ahí sigue floreciendo como cuando se poda la mala hierba volviendo a salir los rebrotes hasta mas bonita, así es la corrupción hoy en día en México, entre más leyes más corrupción.
Hablando en términos Zootécnicos, las leyes anti corrupción son herbicidas de contacto que solo aparenta matar la planta de momento, pero a los pocos días vuelve a retoñar, por no haberle aplicado a esa planta el herbicida sistémico apropiado para exterminar de raíz.
Si esta frase comentada por Bennot , hace más de 300 años y aun permea y sigue vigente en en el mundo y en nuestro país México, entonces la corrupción no es un asunto de ley. Ante esta situación podremos entender que la corrupción en México es un problema de conciencia y de moral.
Tomando como referencia lo anterior podremos decir, para el Sistema Político mexicano, actualmente, crear leyes en exceso lleva un fin, confundir y enredar al ciudadano común y lo más importante auto garantizarse impunidad.
Ante la falta de conciencia y de moral por los que gobierna y dirigen este país, seguiremos teniendo en poder gentes sin escrúpulos, y sin el menor recato para corromper y corromperse a pesar de la gran cantidad de leyes en la materia. Haciendo vigente la frase de Joseph Fouche “Todo hombre tiene su precio, lo que hace falta es saber cual es”.