EL CARTEL DE JUÁREZ FINANCIA A LOS PINOS II
Ya iniciamos el abordaje del tema: el Cártel de Juárez, proveedor del PRI y financiador en la campaña de Peña Nieto por medio de las “empresas” Grupo Comercializador Cónclave S. A. de C. V. y Prodasa S. A. de C. V., que son manejados por Rodolfo David Dávila Córdoba, alias “El Cónsul”, uno de los principales operadores de ese Cartel de los Juárez. El miércoles 26 de octubre de 2005, fue detenido Rodolfo David Dávila Córdova; 8 años después del encarcelamiento de los narcotraficantes El Cónsul y El Doctor, se convirtieron en proveedores del programa oficial Cruzada contra el Hambre.
Apresar a Dávila Córdova sirvió, para localizar 16 días después a Ricardo García Urquiza, “El Doctor”, quien había asumido el mando del Cártel de Juárez, tras la ejecución, en 2004, de Rodolfo Carrillo Fuentes, en Culiacán.
Como afirmamos, de 1988 a 1990, Dávila Córdova, El Cónsul, había trabajado para el Banco de México como Subgerente de Cambios Nacionales; luego trabajó como Subdirector de inmuebles de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT). Permaneció en el gobierno federal hasta 2003. Dávila Córdova fue reclutado por el Cártel de Juárez para ejecutar operaciones de lavado de dinero, a través del centro cambiario ‘Envíos del Ahorro’, en el que era socio con el 32% de las acciones
También el Cartel de Juárez, aportó dinero a las tarjetas bancarias utilizadas por el PRI durante la campaña presidencial en la que resultó ganador Enrique Peña Nieto en el año 2012, en un caso que públicamente se conoció como “Monexgate”. El líder nacional del PRI era Humberto Moreira Valdez, quien el viernes 15 de enero de 2016 fue arrestado en Madrid por narco.
Grupo Comercializador Cónclave tenía un cliente: el PRI. En junio de 2011, la Secretaría de Finanzas del Comité Ejecutivo Nacional le encargó a esta empresa elaborar 67 mil 900 “reportes especiales” que serían entregados a los gobiernos estatales y municipales priístas, según detalla el contrato localizado en los registros del ahora INE, antes IFE.
En 2012, con Pedro Joaquín Coldwell al frente del CEN del PRI, refrendó los servicios de Cónclave con el contrato CP-118-0115/2012, con vigencia del 20 de enero al 31 de diciembre. Al revisar las cuentas del PRI, los auditores del entonces IFE (hoy INE) pusieron en duda el contrato asignado a Cónclave para la elaboración de miles de reportes.
“Respecto a las facturas señaladas, no se localizaron las respectivas muestras de los trabajos realizados”, advirtieron los auditores del IFE en un oficio enviado al PRI el 20 de junio de 2012. El dinero sucio y del narco fluía con descaro y nada subrepticiamente al PRI y a sus campañas.
No paró allí la narcocorrupción priista: Grupo Comercializador Cónclave, operada por Rodolfo David Dávila Córdoba, “El Cónsul” (identificado por la PGR como operador financiero del Cartel de Juárez), participó en la triangulación de dinero en el caso llamado Monexgate. En el dictamen de la auditoría del IFE, hecha las finanzas del PRI, a lo largo de 228 páginas, apareció el nombre del Grupo Comercializador Cónclave. El mismo que, ha sido un brazo del Cartel de Juárez.
Para disponer de esos recursos, contrataron a la empresa Alkino Servicios de Calidad. El contrato fue firmado el 1 de marzo del 2012 por un monto de 1 millón 682 mil 528 pesos. Alkino -de acuerdo en el expediente integrado por el IFE- para cumplir con el contrato con el PRI, no abrió sus cuentas. Sus directivos buscaron a otra empresa que pudieran conseguir dinero rápido y disponible en tarjetas bancarias. Para ello, subcontrataron a la firma Atama.
Este subcontrato fue por 66 millones 326 mil 300 pesos. Alkino obtuvo el financiamiento necesario sólo a partir de que se actualizara la última entrega de las tarjetas bancarias. Al igual que las empresas anteriores, Atama también buscó el dinero en otro lado. Ramón Morales, su representante legal, dijo que a su vez utilizaron a la firma Inizzio, la cual pertenece a su mismo grupo. Consiguieron 7 mil 851 tarjetas. Quién estuvo encargado de estas transacciones fue Héctor Macías Díaz, subsecretario de Enlace Territorial del mismo PRI.
Para atraer el dinero necesario, Atama pidió a 8 de sus clientes liquidar sus deudas mediante depósitos en una cuenta bancaria a nombre de Inizzio abierta en Monex, de acuerdo con la investigación del IFE. Uno de esos clientes fue Grupo Comercial Cónclave, la empresa encabezada por Rodolfo David Dávila Córdova, “El Cónsul”, operador del Cartel de Juárez. Por ejemplo: el 25 de mayo del 2012 aportaron 699 mil 500 pesos por “comisiones de venta”.
Dávila Córdova “El Cónsul”, aparece como apoderado de esa firma, la misma que junto con Prodasa defraudó por 25 millones de dólares a la Cruzada Nacional contra el Hambre; pero para ello, fue necesario que se le autorizara y se le admitiera como proveedor. Las ligas íntimas del narco con Los Pinos, están a la vista.