Es demostrable que impera la desobediencia y el valemadrismo dentro de los priistas suspirantes que pregonan a los cuatro vientos que quieren ser gobernador, ignorando del todo no sólo las recomendaciones del gobernador de que dejen el cargo para dedicarse a las tareas de proselitismo político, sino que ante la complacencia de las autoridades electorales violan las normas constitucionales y las leyes en la materia, y eso augura que habrá total desorden cuando se de el proceso venidero. A diferencia del PRD y su Dirigente FRANCISCO SANCHEZ RAMOS que está dando el ejemplo de unidad y oficio político, los priístas no solo están descontrolados y desorientados, sino que cada día se suman más a la de por sí larga lista de aspirantes a la gubernatura y otros cargos de selección y elección popular. (“Excitación diría el choco tabasqueño”) Ya ven que hasta Madrazo y Andrade quieren aprovechar el río revuelto para pescar cargo. Pero mientras este desorden se da, el gobernador Granier se interesaría más que por ejercer, porque prevalezca y se respete su derecho del veto, regla no escrita dentro de la clase política tricolor, si llegara a darse el caso que en la cúpula priista se decidiera otra cosa diferente a sus proyectos sucesorios.
En este sentido, no dude Usted de que a como están las cosas, el huésped de la Quinta Grijalva esté preocupado por asegurar la permanencia del PRI en el poder y en defensa propia tendría su plan A, B y C, por aquello de las dudas, a efecto de escoger, dentro de tantos, a su posible sucesor, máxime cuando ve y siente que el partido de enfrente cada día cobra más fuerza y proyección en una sociedad como la de Tabasco, que de pasó, no se debe soslayar, ha demostrado altos índices de hartazgo, resentimientos, reclamos y desilusión. Se pensaría que Humberto Mayans Canabal, Felipe Graham o Jesús Alí de la Torre, que pretenden seguir dentro del presupuesto, serían las mejores cartas con que juega su futuro político. Lo difícil está en adivinar a cual de ellos se le adjudica ser el A, el B ó el C, sobre todo cuando se aprecia que todos ellos alimentan el artero fuego cruzado de la descalificación. No se si le preocupe al mandatario estatal, porque desde el palco del poder las cosas se aprecian diferentes, la profecía de Evaristo Hernández Cruz, de que Granier podrá imponer candidato, pero no al gobernador. O las resonantes declaraciones de la diputada federal Georgina Trujillo Zentella, quien con conocimientos de causa acepta que los gobiernos priistas le han fallado a Tabasco. ¿Y que tal si en defensa propia el gobernador Granier decidiera postularse para diputado ó gobernador? Se los dejo de tarea… Recuerden que en política no hay nada escrito ni lógica que prevalezca.
