as encuestas no son nada. Los que cuentan son los votos Manuel Andrade Díaz. !!!CIEEEERREN LAS PUERTAS!! Juan J. Zúñiga Torres.
La pelea de gallos por la presidencia de la República y Gubernatura del Estado de Tabasco, ha entrado a su fase definitoria. Candidatos llegarán a los cierres de campaña lapidados por la inequidad en medios, sobre todo televisivos, contribuyendo a la guerra sucia utilizando a “bastardos” de la comunicación para denostar y pretender inducir el voto de los ciudadanos.
A nivel nacional, no se esforzaron mucho para golpear descaradamente al candidato de las izquierdas Andrés Manuel López Obrador. TV Azteca abrió fuego con lo de “El Encino” y el pretendido desafuero entregando los micrófonos al panista traidor Vicente Fox y al ex-presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. El ejemplo se trasladó a la repetidora local contra Arturo Núñez Jiménez. Todo parece que se trata de una campaña envuelta en varios millones de pesos.
Ambos hechos son precisamente en contra de los que ha mostrado su repudio el movimiento estudiantil “Yo soy 132”, pues ataques como estos canalizados hacia candidatos de un mismo partido, perversos más que nada, ponen de manifiesto la inequidad de los medios de comunicación. Despotrican en contra de unos y adulan a otros.
Y mientras se vierten fúricos agresiones en contra de Obrador, se minimiza o se soslaya de plano, la investigación en Estados Unidos en contra de Pablo Zárate Juárez uno de los principales operadores políticos del priísta Enrique Peña Nieto, acusado de lavar dinero del ex-gobernador de Tamaulipas Tomás Yarrington y a quien además se le adjudica el pago de 2 millones de dólares de un avión Pilatus LTD propiedad del ex-mandatario tamaulipeco recientemente decomisado. Además, es investigado por otras ligas delictivas. “Las investigaciones abiertas en Estados Unidos finalmente terminaron involucrando a miembros de la campaña de Peña Nieto,” dice un despacho de prensa de El Paìs publicado el 9 de junio del 2012 y abunda:
Pablo Zárate Juárez, quien es investigado por el Gobierno de Estados Unidos por formar parte presuntamente de una red de lavado del ex Gobernador de Tamaulipas, actualmente forma parte del equipo de campaña del candidato del PRI a la Presidencia.
Desde la época de su precampaña, medios de comunicación de Tamaulipas hicieron una amplía promoción de la presencia de Zárate. Por ejemplo, El Noticiero de Victoria a través de la columna “Una tras otra” señaló: “El amigo, Pablo Zárate de los más cercanos operadores de Enrique Peña Nieto, su trabajo se notó cuando el precandidato del PRI al Gobierno de la República visitó la capital del Estado”, abunda el informe periodístico.
De esto y mucho más, ni TV Azteca ni Televisa han dado cuenta de manera escandalosa como lo han hecho en contra de Andrés Manuel López Obrador. Cuidan a Enrique Peña Nieto a sabiendas que con el retorno del PRI a Los Pinos las canongías, privilegios y embutes están por demás asegurados todo un sexenio.
Por otra parte a nivel local, Arturo Núñez Jiménez fue también blanco del golpeteo de los “bastardos” y serviles “analistas políticos” a través de la misma televisora, que de paso contribuyó a que las serpientes soltaran todo su veneno en contra del candidato izquierdista.
Se ve pues cuál es la línea periodística de la inmensa mayoría de los medios informativos tanto nacionales como locales. Los empresarios o mercantilistas de la comunicación conocen perfectamente el caminito para asegurar la nómina mediante carretadas de millones de pesos vía “acuerdos económicos”.
La infantería por la talacha solo recibe mendrugos. Venden su conciencia porque su capacidad intelectual no les alcanzó para convertirse en profesionales de cualquier disciplina. Venden sus conciencias a cualquier postor. Son los clásicos mercenarios de la pluma, que defienden el chayote con uña y diente pues saben que de no hacerlo engrosarán las filas de los muertos de hambre, de esos que como perros hurgan en los basureros.
A nivel nacional, no se esforzaron mucho para golpear descaradamente al candidato de las izquierdas Andrés Manuel López Obrador. TV Azteca abrió fuego con lo de “El Encino” y el pretendido desafuero entregando los micrófonos al panista traidor Vicente Fox y al ex-presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. El ejemplo se trasladó a la repetidora local contra Arturo Núñez Jiménez. Todo parece que se trata de una campaña envuelta en varios millones de pesos.
Ambos hechos son precisamente en contra de los que ha mostrado su repudio el movimiento estudiantil “Yo soy 132”, pues ataques como estos canalizados hacia candidatos de un mismo partido, perversos más que nada, ponen de manifiesto la inequidad de los medios de comunicación. Despotrican en contra de unos y adulan a otros.
Y mientras se vierten fúricos agresiones en contra de Obrador, se minimiza o se soslaya de plano, la investigación en Estados Unidos en contra de Pablo Zárate Juárez uno de los principales operadores políticos del priísta Enrique Peña Nieto, acusado de lavar dinero del ex-gobernador de Tamaulipas Tomás Yarrington y a quien además se le adjudica el pago de 2 millones de dólares de un avión Pilatus LTD propiedad del ex-mandatario tamaulipeco recientemente decomisado. Además, es investigado por otras ligas delictivas. “Las investigaciones abiertas en Estados Unidos finalmente terminaron involucrando a miembros de la campaña de Peña Nieto,” dice un despacho de prensa de El Paìs publicado el 9 de junio del 2012 y abunda:
Pablo Zárate Juárez, quien es investigado por el Gobierno de Estados Unidos por formar parte presuntamente de una red de lavado del ex Gobernador de Tamaulipas, actualmente forma parte del equipo de campaña del candidato del PRI a la Presidencia.
Desde la época de su precampaña, medios de comunicación de Tamaulipas hicieron una amplía promoción de la presencia de Zárate. Por ejemplo, El Noticiero de Victoria a través de la columna “Una tras otra” señaló: “El amigo, Pablo Zárate de los más cercanos operadores de Enrique Peña Nieto, su trabajo se notó cuando el precandidato del PRI al Gobierno de la República visitó la capital del Estado”, abunda el informe periodístico.
De esto y mucho más, ni TV Azteca ni Televisa han dado cuenta de manera escandalosa como lo han hecho en contra de Andrés Manuel López Obrador. Cuidan a Enrique Peña Nieto a sabiendas que con el retorno del PRI a Los Pinos las canongías, privilegios y embutes están por demás asegurados todo un sexenio.
Por otra parte a nivel local, Arturo Núñez Jiménez fue también blanco del golpeteo de los “bastardos” y serviles “analistas políticos” a través de la misma televisora, que de paso contribuyó a que las serpientes soltaran todo su veneno en contra del candidato izquierdista.
Se ve pues cuál es la línea periodística de la inmensa mayoría de los medios informativos tanto nacionales como locales. Los empresarios o mercantilistas de la comunicación conocen perfectamente el caminito para asegurar la nómina mediante carretadas de millones de pesos vía “acuerdos económicos”.
La infantería por la talacha solo recibe mendrugos. Venden su conciencia porque su capacidad intelectual no les alcanzó para convertirse en profesionales de cualquier disciplina. Venden sus conciencias a cualquier postor. Son los clásicos mercenarios de la pluma, que defienden el chayote con uña y diente pues saben que de no hacerlo engrosarán las filas de los muertos de hambre, de esos que como perros hurgan en los basureros.