LA ATENCIÓN a pacientes en los centros de salud y hospitales son “críticas”: médico
Ni jeringas ni gasas, ni punzocats o catéteres y desde hace un mes aproximadamente, las intervenciones quirúrgicas programadas fueron suspendidas, afi rmó el galeno
Las carencias actuales para proporcionar atención mínima a los pacientes de los centros de salud y hospitales de la Secretaria de Salud, son “críticas y peores que en anteriores administraciones”, sostuvo ayer un médico del Hospital José N. Rovirosa, con 28 años de antigüedad en ese sector. En todas las administraciones hemos vivido defi ciencias de todo tipo y nosotros tratamos de poner todo de nuestra parte para que los pacientes no sufran, pero ha sido en esta administración donde la carencia ha sido más crítica. Ni en los centros de salud ni los hospitales de alta especialidad, se cuenta con lo mínimo para la atención, es decir, ni jeringas ni gasas, ni punzocats o catéteres y desde hace un mes aproximadamente, las intervenciones quirúrgicas programadas fueron suspendidas, afi rmó el galeno. Para los pacientes que necesitan esos materiales y los especiales necesarios para una operación, los médicos mandan a los familiares para que los compren por su cuenta.
Por ejemplo las bolsas necesarias para las donaciones de sangre, los familiares de los pacientes o los donantes deben comprar por su cuenta las bolsas, porque en los hospitales no hay y estas tienen un costo de más de 200 pesos cada una. No se diga de los medicamentos, los pacientes que van a consulta en los centros de salud o a los hospitales solo se les da la consulta y la receta, porque generalmente en las farmacias no se encuentra nada. Ni siquiera hay analgésicos para los trabajadores que se enferman ahí, cuando necesitan uno, deben comprarlo en la farmacia más cercana, aseguró. Si una persona llega al hospital con infarto cardíaco y no lleva dinero, debe darse por muerto porque el hospital no tiene lo esencial. En el área de urgencia, los médicos hacemos nuestro mejor esfuerzo, trabajamos con lo poco de lo que disponemos y lo que los familiares pueden comprar, aunque generalmente los que llegan ahí son personas con escasos recursos. -¿Se estarán incrementando los fallecimientos por esa causa? Se le preguntó al médico. Habría que revisar las estadísticas de los fallecimientos en los diferentes hospitales del sector salud para conocer si se han incrementado los índices de mortalidad en los hospitales, respondió.
Lo que si puedo asegurar es que estamos en una situación grave. -¿La situación prevaleciente tiene que ver con una posible disminución del presupuesto federal y estatal o con actos de corrupción? El personal médico del sector salud no maneja recursos, ni tenemos acceso al monto del presupuesto, no sabemos cuanto dinero se maneja en los hospitales, pero creo que tiene que ver con las dos cosas, la corrupción y la disminución de los presupuestos. Sospechamos que hay una corrupción terrible, porque de no ser así, dónde están los recursos para proporcionar la atención mínima a los enfermos. Repito, por mi parte llevo 28 años laborando como médico en la Secretaria de Salud y nunca como ahora he visto tanta carencia. Quienes estamos dando la batalla en las salas de urgencia, sufrimos junto con los pacientes al no poder proporcionarle la atención mínima que debe recibir cualquier ciudadanos sin importar a que extracto social pertenece, pero los que llegan a ahí no disponen de recursos para acudir a un hospital privado, afi rmó fi nalmente.
Por ejemplo las bolsas necesarias para las donaciones de sangre, los familiares de los pacientes o los donantes deben comprar por su cuenta las bolsas, porque en los hospitales no hay y estas tienen un costo de más de 200 pesos cada una. No se diga de los medicamentos, los pacientes que van a consulta en los centros de salud o a los hospitales solo se les da la consulta y la receta, porque generalmente en las farmacias no se encuentra nada. Ni siquiera hay analgésicos para los trabajadores que se enferman ahí, cuando necesitan uno, deben comprarlo en la farmacia más cercana, aseguró. Si una persona llega al hospital con infarto cardíaco y no lleva dinero, debe darse por muerto porque el hospital no tiene lo esencial. En el área de urgencia, los médicos hacemos nuestro mejor esfuerzo, trabajamos con lo poco de lo que disponemos y lo que los familiares pueden comprar, aunque generalmente los que llegan ahí son personas con escasos recursos. -¿Se estarán incrementando los fallecimientos por esa causa? Se le preguntó al médico. Habría que revisar las estadísticas de los fallecimientos en los diferentes hospitales del sector salud para conocer si se han incrementado los índices de mortalidad en los hospitales, respondió.
Lo que si puedo asegurar es que estamos en una situación grave. -¿La situación prevaleciente tiene que ver con una posible disminución del presupuesto federal y estatal o con actos de corrupción? El personal médico del sector salud no maneja recursos, ni tenemos acceso al monto del presupuesto, no sabemos cuanto dinero se maneja en los hospitales, pero creo que tiene que ver con las dos cosas, la corrupción y la disminución de los presupuestos. Sospechamos que hay una corrupción terrible, porque de no ser así, dónde están los recursos para proporcionar la atención mínima a los enfermos. Repito, por mi parte llevo 28 años laborando como médico en la Secretaria de Salud y nunca como ahora he visto tanta carencia. Quienes estamos dando la batalla en las salas de urgencia, sufrimos junto con los pacientes al no poder proporcionarle la atención mínima que debe recibir cualquier ciudadanos sin importar a que extracto social pertenece, pero los que llegan a ahí no disponen de recursos para acudir a un hospital privado, afi rmó fi nalmente.