AMLO: EN LA ANTESALA
El hecho que un partido gane la elección del Estado de México no implica que ganará la Presidencia de la República. Esta es la experiencia histórica de las elecciones presidenciales de los años 2000 y 2006, donde el Pri prefirió cederle la Presidencia a su socio mafioso (el Pan) a perder la gubernatura del Estado de México. Estado de México es “la caja chica” de ese partido de mafiosos.
En el caso de Morena, posicionarse con una alta cantidad de votos en el Estado de México sí implica estar en la antesala de la Presidencia. Eso ya pasó con Morena y López Obrador. Obtener más del 30% de los votos ahí cuando el terno grupo de bandidos que ha destruido a ese Estado sólo logró un mísero 32% de votos a su favor, es verdaderamente una hazaña.
Más hazaña si nos damos cuenta que el Pri tiene 88 años de corromper los procesos electorales y por medio de todas sus malas artes apoderarse de las gubernaturas y la Presidencia; en cambio Morena es un partido de reciente creación y era la primera vez que participaba en una elección para gobernador en ese Estado.
A 3 años de su fundación ya es la segunda –mejor dicho la primera- fuerza electoral del Edomex que sumada a la posición que tiene en la Ciudad de México lo potencia seriamente.
Esta elección es muestra de un gran triunfo de Morena, que obviamente les duele a quienes se han opuesto tenazmente a admitir que López Obrador debe ser –porque es la única opción real, honesta y viable- la cabeza del movimiento nacional en contra de las reacción y la corrupción que representan en el país el Pri y el Pan.
Se duda consciente y certeramente que el Pri haya triunfado en las urnas; sea como sea, el ganar un segundo lugar en votos como se quiere hacer sentir sobre la votación a favor de Morena –lo cual está muy en duda dado el gigantesco fraude que organizó el Pri y el Gobierno Federal y el Estatal, con erogaciones multimillonarias para potenciar a su candidato-, significa un triunfo de López Obrador y Morena.
Más si nos fijamos en el hecho de que la candidata de Morena en el EdoMex, no pasaba de ser una política de tercer nivel, prácticamente desconocida y poco posicionada en la aceptación popular. Es muy torpe de parte de “las izquierdas”, minimizar la gigantesca labor y potencia que trae AMLO, quien de tener a Delfina Gómez en 5º lugar le ganó la elección a los narcopolíticos del Pri y sus socios del Pan.
La sensación que deja esta elección además del sentimiento de defraudación y desilusión, se ubica en que Morena no ganó la gubernatura. Eso está en duda. Pero si eso llegase a ser así, hay que traer a colación el hecho de que los panistas –cerdos y marranos como siempre han sido- le trasladaron parte de sus votos al Pri y del MaZo (las Z con mayúscula, por favor), humillando a Josefina Vázquez Mota –la dueña de Comex- a cambio de la gubernatura de Coahuila para el Pan. La Vázquez Mota tiene asegurado por ello un alto puesto en el gobierno de del MaZo o de corruptisimo de Peña.
De igual manera, hay que observar que la cúpula indolente, irresponsable, matraquera y mitotera del Prd, se volvió a ir a vender, por unas cuantas migajas en presidencias municipales al Pri y al Pan; y, ahora, traen encuerdado al rockero Juan Zepeda para líder nacional de ese partido en decadencia. La Barrales al igual que la boca floja y estúpida del liderzuelo balín Enrique Ochoa, pronto se irán a la basura y al rincón de los trebejos podridos.
La nata de brutalidades que el sistema político les mete a los líderes de los partidos aprovechándose de su estupidez y ambición política, les ha llevado a hacerles creer que Miguel Ángel Yunes, puede ser candidato a la Presidencia y que Juan Zepeda también puede encabezar a la “izquierda descolorida”.
AMLO en la boleta electoral de 2018, significa que gobernadores y políticos –del cuño que sean- deben poner sus barbas a remojar- AMLO está en la antesala.