Avanza transformación de UPCH
El régimen granierista privó a esa universidad de poco más de 57 millones de pesos, del presupuesto estatal que le correspondía del 2009 al 2012
Por Cecilia Vargas
(Entrevista primera de dos partes)
Villahermosa, Tab., 03 de julio.- “En año y medio de esta nueva etapa de la Universidad Popular de la Chontalpa hemos avanzado, no al paso deseado, pero hay adelantos sustantivos principalmente en el área académica, tenemos menos problemas que en los anteriores diez años”, asegura el rector de la UPCH, José Luis Hernández Cazo, en entrevista con La Verdad del Sureste. La comunidad universitaria, personal docente y alumnos, ha empezado a vivir un cambio de mentalidad, para comprender, que a final de cuentas, si no hacemos un trabajo conjunto no lograremos alcanzar el estadio de calidad académica que la universidad requiere para que nuestros alumnos sean bienvenidos en cualquier parte, dice.
Entre todos también podemos lograr que nuestros compañeros docentes y administrativos puedan sentirse realmente parte de la UPCH y orgullosos de que representamos una opción de cambio en la sociedad que tantos problemas enfrenta. No obstante, el maestro en comercio internacional, expresa que la UPCH enfrenta situaciones delicadas como la financiera, por el hecho de que el gobierno anterior privó a esa universidad de poco más de 57 millones de pesos, el presupuesto estatal que le correspondía del 2009 al 2012, con lo cual dejó un gran boquete financiero.
En ese lapso, el gobierno federal cumplió con el cincuenta por ciento que le correspondía aportar, pero el pasado gobierno del estado no lo hizo, afirma Hernández Cazo, quien más adelante mencionó también una deuda de dieciocho millones más de la UPCH con el Instituto de Seguridad Social del Estado de Tabasco (ISSET) que también dejaron las autoridades anteriores al no cubrir las cuotas de ley.
Obviamente, hace notar, ese problema ha trastocado toda la operatividad de la universidad y retrasado muchos de los procesos que nosotros, de alguna manera, todavía estamos resanando, recuperando.
Afortunadamente el gobierno actual ha tenido la capacidad de reponer ese paripaso, asegura, estamos recibiendo la misma cantidad del gobierno federal y como el estatal, que suman cerca de 140 millones de pesos, que solo y únicamente alcanza para el pago de nómina. Ante esa situación, expone, nos vemos en la necesidad de buscar otras opciones, una de ellas es la generación de recursos propios y otra es seguir participando en los convenios que genera Petróleos Mexicanos, para acceder a una cantidad importante de recursos para seguir adelante.
En este año, esos ingresos han disminuido en un cincuenta por ciento debido a la situación y los propios cambios al interior de Pemex, lo cual nos pone en una situación precaria, dice el rector quien expone que esos recursos son destinados al mantenimiento de los edificios de la UPCH y que el prescindir de los mismos podría repercutir en los servicios de limpieza.
Fue en este año que el problema con Pemex se agudizó pero no solo con la UPCH, menciona, lo que pasa es que a nivel central la paraestatal ha generado una dinámica diferente para que las universidades puedan seguir participando, Hernández Cazo descarta que el problema tenga que ver con la privatización del petróleo.
Para nosotros acceder a esos recursos implica una inversión importante, asegura, hay que cambiar en la UPCH, los esquemas y procedimientos que permita amarrar la normativa de Pemex con la de la universidad, tenemos confianza en lograrlo con la participación más directa de nuestros profesores y estudiantes.
-CV. Uno de los problemas que desprestigiaron a la UPCH fue la práctica por parte de administrativos y docentes en el tráfico y venta de calificaciones. ¿Qué acciones ha implementado esta nueva rectoría para combatir la corrupción?
-JLHC. La primera fue escuchar y atender las quejas de los alumnos y con la ayuda del sindicato docente, incidir y tratar de que los compañeros maestros y administrativos, no caigan en ese tipo de prácticas, pero la corrupción es un problema social y ético no exclusivo de la UPCH.
Hemos implementado acciones y estrategias que nos han permitido ir reduciendo este fenómeno, como disminuir el precio de los cursos intersemestrales que se impartían los fines de semana y que generaban mucha corrupción.
Ahora los muchachos no pagan la cantidad onerosa que antes pagaban, ahora solo desembolsan 120 pesos por materia con el fin de acreditarlas cuando las reprueban, y como consecuencia los profesores que las impartían ya no ganan un dinero extra, porque la universidad les proporciona un salario y esos cursos se dan en receso escolar.
En consecuencia, abunda, los muchachos ya no tienen que pagar a los profesores por esos cursos o comprar calificaciones.
Otra de las acciones fue cambiar al personal que estaba en servicios escolares, porque era ahí donde se manejaba el sistema y se cambiaban o modificaban calificaciones con una orden superior, ahora el proceso académico tiene que pasar a través de un concejo colegiado y esa instancia documenta los casos, los revisa y emite un documento aprobatorio o desaprobatorio para una modificación de la nota o calificación del muchacho. Obviamente, asegura, esto ya conlleva una visión de reglamentar, normar y controlar, para no caer en esas prácticas que anteriormente se daban.
-CVS. ¿Se han realizado limpias?
-JLHC. Así es, quiero decirle que toda la plantilla de primer nivel, quienes están al frente de las secretarias y direcciones son, en general, compañeros nuevos, de los que desde antes de la nueva rectoría, estuvimos dispuestos a denunciar las cosas que estaban sucediendo y a luchar por cambiarlas, de tal manera que tenemos el compromiso de responderle a la institución.
-CV. Sin embargo sabemos que todavía persisten algunas. ¿Qué dificulta que el proceso no sea tan rápido?
-JLHC. El hecho de que los alumnos no ratifiquen sus denuncias. En las pasadas administraciones cuando denunciaban no se les tomaba en cuenta, debido a que muchas veces, el profesor al que acusaban también era parte de la administración. Por mi parte, desde que asumí esta rectoría hice el compromiso de que estaría abierto a recibirlas y darle seguimiento, desafortunadamente muchos estudiantes presentan su queja pero por alguna situación no vienen ratificarla, en consecuencia, al término del proceso damos como inocente al acusado, por falta de pruebas.
En otros casos, cuando los muchachos ratifican, se imponen medidas establecidas en nuestro reglamento interior, castigos tanto a profesores como administrativos, a través del Colegio de Docentes en coordinación con el área jurídica de la UPCH.
Lo ideal sería que esos malos elementos se fueran pero de acuerdo a las pruebas y al procedimiento, se imponen sanciones como la suspensión por un año sin goce de sueldo, por no encontrar elementos contundentes de culpabilidad, solo los que permitan establecer ciertas penas y castigos.
Cuestionado al respecto, Hernández Cazo informa que durante su administración han recibido cerca de cincuenta denuncias formales y quejas y sancionado a cerca de diez administrativos. El año pasado, a uno de ellos, prácticamente lo sorprendimos en flagrancia, cuenta. Estamos tratando de mejorar nuestros procedimientos, con el fin de no dejar espacios, para evitar, en cierto momento, reinstalar a esos malos elementos, como consecuencia de una demanda laboral formal; aunque soy una persona que cree que se puede dar una segunda oportunidad, dependiendo de la falta cometida, advierte. (Continuará).