AMARGA: CORRUPTA Y COLUDIDA I
Corrupto hasta el tuétano y coludido FeCal, trata de imponer a su mujer –aMarga - como candidata del reaccionario pan a la presidencia. En el sexenio de FeCal, hubo, al menos, 60 asesinatos y 15 desapariciones forzadas de periodistas; fue el periodo más violento para la prensa en la historia de México; su gobierno y el Estado “mexicano”, fueron responsables de agresiones directas y de negarles protección.
Resulta, que no menos de 20 medios de difusión –impresos y televisivos-, han sido relacionados con nacotraficantes o se han constituido por narcoperiodistas.
En el sexenio de FeCal, Felipillo Calderón, 60 asesinatos y 15 desapariciones forzadas de periodistas; según CENCOS, había sido el periodo más violento para la prensa en la historia de México; el gobierno de FeCal y el Estado “mexicano”, fue responsable de agresiones directas y de negarles protección. Y este negro panista quiere ahora imponer a su mujer –la Magra- como candidata a la Presidencia por el conservador pan.
Peña lleva en su cuenta 37 periodistas asesinados hasta septiembre de 2016.
Si la libertad de expresión es un derecho humano básico, constitucional, fundamental: inherente y necesario a la naturaleza humana, y es un catalizador de voluntades y un mecanismo represor de violencias físicas, entonces no puede ser valorada ni admitida en un medio tan siniestro como el narcotráfico o la delincuencia organizada. Estas conductas sociales son la antípoda de la libertad de expresión y por ende de la labor del periodista: quienes en esos medios de difusión actúan, pueden ser narcos o narcoperiodiqueros, mas nunca periodistas.
Hablar de las tareas de periodista hoy, implica tener algunas habilidades si no se quiere ser uno más (del montón) y no se quiere sucumbir en el marasmo de la letra de molde impresa. Por eso, si a la escases de ellos le sumamos que el Estado y sus asociados –llámense bandas delictivas o narco empresarios-, traeN una campaña de exterminio y de desprestigio en contra de esta labor social, podemos hablar de que los verdaderos periodistas son una especie en vías de extinción forzada.
Cuando usted observa las necesarias habilidades que se han de tener para ser un periodista reputado o con prestigio, de inmediato se pregunta ¿quiénes de los que hoy esparcen sus textos y noticias en los periódicos de Tabasco –y puede también extender el rango al país-, las tienen o cumplen medianamente? ¿Cuántos son quienes cumplen con tales requerimientos?
A todas estas habilidades súmele dos muy importantes: honradez y sencillez; y evalúe el entorno de los periódicos y periodistas del Estado. Escribir en un periódico o usar el micrófono para “difundir” noticias, no es sinónimo de ser periodista, como tampoco lo es tener en circulación un periódico; eso no significa que se sea periodista -los hay que pueden ser cualquier otra cosa (hasta narcoperiodiqueros), pero nunca periodistas-.
Tal situación de crisis en ese desempeño humano ha impulsado al Estado a desaparecer aquellas ceremonias fastuosas de “premiación” a los periodistas so pretexto de celebrarse el Día de la Libertad de Prensa o de Expresión –que por cierto sólo en el país se celebraba- en el mes de junio –el día 7-.
Ni falta que hace una celebración así puesto que, enfrente de ellas, proliferan los asesinatos de periodistas. ¿Para qué sirven los periodistas muertos que gozan de libertad de expresión?
El caso es que, FeCal, el borrachales (quien durante su sexenio negro pintó de rojo sangre al país), tiene en su cuenta histórico la muerte de 60 periodistas y 15 desapariciones forzadas de ellos –hasta hoy se desconocen sus paraderos-; y este borracho –beodo de estiércol- quiere imponer a su mujer –la aMarga- como candidato a la Presidencia para hacerle el juego al PRI y asegurar su continuidad, la protección a sus actos envilecedores de corrupción, y garantizarles impunidad. Allá usted se lo permite.