ALIANZA ¿RIVALIDAD O CONVENIENCIA?
El hecho de que los grupos políticos sin nada en común busquen la solución de construir alianzas entre partidos ideológicamente resulta una aberración. ¿Con qué beneficio lo hacen? ¿A caso piensan que les funcionará? Pero no se asoma por ninguna parte ni una alianza ni una coalición.
El tema de las alianzas o formar coaliciones no es nuevo o algo que no hayan practicado los partidos en el país, son estrategias que ellos mismos deciden –mejor dicho sus dirigentes-, es obvio que generan mucha discusión por todo lo que se juega en ellas, más en nuestro país. Se seguirán viendo este tipo de acuerdos partidarios y muchas de ellas serán cuestionables, pero en la práctica son funcionales para los institutos partidarios en su lucha por el poder.
Si consideran la opción de alianzas no creamos que sea para unir su interés, sus fuerzas, valores, sus propuestas y proyectos con la población, sino es simplemente el interés de ganar y que su mayor contrincante sea derrotado, pues de qué otra forma podrían vencerlo solo uniéndose.
A esto no le podríamos llamar alianza puesto que alianza es la unión temporal que se establece entre distintos grupos o clases sociales para llevar a cabo una lucha de intereses comunes, y lo que estos dirigentes políticos hacen esmás parecido a un frente: pura decisión estratégica barata para poder llegar al poder.
Es interesante analizar las características del porqué de las alianzas políticas en relación con un proceso electoral. Esas alianzas pueden adoptar formas y grados muy diferentes. Una autentica alianza política supone, ciertos principios políticos que garanticen la alianza: se dice que al admitir una alianza hay que ser fieles y leales y que en las alianzas debe de existir la igualdad al momento de tomar alguna decisión. ¿Será que los dirigentes políticos respetan tal trato? ¿O para ellos la palabra “alianza” es “rivalidad o conveniencia”?
Los cambios en la competencia han impactado al sistema de partidos pues nos muestran el nuevo escenario en que se desarrolla la disputa por el poder. Hoy, las alianzas expresan un ambiente de alta competitividad que obliga a los partidos a buscar acuerdos electorales para garantizar resultados y posiciones en los espacios de representación; estos acuerdos entre fuerzas políticas opositoras aumentan las expectativas de triunfo en modelos políticos en los que la población electora se encuentra fragmentada en tercios bien definidos.
Desde esta lógica que beneficia tanto a la oposición como al partido gobernante, podemos entender a las alianzas como incentivos suficientes del sistema electoral mexicano que buscan profundizar cambios o alientan transformaciones del sistema político.
Las alianzas responden a una serie de condiciones coyunturales que son útiles tanto para un sistema de partidos que se cierra a nuevas fuerzas políticas como para los partidos integrantes de las mismas. Las alianzas son estrategias utilizadas por la coalición dominante, a fin de legitimarse como un actor exitoso en la organización.
Así pues, entendemos las alianzas como prácticas políticas clave en el desarrollo de un partido pues ofrecen beneficios o promesas que generalizan como incentivos colectivos o individuales; por ende, el objetivo de su adopción es que se logre la participación de todos los miembros del partido. De ahí que los partidos se vean expuestos a severos escenarios si en la acción cotidiana hay prácticas que no necesariamente todos aprueban.
Hay que valorar que algunos miembros de los partidos no aprueban estas acciones porque consideran que violentan la identidad de la organización o ya no comparten la causa ideológica de izquierda o derecha, lo que provoca la salida de esos cuadros.Cada una de estas clases utilizará la unidad actual para preparar toda alianza implica entonces unidad y lucha.la lucha futura.