Gerardo Gaudiano Rovirosa, consideró que es insuficiente la destitución del hasta anteayer director de Gestión y Seguimiento a la Demanda Social de la Secretaría de Gobierno, Cristóbal Álvarez Brown. (Foto: Joel Arias)
Manifestó que probablemente Mayans Canabal tenía conocimiento de la existencia de las despensas almacenadas, y si procedió a despedir a su subalterno no fue porque le interese combatir la corrupción, sino debido a que ante las evidencias no le quedaba otra.
Por su parte, el dirigente estatal del PRD, Javier May Rodríguez, aseguró que Álvarez Brown es sólo un “chivo expiatorio”, pues los responsables de traficar con la pobreza de los tabasqueños están más arriba.
“El PRD hizo una denuncia del mal manejo que están haciendo con los apoyos que están llegando al estado y que como siempre este gobierno ha traficado con la pobreza, con la desgracia de los tabasqueños”, dijo.
Por separado, May Rodríguez y Gaudiano Rovirosa coincidieron en que como siempre, el hilo reventó por lo más “delgado”.
El líder estatal perredista expuso que “quien debe renunciar es el secretario de Gobierno”, porque desde su dependencia se está haciendo mal uso de los apoyos que envía la federación como los paquetes de despensas y kits de limpieza.
Tras manifestar su respaldo a la denuncia que interpuso la dirigencia municipal, May Rodríguez planteó que en el Congreso del Estado se conforme una comisión especial para investigar este asunto y en qué su usó la millonaria ayuda que en dinero y especie enviaron en 2007 gobiernos de otros estados, países extranjeros, y organizaciones civiles.
En tanto, Gaudiano Rovirosa explicó que el titular de Protección Civil López Romero es responsable de administrar la ayuda que baja del Fondo de Desastres Naturales (Fonden) y tiene que justificar porque llevó a un lugar privado 1 mil 215 paquetes de kits de limpieza y un “desconocido” número de despensas.
El dirigente del PRD-Centro puntualizó que la ampliación de las pruebas de la demanda son las grabaciones de lo que declararon Álvarez Brown, que acepta haber trasladado las despensas a la casa de su suegra, y de los otros funcionarios de la Secretaría de Gobierno.
