UNA BARDA ¿MAL ESCRITA?
Menuda sorpresa se van a llevar los “militantes” y “dirigentes” del pri este 1 de diciembre cuando vean que, José Antonio Meade sea designado Gobernador del Banco de México. Esa decisión nuevamente pondrá a los “priistas” en posición de humillación pues una parte de ellos espera que Meade sea el candidato a la Presidencia -pues es el empleado de los financistas internacionales neoliberales- y otra parte de ellos, esperaba que el postulado sea el más cercano a las andas delincuenciales (Osorio).
Osorio ya declaró e informó a sus aliados y miembros de su cártel delincuencial que él no será el candidato del pri a la Presidencia. Meade ya dejo SHCP y lo sustituye el pariente político de Carlos Salinas –González Anaya, quien deja tocado de muerte a Pemex-.
Los “militantes” y “dirigentes” ya decantados por el candidato de Salinas o por el candidato de Zedillo, tendrán que lamerle los genitales de nueva cuenta a sus jefes y amos que les impondrán a un tercero que ni por asomo saben quién será –y en consecuencia ni saben quién es-.
Para nadie es desconocido que, al interior del grupo de neoliberales de la economía que se apoderaron -con un manotazo (aún no se le puede denominar Golpe de Estado sino sólo Golpe de Timón)- primero del pri –como instrumento para acceder al poder- y luego de la Presidencia –para exprimirla como botín-, han sobrevivido dos corrientes, camarillas, mafias o cofradías: la se Carlos Salinas y la de Ernesto Zedillo.
Luego del artero y bárbaro asesinato de Luis Donaldo Colosio y el arribo a la candidatura sustituta de Ernesto Zedillo, la división entre Salinistas y Zedillistas se ahondó. Zedillo decidió, encarcelar al hermano de Salinas, y, en 2012, entregarle la Presidencia a los amos de su corriente y al Vaquero Idiota, Vicente Fox, y hacer a un lado al economista Labastida Ochoa, identificado con el Salinato y otras bandas delincuenciales.
Para la sucesión de FeCal, (2012), las dos bandas delincuenciales que conformaban el neoliberalismo, se pusieron de acuerdo: la postulación se le daría a un Zedillista que se comprometía, de ganar la Presidencia, a postular, a la siguiente, a un Salinista y durante su sexenio a darle posiciones estratégicas y de poder y mando al salinato. Una barda, pintada enfrente de una casa donde vivía un “íntimo” de Peña en el Estado de México, denotó el “amarre”. La barda, con los colores y logotipos del pri rezaba: “Va tu candidato, Ernesto, Peña”.
No era un erro en el nombre de Enrique Peña sino el mensaje del acuerdo.
Pero las cosas no le han salido bien al Zedillista Enrique Peña, quien únicamente ha logrado cumplir con parte del acuerdo: darle posiciones de poder al salinato (RE, Pemex, Educación, etcétera).
El encontronazo Salinas-Zedillo está cada vez más ríspido. Salinas de Gortari apoya al secretario de Educación, Aurelio Nuño, y a Ricardo CAnaya, presidente nacional del PAN; mientras Peña Nieto quería como candidato a José Antonio Meade, (Hacienda y Crédito Público), y hacía esfuerzos “brutales” para apoyar a Margarita Zavala, esposa del ex presidente panista Felipe Calderón.
La salida de la sobrina de Salinas, la hija de Francisco Ruiz Massieu de Relaciones Exteriores, significó un agarrón más entre las dos bandas. La salida por la tangente de Margarita Zavala significó que el grupo de Zedillo –vía Peña-, se debilitara y concentrara toda su fuerza en Meade. Por eso Videgaray se descosía buscándole apoyos.
En reciente evento con el cuerpo diplomático acreditado en el país, en cuestión de minutos, Videgaray saludó la “trayectoria impecable” de Meade, aplaudió –en tres ocasiones– el “patriotismo”, pero también la “inteligencia”, el “amor a México” y la “integridad” de Meade, y Videgaray sostuvo que bajo el liderazgo de Meade, “México tiene rumbo y claridad”.
De inmediato Peña habló de que muchos están “despistados” en relación a la postulación al interior del pri. Al ver la reacción por sus dichos, el emisario Videgaray del neoliberalismo Zedillista, pidió no confundir los elogios que hizo a su compañero de gabinete con decisiones políticas. “No hay que confundir eso con otra cosa. Las decisiones políticas se tomarán donde deben tomarse” escribió Videgaray en su twitter.
Entonces, los elogios de Videgaray a Meade fueron más que un “destape”, una despedida al Banco de México. Por su parte, Osorio fue notificado al día siguiente de la emisión de la convocatoria del CEN del pri, que él no será el candidato y el viernes 24 le fue confirmada la decisión de su exclusión por el mismo Peña en Los Pinos.
La reyerta Salinas-Zedillo, se reedita luego de 22 años. Pero sea quien sea el candidato del tricolor: Morena ganará por pamba.