Alfredo III, el PRImazo
@UTufigno
La leyenda cuenta que el “grupo Atlacomulco” no existe, que es casi un “mito genial” (como podría decir cierto ex colaborador de Carlos Salinas). Pues bien, este mito genial, que de tanto negar su existencia termina por existir, ha colocado toda la fuerza del Estado en uno de los suyos: Alfredo del Mazo Maza, o simplemente Alfredo III.
Del Mazo Maza es el tercer integrante de la misma dinastía que aspira a ser gobernador de la entidad que representa el mayor número de votos en las elecciones presidenciales. Con un padrón de casi once millones de electores, el estado de México es estratégico en las aspiraciones presidenciales de cualquier candidato.
Alfredo del Mazo Vélez (Alfredo I) gobernó la entidad de 1945 a 1951, y Alfredo del Mazo González (Alfredo II) lo hizo de 1981 a 1986. De Alfredo II por algún momento se pensó –él mismo lo creyó- que podía ser el candidato presidencial de su partido en 1988. De la Madrid alentó sus esperanzas -y las de su círculo de aduladores- cuando insistía en referirse a Alfredo II como “el hermano que nunca tuve” y al haberlo incorporado a su gabinete antes de que concluyera su gestión como mandatario mexiquense.
La carrera política de Alfredo II fue impulsada no sólo por su origen dinástico, sino también por el apoyo que recibió de Gustavo Carvajal Moreno, líder del PRI en las épocas de López Portillo. Después de su frustrada aspiración presidencial, Alfredo II fue enviado –exiliado, dirían los clásicos- como embajador en Bélgica y la Unión Europea. Regresó después sólo para encabezar la derrota de su partido en la Ciudad de México en 1997.
Además de lo anterior, Alfredo del Mazo González es primo de Gilberto Enrique Peña del Mazo, padre de Enrique Peña Nieto, por lo que, Alfredo III también resulta ser primo del actual titular del Ejecutivo Federal.
Pero si profundizamos un poco en la genealogía de la dinastía Del Mazo, encontraremos que también están emparentados, directa o indirectamente, con los ex gobernadores Isidro Fabela Alfaro (el fundador del fantasmal grupo Atlacomulco) y con Salvador Sánchez Colín, e incluso con quien fue el primer obispo de la Diócesis de Toluca, Arturo Vélez.
En pocas palabras: si Alfredo III logra ganar la gubernatura, será el tercero de la dinastía en línea vertical, y el séptimo perteneciente a los mismos grupos de familias (si consideramos que Arturo Montiel Rojas tiene relación de parentesco con Peña Nieto: su abuelo materno era Enrique Nieto Montiel). Y si queremos anotar más parentela, el espacio de esta colaboración resultaría insuficiente, aunque no dejaría de mencionar, entre los parientes más conocidos de Alfredo III, a Carolina Monroy del Mazo, Secretaria General del PRI hasta hace unas semanas. ¡Qué viva la familia!
La boda de Alfredo III, un “codiciado soltero” –dirían las páginas de la nota rosa-, se celebró hace tres años en una lujosa hacienda ubicada en Huixquilucan, municipio que él gobernó de 2010 a 2012. Crónicas periodísticas señalan que, para tal suceso, “integrantes del Estado Mayor Presidencial, estatales y municipales blindaron el camino de acceso de la Hacienda”.
Su importante labor consistía en revisar las listas de invitados para que nadie que no estuviera invitado pudiera pasar. Usted comprenderá, amigo lector, que la disponibilidad de las fuerzas de seguridad pública es un lujo, pero Alfredo III cree que lo vale. Y si su primazo accede, ¿por qué no?
Pero no todo fue incomodidad para los residentes del municipio; al contrario. Como para demostrar que por sus actos hablarán sus obras, la boda de Alfredo III logró el milagro de que en pocas horas las calles cercanas a la Hacienda fueran asfaltadas, colocaron letreros con los nombres de las calles -para facilitar la llegada de los invitados- e incluso cambiaron los sentidos de algunas vialidades. No vaya a ser que algún invitado se incomodara.
Para el momento de su boda Alfredo III se desempeñaba como Director General de Banobras, un alto cargo que merece todas las recompensas, sobre todo si vienen de su primo quien ya alguna vez le quedó a deber la candidatura al gobierno del estado de México. Pero hoy ya la tiene y recibe todo el apoyo de los gobiernos federal y estatal. ¿Le será suficiente?